La recaudación se dispara en Gipuzkoa mientras cae en Álava y Bizkaia

Destaca la evolución de los ingresos por IRPF, que crecen un 19,2% hasta junio sin que Diputación ni Gobierno Vasco hallen explicación

DVSAN SEBASTIÁN.
Carlos Aguirre./
Carlos Aguirre.

Los datos de la recaudación fiscal en el País Vasco hasta finales de junio aportan dos hechos relevantes. El primero, ya esperado, el mal comportamiento global de la recaudación tributaria en el conjunto de Euskadi, que se aleja de los presupuestos realizados a finales del pasado año por los responsables de las haciendas forales. En los seis primeros meses de 2011 se han recaudado 4.366,7 millones de euros, lo que supone un descenso del 3,1% frente al mismo periodo del ejercicio anterior. El segundo elemento significativo es que en los meses de mayo y junio se ha disparado, literalmente, la recaudación de impuestos en Gipuzkoa. Al finalizar el primer semestre sus ingresos crecen ya el 4,4%, mientras que los de Bizkaia bajan el 5,6% y los de Álava el 6,6%.

Fuentes del Gobierno Vasco señalaron ayer que «aún no existe una explicación técnica» que justifique las razones por las que la recaudación de Gipuzkoa crece como la espuma, mientras que languidece en los otros dos territorios. Es verdad que los datos sobre el comportamiento de la economía de nuestro territorio han sido comparativamente mejores desde principios de año, pero no tanto como para justificar una brecha de tal magnitud en la recaudación de Hacienda. Incluso, si se corrigen las cifras para eliminar el efecto distorsionador que puede tener el 'caso Rover' -que generó el pasado año un ingreso extraordinario de 290 millones de euros en abril-, la brecha se convierte en un auténtico socavón. En ese escenario, los ingresos de Álava han caído el 0,6%; los de Bizkaia han crecido el 0,1% y los de Gipuzkoa, sin embargo, experimentan un alza del 14%.

La positiva evolución de la recaudación hasta junio en Gipuzkoa coincide además con el óptimo resultado de la Campaña de la Renta recién finalizada, en la que el fisco guipuzcoano ha ingresado un 13,7% más que en la del año pasado (ver página anterior).

Algunos detalles sobre la composición de los ingresos tributarios abonan la idea de que el impulso recaudador es reciente. En abril los ingresos de Gipuzkoa crecían el 1,7% en comparación con el mismo periodo de 2010; la tasa se elevó al 3% en mayo y ha pasado ahora al 4,4%.

Sorprendente IRPF

Más sorprendente, sin embargo, resulta lo que ha ocurrido en torno al Impuesto sobre la Renta (IRPF). Los ingresos de la Hacienda guipuzcoana han crecido nada menos que un 19,2% en los seis primeros meses, mientras que en Álava sólo lo han hecho un 5,2%, al tiempo que Bizkaia refleja el peor resultado, con un descenso del 8,2%. ¿Hay tanta asimetría en el comportamiento del empleo, los ingresos de los autónomos o los rendimientos de capital de los tres territorios, como para justificar semejantes diferencias? Tampoco hay explicación oficial para esta extraña 'fotografía' fiscal de Euskadi.

Cuestiones territoriales al margen, lo cierto es que el conjunto de la recaudación vasca no va bien. El descenso consolidado de ingresos es del 3,1%, pero los Presupuestos del Gobierno Vasco y las diputaciones forales no estaban elaborados con una tendencia bajista sino todo lo contrario. Las cuentas públicas están construidas con el supuesto de que los ingresos crecerían este año un 7%. Esta situación refuerza la idea, ya insinuada por el Gobierno Vasco a principios de junio, de que será necesario acometer un 'peinado' y un recorte de gastos antes de que finalice el año. El Departamento de Hacienda que dirige el consejero Carlos Aguirre ya ha anunciado que los detalles se darán a conocer en septiembre, cuando se conozcan, al menos, los detalles sobre la recaudación de julio. Al igual que junio es relevante en el IRPF porque finaliza el periodo voluntario de declaración de los contribuyentes, julio juega ese mismo papel en el caso del Impuesto de Sociedades. Las empresas presentarán sus declaraciones en la última semana de este mes.

Los datos del primer semestre arrojan una caída del 8,9% en los ingresos por IVA, pero esta tasa negativa está condicionada por el hecho de que en 2010 se registró el ingreso extraordinario de Rover. Eliminado ese efecto, estaríamos ante un aumento de casi el 7%, impulsado principalmente por el incremento de los tipos impositivos del IVA que se aplicó a mediados del pasado año.