Este contenido es exclusivo para suscriptores

Suscríbete por 4,95€ al mes y disfruta de todos los contenidos de El Diario Vasco

logo-correo-on2.svg
Acceso ilimitadoNuevas secciones y más contenidos exclusivosLectura más amable y sin interrupcionesNueva app solo para suscriptoresNewsletters personalizadasClub DV, ventajas comerciales, sorteos y actividades

Explicaciones, pintxo y bebida

Muchas bodegas de txakoli ofrecen la posibilidad de una visita guiada -en diferentes idiomas- con cata de los caldos y algo de comer

Alumnos de la escuela de hostelería San Lorenzo, de Huesca, de visita esta semana en la bodega Hika de Amasa-Villabona./Usoz
Alumnos de la escuela de hostelería San Lorenzo, de Huesca, de visita esta semana en la bodega Hika de Amasa-Villabona. / Usoz
Félix Ibargutxi
FÉLIX IBARGUTXI

Con la llegada del nuevo siglo, algunas bodegas de txakoli comenzaron a ofertar visitas guiadas. Ahora son muchas las que ofrecen la posibilidad de visitar los viñedos y las instalaciones, para acabar catando los caldos de la casa, acompañados generalmente de productos como las guindillas, la anchoa y el bonito.Hika. Esta misma semana, la bodega Hika, de Amasa-Villabona, ha recibido un grupo de alumnos de la escuela de hostelería San Lorenzo de Huesca. Han probado el txakoli y luego han templado el estómago con un plato de alubias de Tolosa, acompañada de los sacramentos habituales, plato preparado por nada menos que Roberto Ruiz, el cocinero que regentó el restaurante Frontón de Tolosa. Lo más habitual es que los grupos que acuden a Hika coman sentados en el restaurante, pero existe la posibilidad de visitar las instalaciones y el viñedo, catar el txakoli -siempre de botella- y tomar unos pintxos, todo por 20 euros. Se ofrece un total de ocho pintxos variados. Todo eso, entre las 11 y 13 horas, porque a partir de ahí tienen preferencia los clientes del restaurante.

 

Fotos