Iglesias reivindica en Eibar que el autogobierno se convierta en debate de Estado

Pablo Iglesias, interviene en un acto político celebrado en Eibar (Gipuzkoa). / EFE

El líder de Podemos carga contra la derecha y un posible pacto entre PSOE y Ciudadanos

OCTAVIO IGEAEibar

Pablo Iglesias se dio ayer el baño de masas que esperaba en Eibar. La estrategia de celebrar el día de la República en un lugar tan señalado -la localidad guipozcana fue el primer lugar en el que se proclamó el 14 de abril de 1931- permitió al secretario general de Podemos reunir a más de 1.600 personas en el frontón Astelena durante un acto político en el que ha reclamado que la asimetría autonómica y el blindaje del autogobierno se conviertan en un «debate de Estado». Iglesias advirtió de que España se juega el 28-A «el rumbo de la historia de los próximos años», y presentó a su formación como «la única garantía» frente al auge de la derecha. «Si le dan los números el PSOE tendrá un Gobierno con Rivera», alertó.

Arropado por los principales referentes de Izquierda Unida y Equo, Iglesias celebró uno de sus mítines más multitudinarios de toda la campaña. Solo se espera más gente en su visita a Barcelona los próximos días y en el cierre de campaña que celebrará en Madrid. En Eibar, las banderas tricolor y los gritos a favor de la tercera República y la llegada de Pablo Iglesias a la presidencia del Gobierno fueron multitud. También las consignas a favor de la lucha feminista.

Con el lema 'la Historia la escribes tú' a su espalda y con una ikurriña permanentemente en la mano, Iglesias defendió la plurinacionalidad del Estado y reivindicó el «espíritu republicano y federal» como fórmula para responder a las pulsiones soberanistas del País Vasco y Cataluña. «Un país que atiende eso se engrandece», inistió antes de calificar a los vascos como una sociedad «especial». Podemos, a quien las encuestas le auguran una fuerte caída en las urnas tras ser primera fuerza en Euskadi en las dos últimas elecciones generales, quiere frenar el golpe. Por eso Iglesias pidió el voto de «abertzales» y «socialistas vascos» que en otros comicios no elegirían a su formación. «Somos los únicos que podemos ofrecer el inicio de un camino de unidad», les dijo.

Además de hacer una cerrada defensa de la justicia social, de la sanidad pública, de la necesidad de atajar la precariedad laboral y garantizar las pensiones, y calificar como «estupidez» el carácter cohesionador de la Monarquía, Pablo Iglesias cargó contra el PP, Ciudadanos y Vox. Así, en conjunto. Los calificó como «patrioteros de charanga y pandereta» y criticó con dureza su apuesta por la recentralización y por una España «de una sola lengua».