La Ruta de los Dólmenes de Karakate se consolida

En otoño se reconstruirá el dolmen Kerexetaegia Hegokoa, mientras que la excavación del dolmen Gizaburuaga ha dado «muy buenos resultados»

Alcaldes y técnicos, junto a la zona de excavación. /MORQUECHO
Alcaldes y técnicos, junto a la zona de excavación. / MORQUECHO
Félix Ibargutxi
FÉLIX IBARGUTXI

Bergara, Elgoibar y Soraluze se proponen dar un paso más en la puesta en valor de la Ruta de los Dólmenes con la reconstrucción del dolmen de Kerexetaegia Hegokoa, que se acometerá este mismo otoño. Hace cuatro años se puso en pie el menhir de Arribiribilleta, en esa misma zona.

La serie de cimas que se encuentran entre Karakate e Iturriberri, en terrenos de los municipios de Elgoibarnar, Soraluze y Bergara, albergan uno de los conjuntos de megalitos prehistóricos más importantes del País Vasco. Se encuentran allí nada menos que 16 megalitos, entre túmulos, dólmenes y un menhir. 14 de ellos ya fueron excavados en 1921 por los 'trogloditas' Barandiaran, Aranzadi y Eguren.

La reconstrucción del dolmen de Kerexetaegia Hegokoa será realizada por el equipo formado por Mikel Arregi Ruiz de Gopegi (arqueólogo de la UNED-Bergara), el arquitecto Ibon Telleria Julián y el restaurador Fernando Bazeta Gobantes, de la UPV/EHU, quien ha reconstruido anteriormente varios dólmenes en Karrantza y Gorbeia. Este equipo ha gestionado su relación con las instituciones a través del organismo Euskoiker, de la Universidad del País Vasco.

Calculan que, tras la intervención, el dolmen tendrá una altura aproximada de dos metros. No lo dejarán tal como quedó nada más ser construido, rodeado de piedras en forma de túmulo. Acumularán algunas piedras en parte de la circunferencia, pero sin tapar todo el megalito. Las piedras son, en su mayoría, basaltos.

Imagen virtual de la reconstrucción del dolmen Kerexetaegia Hegokoa
Imagen virtual de la reconstrucción del dolmen Kerexetaegia Hegokoa / Jesús Tapia

En la presentación de ayer, que se llevó a cabo en la sede de Debegesa en Eibar, intervinieron los alcaldes de los tres municipios en los que están enclavados los monumentos: Iker Aldazabal (Soraluze), Elena Lete (Bergara) y Ane Beitia (Elgoibar). También tomó la palabra Irma Basterra, directora de Desarrollo Rural y Litoral, del Gobierno Vasco. Comentaron que este año el Gobierno Vasco aportará 69.000 euros para los trabajos en la zona, y que cada municipio pasará de una aportación de 2.500 euros en 2107 a otra de 7.000 este año.

El alcalde de Soraluze, Iker Aldazabal, remarcó que buena parte de los megalitos se encuentran en su territorio, y que han comprado a propietarios particulares hasta seis hectáreas de terreno.

Por otra parte, el arqueólogo Jesús Tapia, de la sociedad de ciencias Aranzadi, explicó los resultados de la excavación del dolmen de Gizaburuaga, en principio el más importante de todo el cordal Karakate-Iturriberri.

Los trabajos de excavación se llevaron cabo el año pasado, analizando cada estrato con sumo cuidado, pero se encontraron con que los niveles estaban mezclados, debido a que los propios moradores de las diferentes épocas prehistóricas escarbaban la cámara sepulcral, para volver a utilizar el receptáculo.

Restos excepcionales

De todas formas, han aparecido unos restos excepcionales tanto en calidad como en cantidad. Hay que tener en cuenta que es uno de los dos megalitos que Barandiaran dejó sin excavar en 1921. El equipo dirigido por Tapia ha encontrado restos de un recipiente de cerámica que podría haber sido usado para enterrar las cenizas de alguna persona difunta, y que se podría datar con una antigúedad de entre 2.000 y 1.800 años antes de Cristo. También se han encontrado adornos metálicos y un brazal de arquero, es decir, la pieza protectora, en este caso de piedra, que se ponían los arqueros en el brazo.

Restos hallados el año pasado en la excavación del dolmen Gizaburuaga
Restos hallados el año pasado en la excavación del dolmen Gizaburuaga

Este dolmen de Gizaburuaga ha hecho reflexionar a Tapia, en el sentido de que podría confirmarse que la introducción de los ritos funerarios de cremación en tierras vascas es más antigua de lo que se creía; en esta zona se han encontrado dos incineraciones y las dos son anteriores al fin de la Edad de Bronce.

Hasta ahora se ha pensado que la cremación de cadáveres en nuestros entorno no se empezó a practicar hasta 1.200 años antes de Cristo. Pero los restos de Gizaburuaga ponen en entredicho la hipótesis.

Según afirmó ayer el arqueólogo, los restos obtenidos han arrojado información muy valiosa. Se ha comprobado que el dolmen se construyó en el Neolítico -se ha encontrado material del Neolítico tanto en el túmulo como en la tierra debajo del túmulo- y que se usó en períodos prehistóricos diferentes: en el Neolítico y en una fase de la Edad de Bronce.

Por otra parte, Jesús Tapia anunció que dentro de unas semanas, entre el 20 de octubre y el 15 de noviembre, excavará en otro de los megalitos de esta zona, el llamado Irukurutzeta. «Barandiaran, Aranzadi y Eguren ya lo excavaron en 1921, y solo encontraron una o dos piezas de sílex y una moneda francesa de la época de Napoleón Bonaparte. Y se toparon con una inscripción sorprendente: 'Sepultura hallada en 1875'», dijo el arqueólogo, quien buca voluntarios para que le ayuden en esa excavación. Los interesados pueden escribir a jtapia@aranzadi.eus

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