El Gobierno Vasco revisa la previsión de crecimiento por la crisis de Cataluña

El portavoz, Josu Erkoreka, y la consejera de Desarrollo Económico, Arantxa Tapia, ayer en Vitoria./
El portavoz, Josu Erkoreka, y la consejera de Desarrollo Económico, Arantxa Tapia, ayer en Vitoria.

Aprovechará el martes la aprobación del proyecto de Presupuestos para analizar la situación, y teme también por el bloqueo de las 37 transferencias pendientes

JORGE SAINZSAN SEBASTIÁN.

La crisis en Cataluña empieza a tener consecuencias tangibles en Euskadi. Pese a que el País Vasco se mueve en la estabilidad política y el debate sobre el futuro estatus transita por los cauces legales del Parlamento, en el Gobierno Vasco se temen que las 37 transferencias pendientes se queden bloqueadas sine die por el Ejecutivo del PP, que solo tiene ojos para el conflicto catalán. Al mismo tiempo, el gabinete de Iñigo Urkullu está ya revisando las previsiones de crecimiento económico para el próximo año, forzado por la decisión del Ejecutivo central de reducir en tres décimas su estimación arrastrado por la incertidumbre catalana, según fuentes del Gobierno de Vitoria.

En el departamento vasco de Hacienda de Pedro Azpiazu están ya analizando la situación. Preveían un crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) vasco de un 2,7% este año, y de un prudente 2,3% para 2018, en línea con la senda de moderada recuperación. No obstante, la decisión conocida ayer de que el Gobierno español revisará a la baja, en tres décimas (hasta un 2,3%), el crecimiento estatal obliga al resto de autonomías a hacer lo propio. Y todo ello pese a que en el Ejecutivo de Urkullu no preveían, a primera hora de ayer, una modificación, y menos a la baja. Así lo verbalizó, al menos, el portavoz, Josu Erkoreka, que se mostró bastante cauteloso al ser preguntado por el tema a mediodía tras el Consejo de Gobierno.

Erkoreka aseguró que el Ejecutivo, «hoy por hoy», no tiene previsto hacer «modificación alguna» de sus previsiones de crecimiento económico. No obstante, no cerró del todo la puerta al recordar que el próximo martes el Consejo aprobará el proyecto de Presupuestos vascos para 2018. Ese «será el momento de plantear esta cuestión» porque es cuando se pueden «reconsiderar» las previsiones, dijo, aunque normalmente ese trámite suele realizarse más adelante. El portavoz insistió en que «hasta la fecha, el Gobierno no ha considerado la posibilidad de recalcular sus previsiones económicas», aunque a la tarde desde el Ejecutivo vasco confirmaron que ya se estaban revisando.

La decisión del Ejecutivo central de reducir su estimación influye en las comunidades autónomas CRECIMIENTO ECONÓMICO

La falta de negociación presupuestaria impide avanzar en transferencias y fijar la reunión prevista ERKOREKA-SÁENZ DE SANTAMARÍA

La revisión de las estimaciones económicas no será la única consecuencia para Euskadi del conflicto catalán. Con el Ejecutivo de Mariano Rajoy centrado las 24 horas en Cataluña, no hay espacio para otros temas. En Ajuria Enea «no ven voluntad», por ejemplo, de negociar con Euskadi las 37 competencias recogidas en el Estatuto de Gernika pendientes de transferir al País Vasco, y que corren el riesgo de seguir bloqueadas sine die. Entre ellas está la gestión económica de la Seguridad Social y las Prisiones. La decisión del PNV de no negociar las cuentas del Estado para el próximo año tras la intervención policial contra el referéndum independentista obligó asimismo al ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, a prorrogar las cuentas. Y sin negociación con el PNV, en el Gobierno Vasco son conscientes de que Madrid no podrá abordar posibles contrapartidas.

Síntoma de este bloqueo es el hecho de que la reunión prevista desde julio entre el propio Erkoreka y la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, para abordar las transferencias sigue sin fecha pese a que ya debía haberse celebrado. En el Gobierno Vasco son conscientes de que hasta que no se aclare el horizonte catalán, algo que nadie se atreve a vaticinar cuándo puede suceder, probablemente tocará seguir esperando a ese encuentro.

Cumplir con el Cupo

En su comparecencia de ayer tras el Consejo de Gobierno de los martes, Erkoreka sí que advirtió de que no «se quiere imaginar» la posibilidad de que el gabinete del PP vaya a incumplir los acuerdos suscritos en mayo en el marco del Presupuesto del Estado para este año, que incluye la actualización del Cupo vasco, por el cual el Estado debe devolver en cinco años 1.400 millones a Euskadi, y del Concierto Económico. De hecho, el portavoz jeltzale en el Congreso, Aitor Esteban, preguntará hoy al ministro Montoro cuándo piensa remitir a las Cortes Generales ambos compromisos.

El lehendakari, por su parte, aguarda ya a los acontecimientos de mañana, cuando vence el plazo dado por Rajoy al president de la Generalitat, Carles Puigdemont, para que aclare si declaró la independencia y decidir si aplica el artículo 155 de la Constitución e interviene la autonomía. Tras semanas reclamando diálogo, desde Lehendakaritza asumen que ya solo toca «esperar». «Hemos hecho ya todo lo que hemos podido», zanjan las fuentes consultadas. Por último, Erkoreka ratificó ayer las críticas al encarcelamiento de los presidentes de la ANC y Òmnium Cultural. «No es proporcionado, necesario ni idóneo», denunció.

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