Diario Vasco

Mario Fernández defiende que fue «razonable» contratar a Cabieces

    El expresidente de Kutxabank Mario Fernández, acompañado de su abogado, Carlos Bueren.
    El expresidente de Kutxabank Mario Fernández, acompañado de su abogado, Carlos Bueren. / EFE
    • Asegura en la Audiencia que se lo solicitó «un alto cargo» de un partido

    El expresidente de Kutxabank, Mario Fernández, ha asegurado este martes ante los magistrados de la Sala Sexta de la Audiencia Provincial de Bizkaia que "en cuestión de principios, la contratación del señor Mikel Cabieces, me pareció razonable". El exprimer responsable ejecutivo del banco de las kutxas vascas afirmó que la vuelta al trabajo del exdelegado del Gobierno socialista "tras permanecer un tiempo en la primera línea de la lucha antiterrorista" le pareció correcta. Sobre quién le solicitó el 'rescate' profesional de Cabieces, ha explicado que fue "un alto cargo de un partido político". Y, aún más, ha detallado que durante años él mismo fue acompañado de manera permanente por tres escoltas, por lo que "me sentí apelado por el tema del terrorismo". Al tiempo, y a preguntas del Ministerio Fiscal, pues se negaba a responder a las de la acusación popular, ha insistido en que "nunca" perjudicó a la entidad financiera.

    En la sala se dirime el conocido como caso Cabieces, en el que se estudia si, tal y como defienden la Fiscalía y la acusación particular, así como la entidad bancaria, su expresidente ordenó pagos irregulares desde el banco al exdelegado del gobierno socialista Mikel Cabieces a través del despacho del abogado bilbaíno Rafael Alcorta. La cantidad abonada al antiguo político, en pagos de casi 6.000 euros al mes durante cuatro años, asciende a 243.592 euros. La misma cifra que, recordó Mario Fernández, este acusado abonó de su bolsillo nada más conocer de su sucesor en el cargo, Goyo Villalabeitia, las pesquisas abiertas en Kutxabank.

    Fernández, ha reconocido la contratación de Cabieces a través del despacho de Rafael Alcorta y mediante un contrato que, ha subrayado, no negoció. Sólo, ha matizado, impuso al responsable de Recursos Humanos del banco, Fernando López de Eguilaz, quien negoció con Alcorta -subrayó- unas "líneas rojas", que eran "la no contratación en la plantilla de Kutxabank, que fuera un trabajo real y por un plazo determinado".

    El expresidente de la entidad insitió en que le "irrita profundamente" el que la acusación asegure que actuó "con propósito de perjudicar a Kutxabank", y en este sentido recordó que cuando llegó a la presidencia de la entidad renunció al sueldo variable y que aportó al banco las retribuciones que recibía a título particular en su condición de consejero de, por ejemplo, Repsol o la Confederación Española de Cajas de Ahorro (CECA). Así, apuntó que entre 2011 y 2013 aportó se su bolsillo y sin tener porqué hacerlo más de 500.000 euros. "Kutxabank, si lo puedo explicar para que lo entienda todo el mundo, no puso un solo euro en este asunto, pues lo había puesto yo antes", sentenció.

    Tras Mario Fernández ha llegado el turno de declaración de Rafael Alcorta, quien ha asegurado que no negoció "nada" a la hora de incorporar a su despacho a Mikel Cabieces, y que se le comunicó que la contratación "venía del presidente" del banco. "Esto es lo que hay", le habría dicho -ha relatado- el responsable de recursos humanos del banco. Alcorta ha reconocido que al principio la relación entre ambos no fue cordial; es más, ha llegado a decir que estuvieron "de morros unos días". A lo largo de su declaración, el abogado ha dejado claro que él era el letrado "del banco más importante del país" y que Cabieces era su "ayudante". Frente a la insinuación del fiscal de que la remuneración del exdelegado del Gobierno era, quizás, demasiado elevada, Alcorta ha asegurado que los casi 6.000 euros mensuales que se pagaban a Cabieces entraban en los baremos habituales.

    La primera de tres jornadas

    La de este martes es la primera de las tres jornadas previstas para la celebración de la llamada vista oral del juicio por el caso Cabieces. Las declaraciones solicitadas por las partes y las pruebas documentales se prolongarán también durante el día de mañana, así como el viernes, cuando el caso quedará visto para sentencia. El pasado dia 6, las defensas de los tres acusados trataron, sin éxito, de que la Sala sobreseyera a los acusados y declarara nulo el juicio, al argumentar que la principal acusación que pesa sobre los tres requería la denuncia directa ante un juez de Kutxabank. El banco, sin embargo, puso los hechos en conocimiento de la Fiscalía, pero no realizó la citada denuncia.

    Tras analizar, en menos de 72 horas, los argumentos de las defensas, los tres magistrados de la Audiencia Provincial de Bizkaia dejaron claro en un auto que la pretensión de los abogados de Fernández, Cabieces y Alcorta no tenía fundamento. Sin embargo, sí apreciaron una de las cuestiones previas planteadas por los abogados del exdelegado del Gobierno socialista, que denunciaron que el banco había “buceado de manera inopinada” en las cuentas corrientes que éste tenía en la entidad para preparar el informe interno que prendió la mecha del caso; a su juicio, esa intromisión vulneraría el derecho fundamental a la intimidad de Cabieces, algo que, siquiera como posibilidad a investigar, aceptaron los magistrados de la Sala. Así, este particular se dirimirá en la misma sentencia que dé término a esta fase del caso.

    La Fiscalía entiende que los tres investigados son autores de un delito de administración desleal en concurso con otro de falsedad en documento mercantil. Y pide para ellos una pena de dos años de cárcel, y el mismo tiempo de inhabilitación como administrador de sociedades para Mario Fernández y del ejercicio de la abogacía para Alcorta y Cabieces. También pretende una multa de 6.000 euros. En el caso de que el tribunal aprecie el delito de apropiación indebida, el fiscal reclama que la pena de cárcel para los acusados se aumente a tres años.

    Por su parte, la acusación particular estima que los acusados son presuntos autores de los mismos delitos que aprecia la Fiscalía, si bien hace una clara distinción en la petición de penas. Así pide que el expresidente del banco sea condenado a dos años y tres meses de prisión, mientras que para Alcorta y Cabieces pide una pena superior, de tres años y medio de cárcel.

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