«Siempre es especial tocar en Donostia para la gente más cercana»

Judith Jáuregui, ayer en Donostia./JUANJO AYGÜÉS
Judith Jáuregui, ayer en Donostia. / JUANJO AYGÜÉS

La pianista Judith Jáuregui protagoniza hoy la Matinée de Miramon. Acaba de pasar tres semanas en Suiza como 'artista residente' y abre una intensa temporada

: MITXEL EZQUIAGASAN SEBASTIÁN.

Sigue siendo el mejor estandarte de una nueva generación de músicos que lleva la clásica a públicos más jóvenes. La pianista Judith Jáuregui (San Sebastián, 1985) protagoniza hoy a las once de la mañana el concierto de las Matinées de Miramon, programación que promueve la Orquesta de Euskadi en su sede. «Siempre es especial tocar en Donostia, ante tu gente más cercana», afirma la intérprete.

Jáuregui cumplió ayer los ritos de cada concierto. Por la mañana se familiarizó con el piano de Miramon, probó la sonoridad de un espacio que conoce bien y por la noche se retiró pronto a descansar. «No es habitual que un concierto sea a una hora tan temprana, así que mejor retirarse a hora prudente». Hoy, minutos antes de salir a escena, sentirá el vértigo de todos los conciertos. «Hay que notar ese cosquilleo que pone alerta el cuerpo y el alma: enfrentarse al público siempre es distinto y exige estar en tensión».

El concierto

Lugar
Sede de la Ose en Miramon.
Hora
Hoy a las 11.00.
Precio
7 euros.
Artista
Judith Jáuregui, pianista.
Repertorio
Obras de Scriabin, Chopin, Granados, Mompou y Debussy, entre otras.

«Interpreto la misma balada de Chopin que toqué con 14 años en la apertura del Kursaal»

Una pianista recién casada

Está siendo un año especial para la pianista, también en lo personal. Aunque no le gusta hablar demasiado de su vida privada Jáuregui se casó hace solo unas semanas, y acaba de regresar de su viaje de novios. Si Juan Ramón Jiménez escribió su recordado 'Diario de un poeta recién casado', Judith podría interpretar una sonata con el mismo título. Desde hace años su casa está en Madrid, «aunque mi familia y mi corazón están en Donostia», explicaba la intérprete en la entrevista que grabó ayer para el programa 'Keridos Monstruos' de Teledonosti y se emite el martes por la noche.

Pero también en lo profesional Judith Jáuregui vive un tiempo intenso. Este verano pasó tres semanas en Suiza como 'artista residente' del Murten Classics Festival. «Di seis con conciertos diferentes, en una convivencia especial con artistas de todo, en una experiencia inolvidable».

En Miramon empieza hoy su curso 2017-2018, con un programa que incluye obras de Granados, Mompou, Debussy, Chopin y Scriabin, entre otros, «un repertorio que une obras de mi último disco y otras que llevaré unas semanas más tarde a Londres», donde la artista se presenta en el ciclo de conciertos privados Music at 22 Mansfield Street.

En concreto la joven guipuzcoana ha seleccionado para hoy la Sonata para piano nº5 de A. Scriabin y la Balanda nº1 de F. Chopin, ambas recogidas en 'X', su último disco, y además, dos de las 'Doce danzas españolas' de Enrique Granados ('Danza oriental' y 'Danza andaluza'),'Escenas de niños' de F. Mompou y 'Estampas' y 'La isla alegre', de Debussy, que serán también su tarjeta de presentación en el Southbank Centre de Londres el próximo 1 de noviembre

Una pieza sentimental

En ese programa hay una pieza guardada en la biografía sentimental de la artista: la Balada número 1 de Chopin (obra recogida también en 'X', su último disco) que Judith interpretó con soló 14 años en los actos inaugurales del Kursaal, en 1999. «Sería curioso comparar cómo la toco hoy y cómo la toqué entonces», piensa en voz alta. «Cada concierto responde a un estado de ánimo, y en este tiempo transcurrido desde entonces han pasado muchas cosas».

A la pianista no le gusta meditar sobre cuál es el actual momento de su carrera. «Soy joven, quiero pensar que tengo muchos años por delante y me gusta embarcarme en todo tipo de proyectos», dice. «A medida que pasa el tiempo puedo elegir más mis repertorios y sigo disfrutando al máximo, aunque es un trabajo complicado que exige muchas horas de trabajo diario».

Diez años de un premio

Su agenda para los próximos meses da vértigo. La intéprete volverá, por ejemplo, al proyecto Beethoven Actual, que desde el año 2013 supone una iniciativa clave dentro de la programación del Centro Nacional de Difusión Musical (CNDM). Este proyecto, en el que ocho pianistas es-pañoles interpretan las 32 Sonatas de Beethoven, la integral de estudios de Ligeti y sendos encargos de compositores actuales españoles, ha viajado ya a varias ciudades españolas como Madrid, Granada, Cuenca o Alicante, y este otoño se presenta en el Teatro de la Maestranza de Sevilla y en el Auditorio Baluarte de Pamplona, según informa la oficina de la artista.

Los días 29 y 30 de noviembre Jáuregui actuará en el Teatro Góngora junto a la Orquesta de Córdoba y su director titular, el Maestro Lorenzo Ramos. En el programa se encuentra el Concierto para piano y orquesta nº1 de Chopin, uno de los conciertos románticos por excelencia. La pianista también formará parte del jurado en la siguiente edición del Premio Internacional de Piano Frechilla-Zuloaga. Su participación coincide con el décimo aniversario de la edición que ella misma ganó en el año 2007, y como celebración será Judith la que dé comienzo al certamen con un recital.

La clásica con vaqueros

Judith Jáuregui se ha convertido en una de las figuras más valoradas del panorama musical español e internacional desde que hace años saliera del mundo cerrado de la clásica como parte de una generación que defendía «la clásica con vaqueros». Festivales y salas de referencia como La Roque d'Anthéron, La Folle Journée de Nantes, el Festival de Montpellier o la Kammermusikwoche de Schloss Elmau han sido escenarios de sus éxitos en una carrera que marcó hitos como la gira por Japón, el año pasado, junto a la Orquesta Nacional de España.

La pianista sigue con mucho interés el rumbo de la Orquesta Sinfónica de Euskadi con Oriol Roch en la gerencia y Robert Treviño como nuevo titular. «Le conocí en Nantes y me parece un director muy interesante, joven, cargado de energía y de proyectos. Creo que aportará mucho a una OSE que vive un momento dulce», afirma la pianista.

Hoy se enfrentará a un auditorio de Miramon que prácticamente ha agotado ya la taquilla. «Quiero disfrutar, como siempre, y luego ya pensaré en lo que viene después», resume la artista, que no olvida sus comienzos, siendo una niña, en el Conservatorio Frabcisco Escudero de Donostia. «Sigo siendo la misma... más o menos», se despide.

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