Diario Vasco

El yacimiento de Lezetxiki se cierra tras veinte años de excavaciones

Álvaro Arrizabalaga, Xabier Peñalver, Iñaki Amundarain, Mertxe Urteaga y Iosu Etxezarraga, ayer en la Diputación.
Álvaro Arrizabalaga, Xabier Peñalver, Iñaki Amundarain, Mertxe Urteaga y Iosu Etxezarraga, ayer en la Diputación. / MICHELENA
  • El equipo de Álvaro Arriazabalaga redactará la memoria con los hallazgos

Después de veinte años de excavaciones, el yacimiento Lezetxiki en Arrasate se cerrará mientras el equipo que ha trabajado en la cueva elabora una extensa memoria con todo los datos recogidos durante 21 campañas. El director de las excavaciones, Álvaro Arrizabalaga, explicó ayer que «hemos alcanzado el objetivo primero, llegar a la roca madre». Por esta razón, ahora se clausura el yacimiento, excavado entre 1956 y 1968 por José Miguel de Barandiaran. «Barandiaran trabajó en una superficie muy grande, entorno a los 100 metros cuadrados y encontró materiales muy importantes desde el punto de vista antropológico y paleontológico. Nosotros hemos dado continuidad a esas investigaciones», explicó el doctor de la UPV.

En estas dos últimas décadas de excavaciones en la cueva en la que se han encontrado testimonios de presencia humana de hace unos 200.000 años, se han topado con cuatro metros de galería que deberán ser estudiados en un futuro sin concretar.

En todo este tiempo han pasado por la cueva 318 colaboradores de los cinco continentes, aunque Arrizabalaga destacó el apoyo desinteresado de los espeleólogos y arqueólogos de la zona. Es un terreno de grandes dimensiones con 180 metros cúbicos de sedimento arqueológico excavados lo que suponen unas 300 toneladas y se han recuperado más de 55.000 objetos, la mayoría restos óseos. Estos materiales han dado pie a cuatro tesis doctorales ya concluidas, 49 artículos en revistas casi todas internacionales y 96 ponencias.

Para Arrizabalaga son especialmente importantes varios descubrimientos como el conjunto de moluscos, incluida una concha roja traída desde el Mediterráneo por los neanderthales. «Es un yacimiento excepcional desde el punto de vista paleontológico porque está ayudando a llenar muchos huecos del Pleistoceno y el Paleolítico».

El responsable de las excavaciones en Lezetxiki realizó ayer estas declaraciones durante una rueda de prensa que se ofreció en la Diputación para informar sobre las ayudas que el departamento de Cultural concederá el año que viene a los trabajos arqueológicos en suelo guipuzcoano y para comenzar la situación de algunos de los principales yacimientos. El diputado foral Denis Itxaso estuvo acompañado también por Iosu Etxezarraga que ha centrado su trabajo en los hallazgo de Sanpedroburu en Bidania-Goiatz, Xabier Peñalver que habló de las excavaciones del poblado de Basagain en Anoeta, y el alcalde Amezketa Iñaki Amundarain y la arqueóloga Mertxe Urteaga que se refirieron a los hallazgos de Arritzaga.

Recuperación

La Diputación Foral destinará el año que viene 198.000 euros a las ayudas para las investigaciones arqueológicas, con un incremento del 66% respecto a este año, que ha sido de 131.500 euros, 30.000 de los cuales están destinados en exclusiva al yacimiento de la cueva de Praileaitz. De esta forma, según explicó el diputado foral Denis Itxaso, «se recupera gran parte de las subvenciones que se concedían antes de la crisis».

Las ayudas para este 2016 se repartieron entre 42 proyectos. 13 son excavaciones arqueológicas cuya duración se extiende a varios años -las principales son Lezetxiki, Munoaundi, Basagain y Atxorrotx- , 18 son proyectos consistentes en exploraciones, sondeos o investigaciones artísticas y el se han destinado a la investigación de materiales. Algunos de estos proyectos también tienen ayudas municipales, como en el caso de Azpeitia, Azkotia, Arrasate, Amezketa, Errenteria y Eskoriatza.

El diputado de Cultura comentó que «con los años el número de proyectos presentados ha ido aumentando. Muchos de ellos tienen un interés científico relevante ya que consiguen dar respuesta a los vacíos de la investigación arqueológica».

Respecto a los otros yacimientos, Xabier Peñalver indicó que las investigaciones que se desarrollan en el poblado fortificado de Basagain, en Anoeta, junto a los de Buruntza, Intxur y Murmendi, datados en la Segunda Edad del Hierro, han permitido descubrir las actividades cotidianas de los grupos de pastores y agricultores de aquella época y certificar que no se trata de «poblaciones tan prehistóricas» como se pensaba hasta ahora.

Josu Etxezarraga, que lleva seis años excavando el asentamiento de Sanpedroburu, datado entre los siglos VIII y IX, ubicado en torno a una iglesia situada en una colina que quedó despoblada hacia el siglo XIII, explicó que en este lugar se han encontrado interesantes enterramientos, en uno de los cuales se ha localizado un collar de un niño hecho con cuentas de cristal.

Mertxe Urteaga recordó el pasado minero de Gipuzkoa, como atestiguan las explotaciones de la época romana del este de la provincia, conocidas desde hace años, a las que recientemente se ha sumado un complejo minero de la Edad del Bronce en Arritzaga (Amezketa), donde se ha localizado un pequeño lingote de cobre que atestigua que hace 3.500 años allí ya se fundía mineral.

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