Diario Vasco
Ana López. Desvelando similitudes del alemán y del euskera.
Ana López. Desvelando similitudes del alemán y del euskera.

Baskisches Fest: los alemanes de Zarautz se suman a la Euskal Jaia

  • Con motivo de la Euskal Astea, conocemos las similitudes y diferencias que existen entre el alemán y el euskera, de la mano de la zarauztarra Ana López

En nuestra localidad residen en la actualidad 44 alemanes que se encuentran perfectamente integrados y que disfrutan como todos de nuestra Fiesta Vasca. Pero se da la circunstancia de que entre el idioma alemán y el euskera existen ciertas similitudes aunque también importantes diferencias que iremos conociendo en el siguiente artículo.

Los alemanes se interesaron por Euskadi y por el euskera hace nada menos que 200 años. La figura más destacada es el vascólogo alemán, Wilhelm von Humboldt (1767-1835), uno de los principales impulsores de los estudios vascos. Con motivo de la Euskal Astea, hemos querido acercarnos a su figura y conocer las similitudes y diferencias que existen entre ambos idiomas. Lo hacemos de la mano de la zarauztarra Ana López, que nació en Alemania y reside en Zarautz desde hace 35 años y dirige la academia de alemán Tipp Topp.

Wilhelm von Humboldt estudió euskera y viajó varias veces a Euskal Herria para conocer de primera mano nuestra cultura y nuestra lengua. En su itinerario, Humboldt también visitó Zarautz, según se recoge en uno de sus libros. Escribió dos obras sobre el euskera, una de las cuales fue traducida posteriormente por Miguel de Unamuno. Este filólogo dio a conocer nuestro idioma entre lingüistas de Europa, afirmando que «es una de las lenguas de más perfecta formación, sorprende por su rigor, la estructura de sus palabras, la brevedad y la osadía de la expresión», explica Ana López.

El idioma alemán y el euskera tienen varias similitudes, como son la formación de las palabras, la utilización de declinaciones, el sistema verbal y la estructura de la frase o sintaxis, que coloca el verbo al final.

Formación de palabras

El alemán, como el euskera, es una lengua aglutinante, que permite ir sumando palabras para crear una que describa con precisión el objeto o tema sobre el que se está hablando. Así, una barra (Stange) para unas cortinas (Gardinen) de tul (Tüll), se denomina Tüllgardinenstange. A raíz de esta capacidad de la lengua alemana para crear palabras por composición, se ha extendido la idea de que en alemán las palabras están formadas por una retahíla interminable de consonantes. Existen ejemplos de hasta 8 consonantes, como Deutschschweiz (que significa Suiza 'germanófona').

Sobre la longitud de las palabras, Ana nos adelanta que «en el alemán oral las palabras largas no son tan habituales, pero en el escrito, sobre todo en un lenguaje más técnico y burocrático, pueden existir y crearse palabras considerablemente largas. Un ejemplo real es el término Verkehrswegeplanungsbeschleunigungsgesetz (cuya traducción sería: ley de dinamización de planificación de vías de comunicación). Para formar los números, primero se nombra la unidad y luego las decenas. Así, 1935: sería Neunzehnhundertfünfunddreißig».

En cuanto a las declinaciones, «el alemán es un idioma con declinaciones, si bien mientras en euskera se declinan los sustantivos, en alemán se declinan los artículos, los pronombres, los adjetivos y algunos sustantivos», subraya nuestra interlocutora. En el sistema verbal, «los verbos auxiliares 'izan' y 'ukan' están presentes en ambos idiomas, lo que facilita el aprendizaje para los euskaldunes. En castellano, sin embargo, no existe esta diferenciación de los auxiliares», destaca.

Por último en relación a la sintaxis, Ana nos explica que « en alemán el verbo suele ir al final de la frase, como en euskera».

Batua

El alemán, al igual que el euskera, tiene un estándar y sus variedades. Las bases para el surgimiento de un alemán estándar las puso Lutero con su Biblia impresa en papel, pero no fue hasta el siglo XIX cuando se empezó a unificar el idioma a un nivel suprarregional. A pesar de las diferencias lingüísticas entre la Alemania del Este y la del Oeste, la caída del muro de Berlín no marcó un hito reseñable en la evolución del idioma. Los alemanes del Este simplemente aprendieron y asimilaron el alemán del oeste, a veces casi como si fuese una segunda lengua. De las 1.400 palabras que eran específicas del alemán de la RDA, solo unas pocas sobrevivieron en la Alemania del Oeste.

Entre las diferencias más notables entre el alemán y el euskera, sin embargo, se puede destacar el género. Mientras que el euskera es un idioma que carece de género, en alemán existen tres: masculino, femenino y neutro.

Para terminar Ana recuerda que «ambas culturas comparten asimismo infinidad de 'esaera zaharrak' (como por ejemplo 'Zakur zaunkaria nekez hozkaria' o 'Hunde, die bellen beißen nicht' y 'Kontuak garbi, adiskide zahar', que en alemán sería 'Man muss das Ding bei seinem Namen nennen') así como dos herri kirolak, la sega jokoa y la sokatira.