La investigación del patrimonio industrial avanza con el análisis de los primeros edificios

El estudio de Mikel Aparicio ha analizado el caso de Pampo-Ojmar, en Arane.
/FOTOS FÉLIX MORQUECHO
El estudio de Mikel Aparicio ha analizado el caso de Pampo-Ojmar, en Arane. / FOTOS FÉLIX MORQUECHO

El arquitecto eibarrés Mikel Aparicio ha estudiado los casos de empresas como Gaspar Arizaga, Pampo-Ojmar, Boj o Gabilondo

ALBERTO ECHALUCE EIBAR.

El arquitecto eibarrés Mikel Aparicio ha concluido una nueva fase de su labor de investigación sobre las edificaciones industriales de los últimos cien años. A lo largo de este año, con el impulso de la comisión Ego-Ibarra, ha avanzado en el estudio con el análisis de siete edificios: las industrias de Gaspar Arizaga, frente a la Estación; Pampo-Ojmar, en Arane; Boj, Jardiñeta 34, en Matxaria; Laspiur-Sarasketa, en Bidebarrierta; Gabilondo, en Barrena, y Pablo Soroa, en Matxaria.

El patrimonio industrial eibarrés está siendo investigado desde el punto de vista arquitectónico y urbano, y se constata que Eibar es un modelo único de ciudad-taller, por su insólita mezcla de usos, tanto en la propia ciudad como en el interior de los edificios; las abruptas formas construidas provocadas por la orografía y la imperante necesidad de suelo, así como por el uso de una arquitectura moderna con mayor libertad para los arquitectos.

Analizadas. El arquitecto Mikel Aparicio ha analizado los casos de
Gaspar Arizaga, frente a la Estación; Pampo-Ojmar, en Arane; Boj, Jardiñeta 34, en Matxaria; Laspiur-Sarasketa, en Bidebarrierta: Gabilondo y Pablo Soroa, en Matxaria.
En proyecto
Se piensa analizar Cerámicas Eibar, El Casco, Ayra Durex, Cadenas Iris, Barrena 32, Aurrera y Aya.

Aparicio ha desarrollado la sinopsis o ficha que engloba los aspectos más destacables de cada edificio y de la propia empresa; la evolución de la trama urbana; la información del Archivo Municipal; el análisis arquitectónico con ilustraciones en 3D; fotografías -exteriores, interiores, documentos antiguos y aéreas-; y, por último, la historia y el proceso productivo.

Esa labor se complementará con entrevistas a las personas que han trabajado o trabajan en dichas empresas así como a diferentes empresarios que está desarrollando la comisión Ego Ibarra en el marco del proyecto 'Eibartarren Ahotan'.

También se tiene previsto analizar otras firmas como Cerámicas Eibar, El Casco, Ayra Durex, Cadenas Iris, Barrena 32, Aurrera y Aya.

Y a resultas del trabajo se comprueba que las dificultades orográficas encorsetaban la construcción de los edificios que en muchas ocasiones estaban pegados al monte. Este es el caso de Ojmar-Pampo que contaba con un semisótano (o planta baja) más tres plantas. Su altura era cercana a los 16 metros por la gran altura de cada planta, siendo así, tan sólo se les permitió subir una planta retranqueada.

Otro caso es el protagonizado por el industrial Gaspar Arizaga, que en 1946 solicitó permiso para construir, según proyecto del arquitecto Raimundo Alberdi, un edificio de nueva planta en un solar que poseía frente a la estación de ferrocarril y que estaba ocupado por un edificio destruido durante la guerra.

Arizaga quería alojar en el nuevo edificio tanto su firma de fabricación de escopetas como la vivienda familiar, siendo significativo que sintiese la necesidad de mencionar en la memoria justificativa que la fabricación de escopetas era una de las industrias menos molestas y más limpias, a pesar de que, en cualquier caso, según añadía en la misma memoria, el cuarto de máquinas estaría ubicado en el sótano.

Todo este trabajo surge a partir de la redacción de una tesis doctoral de Aparicio sobre el tema, en la que la comisión Ego Ibarra es protagonista imprescindible. La primera parte de la investigación supuso una toma de datos completa sobre la evolución urbana y la construcción de los edificios industriales. Esta parte estuvo centrada principalmente en una profunda investigación de archivo recogiendo la máxima información posible sobre la construcción de estos edificios. Se estudiaron también fotografías y planos históricos de la ciudad que recogieran la evolución urbana que va sucediendo en Eibar, ayudando a entender el conjunto actual.

La investigación sigue ahora completándose, además de en el apartado arquitectónico-urbano, con datos de la historia y los procesos productivos acaecidos en los talleres, de forma complementaria, «humanizando y dando vida a estos edificios en los que nuestros mayores trabajaron sin descanso, innovaron, crecieron y consiguieron perpetrar la 'marca Eibar' de una época; lograron forjar nuestro carácter, propio e indisoluble de la industria», dan a conocer desde Ego-Ibarra.

Como resultado de esta investigación se preparará una aplicación informática, acompañada de una memoria escrita que desentrañe los aspectos fundamentales. El formato será divulgativo con el objetivo de poner en valor este patrimonio arquitectónico diferenciador de Eibar, y en el que su tratamiento comporta una de las claves del desarrollo urbano futuro de la ciudad.

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