Tokio y su caos ordenado

Con sus 13 millones de habitantes, se distingue como la metrópoli más poblada del país y una de las ciudades más grandes del mundo

Vista aérea de la ciudad de Tokio y su bahía. /Óscar Chamorro
Vista aérea de la ciudad de Tokio y su bahía. / Óscar Chamorro
Óscar Chamorro
ÓSCAR CHAMORROTokio

Una fina lluvia abre paso a la mañana y un silencio solo roto a duras penas por el tráfico, dan comienzo a un nuevo día en el 'País del Sol Naciente' donde tradición y modernidad caminan de la mano.

Espectaculares y modernos edificios comparten espacio con estrechas y peculiares calles llenas de aromas, luz y color por las que caminan una mezcla de ejecutivos trajeados junto a jóvenes con estética otaku, todos en esa perfecta armonía que caracteriza a la ciudad.

Peatones cruzando una calle del centro de la ciudad.
Peatones cruzando una calle del centro de la ciudad. / Óscar Chamorro

Centro político, económico y cultural de Japón su multitud de contrastes atraen cada año a miles de turistas que buscan conocer de cerca esta espectacular urbe.

La amabilidad de su gente, su educación y predisposición a ayudar aunque a veces la comunicación se torne dificultosa son dignas de mención y todo un regalo para el visitante. De entre todas las curiosidades que llaman la atención, quizá la exquisita limpieza de sus calles se hace notar por encima de otras, teniendo en cuenta la cantidad de personas que la transitan y la inexistencia de papeleras.

Otra de esas cosas que hacen de Tokio una ciudad distinta al resto, es la seguridad, esa sensación se hace patente desde el primer minuto y no precisamente por una especial presencia policial, y se puede afirmar con rotundidad que es de los pocos sitios en en el mundo donde puedes caminar por cualquier lugar con la tranquilidad de que nadie va a robarte o hacerte pasar un mal rato.

Los barrios

De entre todos los barrios a visitar, Akihabara se hace de obligado cumplimiento si queremos conocer las últimas tendencias de la cultura otaku, el manga o el anime. Ésto y la posibilidad de encontrar cualquier objeto electrónico que imagines hacen de este barrio uno de los referentes para seguidores y curiosos.

Dos jóvenes conversan en el barrio de Akasaka.
Dos jóvenes conversan en el barrio de Akasaka. / Óscar Chamorro

Si el paso de cebra de Abbey Road es conocido en el mundo entero gracias a la portada del disco de los Beatles, el de Shibuya no lo es menos. Llamado correctamente como el 'cruce de Hachiko' (el famoso perro que tras la muerte de su dueño lo esperó que regresará a la salida de la estación como cada tarde durante 10 años), se compone de cinco pasos de peatones sincronizados, que hacen que una marea humana lo atraviesen al mismo tiempo y lo conviertan en el más transitado del mundo. Todo un espectáculo callejero digno de ver y de disfrutar mezclados entre la multitud. Pero además hay que adentrarse por su zona comercial y curiosear por entre la multitud de tiendas. De entre todos, destacar el Shibuya 109, enorme edificio dedicado en exclusiva al público femenino y donde las dependientas forman parte de la atracción.

El 'cruce de Hachiko' en Shibuya es el más transitado del mundo.
El 'cruce de Hachiko' en Shibuya es el más transitado del mundo. / Óscar Chamorro

Al otro lado de la ciudad se encuentra Ginza, comparada con la Quinta Avenida de New York, supone encontrar una de las zonas comerciales más caras de Tokio. Aquí se encuentran las grandes firmas ubicadas al calor de grandes avenidas con sus característicos luminosos, algunas cortadas al tráfico para que el peatón no se preocupe de otra cosa que no sea encontrar lo que busca. Así pues y junto a Omotesando, Ginza compite por el cliente más pudiente en un entorno completamente cosmopolita.

Peatones haciendo sus compras en Ginza, la zona comercial más cara de Tokio.
Peatones haciendo sus compras en Ginza, la zona comercial más cara de Tokio. / Óscar Chamorro

Gastronomía

Llega el mediodía y la lluvia da paso a una cálida luz que se cuela por entre las grandes avenidas y callejuelas que las circundan y llega el momento de probar la espectacular oferta gastronómica, que además de rica, variada y abundante, es muy económica.

Uno de los numerosos restaurantes que se pueden encontrar por la ciudad.
Uno de los numerosos restaurantes que se pueden encontrar por la ciudad. / Óscar Chamorro

Desde 1000 Yen (unos 8 euros), se pueden degustar multitud de sabrosos platos a base de tofu como el agedofu, o unas deliciosas y típicas verduras encurtidas que suelen acompañar muchos platos llamadas tsukemono. La tempura de verduras o mariscos rebozados, la famosa tamagoyaki, algo parecido a nuestra tortilla francesa pero más dulce, los yakisoba, unos fideos de trigo fritos con verduras y cerdo.

Menú variado compuesto por sashimi, pescado ahúmado,tempura variada,tamagoyaki y alguna delicia más.
Menú variado compuesto por sashimi, pescado ahúmado,tempura variada,tamagoyaki y alguna delicia más. / Óscar Chamorro

Sin olvidarnos del sushi, del que por supuesto podemos disfrutar en su máximo esplendor tanto de sabor como de variedad en cualquier lugar de la ciudad, aunque el precio en este caso puede sorprender. Por supuesto, no podemos olvidar la sopa miso y el sabroso ramen, del que podemos encontrar multitud de variedades. Pese a que su origen es chino, el ramen se implantó como plato nacional japonés hace años y es de obligado cumplimiento el degustarlo.

Una de las variedades de ramen acompañado de arroz.
Una de las variedades de ramen acompañado de arroz. / Óscar Chamorro

Todo esto por supuesto, acompañado de un buen sake, en cualquiera de la multitud de variedades que se ofertan, todas ellas perfectas para acompañar las comidas.

Un grupo de jóvenes de compras.
Un grupo de jóvenes de compras. / Óscar Chamorro

Ya sea Shibuya, Shinjuku, Akihabara, Asakusa, Ginza o el increíble Mercado de Tsukiji, cualquiera de sus barrios, cualquier rincón de la ciudad y sus habitantes no dejarán de sorprender al visitante.

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