El Geoparque pasa examen de la Unesco

Dos expertos evalúan el estado de conservación de la joya natural y geológica de la costa de Gipuzkoa para mantenerla en el top mundial

El equipo de la Unesco y de Geoparkea, ante los acantilados/Lobo Altuna
El equipo de la Unesco y de Geoparkea, ante los acantilados / Lobo Altuna
Judith Urquijo
JUDITH URQUIJOZumaia

La joya geológica más importante y preciada de Gipuzkoa acaba de someterse a examen. Dos evaluadores de la Unesco han recorrido esta semana el acantilado de Mutriku, Deba y Zumaia para revisar el estado de conservación del 'libro' de roca que muestra la evolución geológica de la línea de costa durante 60 millones de años, y para determinar si el Geoparque de la Costa Vasca puede permanecer en la prestigiosa red mundial de la Unesco, donde ingresó en 2010. El resultado no se conocerá hasta el próximo año, así que de momento hay que quedarse con las impresiones trasladadas por Michael Sweeney y Marekazu Ohno durante su inspección: «Es único y especial, la cultura y la historia lo demuestran».

La ruta del flysh que durante todo el año, y más ahora en verano, recorren los turistas y que ha saltado al escaparate internacional gracias a la exitosa serie de televisión Juego de Tronos, es un paraje extraordinario desde todos los puntos de vista. Los geólogos de Irlanda y de Japón, como el resto de ciudadanos de a pie, también se llevaron un amplio álbum de fotos, pero su misión era otra: examinar con detalle y evaluar el funcionamiento y la calidad de Geoparkea, después de transcurridos los cuatro años determinados por la Unesco para revisar las condiciones exigidas para que el paraje forme parte de la red mundial de geoparques. En 2014, el vasco recibió la aprobación. Y ahora, espera volver a lograrla.

Durante tres días, los expertos del organismo internacional han recorrido el patrimonio geológico, natural y cultural que se extiende por los municipios de Deba, Mutriku y Zumaia, y han mantenido encuentros tanto con sus responsables como con técnicos y representantes institucionales.

Con ellos, han visitado y conocido de primera mano los puntos de interés más significativos del Geoparque vasco. Y tal y como les fueron explicando el director científico del Geoparque Asier Hilario y la gerente Leire Barroso, han podido descubrir y apreciar las montañas de caliza con forma de pirámide, valles escondidos, cuevas, pequeños riachuelos que aparecen y desaparecen y los caseríos que jalonan esos kilómetros de costa y que dan color al paisaje natural y guardan las costumbres culturales del territorio.

El recorrido comenzó el martes por la mañana en Deba. Allí, el grupo repasó documentos y archivos en la oficina de turismo y por la tarde se desplazó a Lastur para visitar el centro de interpretación del valle. Continuaron el miércoles en Mutriku. Allí se reunieron con un investigador de la UPV.

«Hemos comprobado que se trabaja con pasión y en equipo», asegura un geólogo

Y el jueves, cuando este periódico les acompañó, los geólogos y el equipo de Geoparkea recorrió desde la playa de Itzurun en Zumaia el espectacular flysh. Primero, Sweeney -del geopargue Copper Coast de Irlanda-, y Ohno -del geoparque Unzen en Japón- lo conocieron en imágenes en el centro de interpretación Algorri, después lo pudieron pisar y tocar en un recorrido a pie por los acantilados y por último descubrieron la perspectiva desde el mar en un paseo en barco.

'La ruta del flysh', uno de los planes turísticos más demandados del territorio

'La televisión y el cine atraerán de nuevo este verano a Zumaia y sus acantilados a cientos de turistas. Pero al acercarse, les permitirá también descubrir el Geoparque que llega hasta Mutriku y comprobar que la realidad que vieron en pantalla es mucho más impresionante aún que la ficción. Un verano más, el Geoparque de la Costa Vasca ofrece visitas guiadas en barco hasta septiembre por 'la ruta del flysch', que también puede recorrerse a pie.

Desde el mar, durante tres horas, los visitantes tendrán la oportunidad de conocer los puertos, la tradición marinera y el flysch. El viaje en barco comienza en Zumaia, pasa por Deba y llega hasta Mutriku, para después volver al punto de inicio. La excursión, con guía, permite conocer la costa del Geoparque desde el punto de vista geológico y cultural.

A lo largo del recorrido los participantes reciben explicaciones sobre los rasgos del flysch y las formas de vida y tradiciones que antaño fueron más importantes en este rincón de Gipuzkoa: la construcción naval en Zumaia, el comercio en Deba y la pesca de la ballena en Mutriku.

El visitante cuenta con 45 minutos libres para visitar el puerto y el casco histórico de Mutriku, declarado conjunto monumental. La visita siempre dependerá del estado de la mar y tiene un coste de 25 euros para los adultos y de 15 euros para los menores de 12 años. El número de visitantes está limitado a 39 personas y el horario de salida será de 16.30 hasta las 19.30 horas. La reserva se podrá hacer a través de la web del Geoparke (www.geoparkea.eus).

De la mano de Hilario, los examinadores descubrieron el enclave. «Zumaia es una de las mecas de la geología mundial», comenzó el director científico del Geoparque vasco. «Entre las capas de sus excelentes playas podremos distinguir una fina línea negra directamente vinculada con la extinción de los dinosaurios y seremos testigos de las variaciones climáticas de la Tierra, incluidos los grandes calentamientos globales. El pasado nos muestra que la historia se repite», explicó Hilario mostrando las huellas que han ido dejando en la roca del acantilado las diferentes épocas de la Prehistoria.

Hilario explicó que la evaluación no busca «analizar minuciosamente la calidad del entorno sino ver qué técnicas usa el equipo del Geoparque para su conservación». Así, explicó a los ilustres visitantes que «hemos creado réplicas de entornos que se han desprendido y, ahora, han quedado expuestas en el centro de interpretación para que no se pierda su información». Y esas decisiones, «forman parte de la geoconservación, algo que tienen muy en cuenta a la hora de revalidar el título», añadía Barroso, durante el recorrido por Zumaia.

Los expertos han evaluado además la gestión y organización del Geoparque, el apoyo institucional que recibe, qué sistemas de divulgación se utilizan o cómo se da a conocer. «Son muchas cosas las que tienen en cuenta, pero creemos que lo estamos haciendo bien y que una vez más conseguiremos revalidar el título. Sería una satisfacción tremenda obtener este reconocimiento, ya que nos identificamos con los valores de la Unesco: ciencia, cultura y educación», confiaba Barroso.

Decisión en 2019

Y la primera impresión manifestada por los evaluadores parece positiva: «Hemos comprobado que se trabaja con pasión y en equipo. Durante estos años se ha generado un buen proyecto sin dejar de lado los buenos valores, eso es muy importante de cara a revalidar un título de estas características», afirmaba Ohno.

El veredicto se conocerá en marzo de 2019. Desde que en el año 2010 esta joya de la naturaleza guipuzcoana obtuviera el reconocimiento mundial por su valor, se ha consolidado año tras año como un innovador destino y un exquisito rincón para disfrutar de la riqueza geológica y patrimonial.

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