El transporte del futuro llega a Donostia

El primer autocar de Dbus 100% eléctrico de 18 metros circula ya en pruebas por la ciudad

Los viandantes no pueden dejar de mirar el 'ie tram' de Irizar cuando lo ven pasar. Sus líneas modernas y elegantes no pasan desapercibidas. /USOZ
Los viandantes no pueden dejar de mirar el 'ie tram' de Irizar cuando lo ven pasar. Sus líneas modernas y elegantes no pasan desapercibidas. / USOZ
Dani Soriazu
DANI SORIAZU

Aquellos que lo han visto circular por la ciudad no han podido evitar quedarse mirándolo y sentirse, por un momento, en una escena del futuro. Y no es de extrañar. Sus 18 metros de largo, su elegante color negro con trazas grises, las amplias cristaleras, el silencio con el que avanza y su estética ondulada que imita a los tranvías más vanguardistas, no pueden pasar desapercibidos. Se trata del primer autobús articulado 100% eléctrico de Dbus, el modelo 'ie tram' fabricado por Irizar y que durante estos días y las próximas semanas se moverá por Donostia en fase de pruebas sin pasajeros. Será en junio cuando el vehículo estará preparado para ser probado durante seis meses en el tránsito real como un vehículo más de la línea 28-Amara-Hospitales y sacar así conclusiones que permitan planificar su futura electrificación completa.

DV ha podido colarse en su interior para saber qué se siente al viajar en el transporte público del mañana. Y las primeras sensaciones no pueden ser mejores. El 'ie tram' cuenta con los avances más modernos en tecnología y diseño. Desde el exterior su imagen se asemeja a la de un tranvía. «Conceptualmente, el aro gris representa el marco de un cuadro mientras que el lienzo es el resto del autobús, en el que se dibuja el reflejo de la ciudad a su paso», explica el director general de Irizar, Héctor Olabegogeaskoetxea. La rotulación que se incluya en el vehículo cuando éste entre en servicio «será mínima» para resaltar su estética «futurista».

En la imagen superior, puertos USB en cada asiento para conectar dispositivos electrónicos. Debajo, espacios más amplios y muchas ventanas para que entre más luz. A la derecha, el retrovisor es en realidad una pantalla de tv con forma de espejo. / USOZ

El interior tampoco deja indiferente. En lo que respecta a los elementos para la conducción, llaman la atención sus espejos retrovisores. Aunque habría que redefinir este concepto, porque en realidad son pantallas verticales que emiten lo que dos cámaras digitales -una a cada lado del frontal del autobús- captan. Mirando hacia el fondo nos encontramos con un autobús donde llama la atención su luminosidad. Sus grandes y variadas ventanas, que abarcan gran parte de los laterales del vehículo, permiten la entrada de luz natural así como la posibilidad de contemplar unas amplias vistas panorámicas.

La cifra

50
kilómetros de autonomía son los que tiene el 'ie tram' de Irizar. Eso sí, su batería de microciclos requiere cargas ultrarrápidas, de entre 5-6 minutos, aproximadamente cada diez kilómetros para alargar su vida útil.

La distribución interior recuerda a la de los vagones de tren o metro, con menos asientos y una distribución diferente de los mismos para conseguir un espacio más diáfano. Cada asiento cuenta con un puerto USB para poder conectar dispositivos electrónicos. El muelle central que conecta las dos unidades del 'ie tram' -y que es translúcido- también cuenta con unos elementos para que los pasajeros puedan apoyarse. Por su parte, las puertas de salida se abren accionando un botón. Su capacidad total es de 150 pasajeros.

Y como cualquier otro vehículo eléctrico, cuando está en marcha lo que reina es el silencio. El único ruido que percibirá el pasajero y el ciudadano en la calle será el del rozamiento del autobús con el asfalto. Sin olvidar la reducción de emisiones. Este tipo de autobús permitirá el ahorro anual de 120 toneladas de emisiones de CO2 a la atmósfera.

El vehículo articulado tiene amplias ventanas, puertos USB en cada asiento y espacios más amplios

Carga por microciclos

El autobús tiene una autonomía de aproximadamente 50 kilómetros, no obstante, la batería que usa está pensada para ser recargada cada 10 kilómetros. «Lo ideal es mantenerla entre un 45 y un 85% de su capacidad y hacer microciclos de carga unas 20 veces al día, así como una carga lenta en cocheras por la noche de unas tres horas para cuidar su estado de salud y balancear las celdas», apunta el director gerente de Irizar.

González, Olabegogeaskoetxea y Arana, dentro del 'ie tram'.
González, Olabegogeaskoetxea y Arana, dentro del 'ie tram'. / USOZ

Las microcargas o cargas de oportunidad durante el recorrido se realizarán en la parada cabecera de la línea 28 en Miramon. El autobús dispone de un pantógrafo que se despliega desde el techo y que conectará con el poste para cargar su batería en aproximadamente de 5-6 minutos. Las obras para instalar la infraestructura de carga en Miramon arrancaron la semana pasada y terminarán, previsiblemente, a finales de mayo.

Los tres autobuses 100% eléctricos de los que ahora dispone Dbus, el modelo 'i2e' de Irizar de 12 metros, hacen una carga lenta durante toda la noche en cocheras para poder operar entre 14 y 15 horas. «Pero esa hora de diferencia es crítica, porque supone la diferencia entre hacer o no toda una jornada completa. Con el 'ie tram' esa criticidad desaparece», señala Olabegogeaskoetxea.

«Este proyecto nos sitúa a la vanguardia mundial de la movilidad», destaca la concejala Pilar Arana (PNV)

Conclusiones para el futuro

El 'ie tram' circulará como parte de la flota de Dbus durante seis meses, arrancando este próximo mes de junio. «Será una experiencia piloto que permitirá obtener datos reales sobre el consumo energético de la línea 28 y así dimensionar correctamente todo los elementos necesarios, para electrificar toda la línea, como saber cuántos autobuses necesitaremos, cuántas estaciones de carga, etc.», señala Igor González, director gerente de Dbus. Por su parte, a Irizar esto le permitirá probar su nuevo autobús en un entorno real y diario con pasajeros y distintos conductores. «Ganamos los dos», añade Olabegogeaskoetxea.

La elección de la línea 28 no ha sido algo baladí. «La electrificación tiene un coste importante y hay que buscar un equilibrio económico y que el servicio que se preste sea el más alto posible», apunta González. En este sentido añade que «si con cuatro postes de carga consigues que un tercio de los viajeros -los que aglutina la 28- vayan en sistemas eléctricos la inversión compensa». Siguiendo este razonamiento, apunta a las líneas 5-Benta Berri y 13-Altza como las «potencialmente electrificables» en el futuro.

El futuro y el presente de Dbus convivirán en Donostia.
El futuro y el presente de Dbus convivirán en Donostia.

Para la concejala de Movilidad, Pilar Arana, este primer test «sitúa a la ciudad y al territorio en la vanguardia mundial del transporte eléctrico» y recuerda que el gobierno municipal «tiene clara su apuesta por la movilidad eléctrica en todas sus modalidades».

Mientras dure la experiencia, el 'ie tram' de la línea 28 estará en servicio solo de lunes a viernes. «Los fines de semana no porque hay muy pocos autobuses que llegan hasta Miramon», matiza González.

Los detalles

Más luminosidad;
Las ventanas, que ocupan buena parte del lateral del vehículo, permiten mucha entrada de luz natural.
Espacios amplios:
La distribución de los asientos y la eliminación de alguno de ellos se traduce en un vehículo más diáfano por dentro.
Comodidad:
Al ser eléctrico se trata de un vehículo silencioso y que permite una conducción suave.
Capacidad:
Para 150 pasajeros.
Ahorros:
De 120 toneladas al año de emisiones CO2 a la atmósfera.

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