Txindoki, La magia del gran coloso

Txindoki (1.342 m)

Uno de los montes más visitados en Gipuzkoa sorprende en cada ascensión y muestra su belleza natural y la de todo lo que le rodea

Txindoki, La magia del gran coloso
ELISA BELAUNTZARAN

La ascensión a Larrunarri/Txindoki es una de las más repetidas entre los aficionados a la montaña. Algo tendrá de especial esta cima que a diario recibe a varias decenas de visitantes y a cientos los fines de semana y festivos.

Algo natural que ha hecho que se haya ganado el cariño de los mendizales y se haya convertido en un punto de visita anual o obligada cada poco tiempo para los amantes al senderismo.

Además en cada ascensión uno disfruta de la belleza de todo lo que rodea a esta mítica montaña situada sobre Amezketa, Abaltzisketa, Zaldibia... Aunque a algunos no les guste o incluso se enfaden, se podría decir que la estampa más espectacular del Larrunarri se puede disfrutar desde la cara del Goierri. Para gustos están los colores, pero verlo desde la N-1 a la altura de Beasain o desde cualquier txoko de algunos pueblos cercanos del Goierri es inigualable.

Una vez en su cima, las fotografías de los pequeños pueblos que llenan los valles de Tolosaldea y Goierri hacen que uno agradezca el silencio que existe en ella. El sonido del viento es el único elemento que nos hace salir de la cápsula en la que se detiene el tiempo y nos permite disfrutar de la belleza natural de lo que nos rodea. El duro ascenso se ve recompensado con las vistas e imágenes que nos esperan en la hermosa morada de Mari.

Duro ascenso porque aunque la distancia que nos separa desde el parking de Larraitz, a unos 400 metros de altitud hasta los 1.342 metros que alcanza en su punto más alto el Txindoki, no es excesivo para aquellos que disfrutan de los paseos a este tipo de cimas. Pero si lo hacen esporádicamente, se encuentran con unos tramos con una pendiente considerable. La opción de subir por el camino de Tximista lo dejamos para los que disfrutan de su gran fuerza en las piernas y una buena ‘caja’ para controlar la respiración.

Que eso no nos limite, porque no es necesario ser un gran deportista para ascender al Txindoki. Pero ser consciente de su exigencia no está de más. Así, los 4,5 kilómetros de ascensión desde Larraitz no nos harán confiarnos, sino ser realistas.

Desde Larraitz

La ascensión hasta Larrunarri desde el parking de Larraitz es más que sencilla. Larraitz es un barrio de Abaltzisketa que se sitúa a unos dos kilómetros del casco urbano de esta preciosa localidad de Tolosaldea que cuenta con una población de unos 324 habitantes.

Para llegar a Larraitz debemos seguir la carretera hacia Zaldibia. Pronto nos encontraremos con un bosque en el que se encuentran el parque Txindokiko Itzala y los restaurantes de la zona. Seguimos unos metros más y llegamos al gran parking. Una vez en él, pronto divisaremos la puerta metálica de Zamao. Paneles informativos sobre las rutas de trail de la zona y el ascenso hasta la cima nos permitirán descubrir las grandes, diferentes y variadas opciones que nos podemos encontrar en la zona en caso de querer repetir la visita aunque nos acerquemos a otra cima.

Desde Zamao continuamos la pista que nos acercará poco a poco a una puerta metálica que deberemos dejar atrás antes de llegar a unos escalones hechos con troncos. Es una subida más directa que cruza la pista varias veces. Pista que se convierte en un sendero que faldea la magnífica arista oeste del monte Txindoki. Poco después atravesamos una barrera.

Después, pasamos la fuente del Oria donde es más recomendable hacer un alto antes de seguir el camino hacia la derecha. Continuamos la subida en zig-zags disfrutando en todo momento de las magníficas vistas en las que nos encontramos, con el pantano de Ibiur y los pueblos que lo rodean, así como las diferentes líneas de montañas que pueblan los valles cercanos.

En cuestión de una hora y media llegamos a una fuente justo antes de una majada. El camino gira hacia la izquierda y tras superar una zona de rocas y pasar por encima de otra txabola se llega al collado de Egurral. A partir de ese momento solo nos queda afrontar el último repecho de la ascensión hacia la cumbre del monte Txindoki, que cruzaremos zigzagueando por pequeños pasillos de caliza, siempre con tendencia a ir hacia la derecha. Una zona exigente, pero que con calma y disfrutando de las preciosas vistas de las amplias zonas de pastos de Aralar, de Amezketa y de todo lo que nos rodea, no será tan complicada. Poco a poco.

Guía

Acceso:
por la N-I tomar la salida 431 para incorporarnos a la GI-2131 en dirección a Amezketa. Continuamos por la GI-2133 y se llega a Abaltzisketa. Allí seguimos la desviación que indica ‘Larraitz’ (GI-233). Desde este cruce hasta Larraitz hay que recorrer unos 2 kilómetros.
Dónde comer:
hay dos bares/restaurantes en el barrio de Larraitz y otro en el centro del pueblo.
Tiempo:
Larraitz (2h.); Amezketa (2h. 30 min.).

Para cuando nos demos cuenta habremos superado el último tramo rocoso que los días ventosos exigen cierto cuidado y tras el cuál nos encontraremos los buzones que nos anuncian que hemos alcanzado nuestro objetivo. Una vez en él, toca respirar hondo y disfrutar de la belleza de lo que nos rodea. Una imagen que hipnotiza a cualquiera. Ha merecido la pena, sobre todo los días de cielo azul con una gruesa nube impoluta sobre Tolosaldea y Goierri... Estampa que queda grabada en la retina y es difícil de olvidar.

Larrunarri, Txindoki

Una vez en la cima de Larrunarri es fácil comprender por qué para muchos esta cima es una de las que guardan en su corazón, aunque hayan pisado algún o muchos ochomiles. Es conocido su Marizulo en el que, según cuenta la leyenda, habitaba controlando y cuidando de pastores y pobladores de montes y valles. Morada que alterna con otras como Anboto, Oitz o Aketegi, pero que no parece una idea tan descabellada teniendo en cuenta su belleza natural.

Además, una vez en sus alrededores, no es difícil sentir el halo mágico que guarda esta morada de Mari que presenta ese peculiar y afilado pico que es visible desde cualquier otra montaña de Euskal Herria. Algunos le llaman el Cervino Vasco o de Aralar, en una exageración de sus características de esta cima, que forma parte del Parque Natural de la Sierra de Aralar.

Las teorías en torno a su denominación son variadas aunque tal vez la más repetida es que su nombre proviene de una txabola de pastor en ruinas que se encuentra al Este de la cumbre, en terrenos de Amezketa. De ahí proviene su nombre de Txindoki aunque también es conocido como Larrunarri o Ñañarri.

A los pies del monte Txindoki nos encontramos una pequeña ermita dedicada a Nuestra Señora de los Remedios, muy venerada por los habitantes de los alrededores. El año 1970, coincidiendo con la restauración y ampliación de la ermita, la Virgen primitiva que podría ser del siglo XVII -entre el año 1630 y 1650-, se sustituye por la ya citada y la primitiva se traslada a la Iglesia de Abaltzisketa.

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