Aiako Harria, la belleza de una gran mole

Aiako Harria

Su silueta reconocible y excelentes vistas la hacen la ascensión más popular en el Bidasoa

Peñas de Aia se levanta espectacular sobre Oiartzun/ARIZMENDI
Peñas de Aia se levanta espectacular sobre Oiartzun / ARIZMENDI
ELISA BELAUNTZARAN

Erroilbide (837 m.), Hirumugarrieta (806 m.) y Txurrumurru (821 m.) son las tres escarpadas cimas que conforman el macizo de Aiako Harria, o Peñas de Aia. Una peculiar montaña que la solidificación del magma en el interior terrestre en forma de masa cupular y la posterior erosión ha dejado al descubierto.

Otra singularidad de la misma es que dentro de las montañas de Euskal Herria, se proclama como el único macizo granítico del territorio. Aiako Harria es para muchos la primera montaña de los Pirineos. Pugna por el título con Larrun o incluso Jaizkibel, aunque en lo que coinciden los expertos es que las rocas de Aiako Harria se encuentran entre las más antiguas del país. Aiako Harria emergió del fondo del mar hace 280 millones de años. Pero algo antes, entre 380 millones de años y 300, en las épocas llamadas Devónica y Carbonífera, habían surgido los montes –ahora bastante más bajos por la erosión– que rodean a Aiako Harria: es decir, las zonas de Pikoketa y Elurretxe y la subida hacia Bianditz.

Su nombre despierta intensos debates. Es conocida como Aiako harria, Peña de Aia o en tierras labortanas, la peña de las tres coronas. Por las tres cimas consecutivas, es tal vez uno de las montañas que más debate despierta en torno a su denominación. El veterano montañero oiartzuarra Adolfo Leibaren descubrió cómo ya en el año 1203 el término aparecía documentalmente en singular. Según Leibar no es hasta 1898 cuando se transcribe por primera vez en plural, apareciendo también las otras denominaciones citadas (Coronas-Couronnes y Batallau). De hecho, en algunos textos se recoge que "los pescadores de Hondarribia han llamado a esta montaña, bien visible desde la mar, con el nombre de Batallau".

Guía

Acceso:
Desde San Sebastián: Tomamos la GI-636 dirección Irun. Aquí buscamos el barrio de Meaka y seguimos laGI-3454 hasta el parking de Sorotxiki.
Tiempo:
Unas 4 horas desde Aritxulegi
Dónde comer:
Muy cerca de Elurretxe se encuentra Pikoketa jatetxea. De camino a Aritxulegi, Tolare, Kapero y Olaizola jatetxea, entre otros. También se encuentra el albergue de Arritxulo.

Roldán y Mari

Hay que destacar, además, que el nombre Erroilbide parece hacer referencia a la mítica figura de Roldán (Erroldan bide o Camino de Roldan). Hay quien atribuye a este personaje la hazaña de lanzar dos peñascos desde Aiako Harria hasta la playa de Hondarraitz en Hendaia, donde hoy en día encontramos las visibles y legendarias peñas de Dube luzea y Dunbe zabala, también llamadas Aballarriak, origen de desastres marítimos y naufragios. La Peña de Aia se sitúa entre los ríos Urumea y Bidasoa. Los límites de sus de 6.913 hectáreas de extensión se sitúan en tierras de Hernani, Irun, Oiartzun, Errenteria y Donostia. Es peculiar en todos estos factores pero cabe mencionar que destaca por la altitud, que aunque moderada en términos absolutos (837 m.), es considerable si se tiene en cuenta la proximidad del litoral (menos de 10 kilómetros en línea recta). Fue declarado Parque Natural en 1995.

Excursionistas por el parque natural, un cordero en un día de nieve, y cascada en el río Aitzondo / ARIZMENDI / LOBO

Aiako Harria es un lugar único en el que Mari también tenía su morada, aquí denominada Aiako Harriko dama o Puiako dama. De hecho, cuentan las leyendas que durante la primavera y el verano vivía en los acantilados costeros del monte Jaizkibel, mientras que en otoño e invierno moraba las cuevas de Aiako Harria. Igualmente, lamiak y otros genios mitológicos pueblan estos peñascos. Tampoco han sido pocos los que han afirmado que bajo el Erroilbide se esconde un gran tesoro…

Esta cumbre es alcanzable desde el collado de Elurretxe (486 m.), accesible por carretera desde Oiartzun o Irun o andando desde cualquiera de las dos poblaciones mencionadas. Es una ascensión moderada que exige cierta destreza técnica al pasar de Erroilbide a Txurrumurru. Se trata de una pared rocosa que hay que cruzar con cuidado. Aunque cabe destacar que se puede rodear la gran montaña realizando el camino que une Elurretxe con Aritxulegi. Su recorrido merece la pena y recompensa el esfuerzo.

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