Políticos que sudan la camiseta

Orbegozo (PNV), Ubera (EH Bildu), Romero (PSE), Larrea (Podemos) y Sémper (PP) describen su pasión por el deporte y sus experiencias

Elisa López
ELISA LÓPEZ

Confiesan que el deporte les hace más llevadera la vida política. Y hablan de cómo se las ingenian para conciliar trabajo y familia con la práctica de sus modalidades favoritas: bicicleta, footing, gimnasio, montaña... Además coinciden en que después de hacer ejercicio «se comen el mundo» porque esa sensación de superación tras un esfuerzo «siempre es reconfortante». Kerman Orbegozo (PNV), Rebeka Ubera (EH Bildu), Rafaela Romero (PSE-EE), Andeka Larrea (Podemos Euskadi) y Borja Sémper (PP) son políticos a los que les gusta 'sudar la camiseta'.

Kerman Orbegozo PNV «Si no hago ejercicio se me nota, estoy más irascible»

Bicicleta, monte, footing, taekwondo, fútbol, surf... Kerman Orbegozo tiene un hobby en su vida: el deporte. Este parlamentario del PNV disfruta de muchas disciplinas y a lo largo de su vida le 'ha dado a todo'. Ahora le falta tiempo. Entre ir y venir de Donostia al Parlamento de Vitoria y su niño de un año, lo tiene más complicado. Cuando puede, sale en bici, al monte o a correr por San Sebastián. «Me escapo cuando tengo un rato. Es que si no hago nada se me nota en el carácter. Estoy más irascible... De hecho, pacté con mi mujer poder correr tres horas a la semana. O el fin de semana hacer monte con los amigos; de Donosti a Orio por Igeldo, algo suave. Eso me dejan en casa», cuenta entre risas. Nada que ver con el tiempo que dedicaba al deporte de joven.

Jugó al fútbol hasta juveniles, en el 'Lengo' y en Aldapeta, el club de Marianistas. Luego montó con amigos un equipo para el torneo DV de fútbol 7. Pero si a algo dedicó horas fue al taekwondo. «Mi padre hizo judo y a los ocho años me inicié en las artes marciales, en el taekwondo, en un gimnasio de la calle San Bartolomé que llevaba un coreano».

«Pacté con mi mujer salir a correr tres días a la semana o salir al monte el fin de semana con mis amigos»

Su pasión por el deporte no se queda ahí. Tanto la bicicleta de montaña como el surf son otras de sus aficiones. Hasta hace dos años iba a coger olas todos los fines de semana. De hecho, los planes con amigos siempre giraban en torno al mar.

Sin embargo, hace ya diez años, cuando en su cuadrilla empezaron a a tener hijos, fueron dejando estas vacaciones. «Era muy difícil coincidir...», explica. Ahora, en familia van a pasear y cuando el niño sea un poco mayor le llevarán a judo.

Rebeka Ubera EH Bildu «Te ayuda a encarar los retos que se presentan a diario»

Es una deportista nata. Desde niña jugaba al fútbol, a pelota, a pala... Su familia le metió el gusanillo. Sobre todo su padre. De hecho, Juan Luis Ubera siempre estuvo vinculado al mundo de la pelota. Fue uno de los organizadores del torneo de pelota de este periódico. De joven, Rebeka jugó a fútbol en el Mondra, de Arrasate, y en el UDA, de Aretxabaleta. Tras terminar la carrera de Magisterio, se trasladó a León a especializarse en Educación Física. Allí descubrió el rugby. «Le he dado a todo pero nunca destaqué en nada. Era un paquete», confiesa entre risas la parlamentaria de EH Bildu aunque, eso sí, reconoce que se esforzaba a tope y que es «una luchadora». Y sus dos hijos, de 13 y 15 años, han heredado su entusiasmo por el deporte: escalada, fútbol, monte. Porque la montaña es otra de las aficiones familiares. «Le hemos dedicado tiempo. Mi compañero y yo, con la mochila a cuestas y en 23 días, hicimos la transpirenaica CR 11, que cruza el Pirineo desde el Cantábrico al Mediterráneo. Fui la primera mujer clasificada», recuerda.

Ahora juega a la raqueta una vez a la semana. Y algunos viernes hace una quedada con las mujeres de su pueblo, Elgeta, para disputar una maratón de raqueta con cena incluida. «Hacemos deporte y disfrutamos», explica. Pero no solo eso, también procura salir a correr por las mañanas, ir a nadar a la piscina... Los fines de semana nadie le quita un rato para su deporte. Y es socia de la Real Sociedad. Cada quince días, si la política se lo permite, se acerca a Anoeta con sus dos hijos y su padre.

«Hice con mi pareja la transpirenaica CR 11 y fui la primera mujer clasificada»

Desde estas líneas reivindica que el deporte se incluya en la agenda política. Reconoce que en todos los partidos «estamos los militantes del deporte que luchamos para que esto cambie». Y recuerda la carrera de Mujeres de París que disputó junto a la socialista Rafaela Romero.

Rafaela Romero PSE «El deporte es salud y es una forma de vivir»

Hace ocho años su vida dio un giro de 180 grados. Pasó de no moverse ni para coger el bus a volcarse de lleno en el deporte. Y la culpa de este cambio radical la tuvo su salud. «Tenía la tensión descompensada y no era cuestión de empezar a tomar pastillas. Vi que el deporte podía ser la mejor medicina», confiesa Rafaela Romero, que hoy no entiende la vida sin actividad física. Se ha convertido en su válvula de escape y uno de los pocos momentos solo para ella. Empezó a correr durante su primer año como presidenta de las Juntas de Gipuzkoa. Y no ha parado. Ha corrido 'behobias' y 'lilatón'. Organizó la primera carrera de mujeres junteras. El deporte también le llevó a entablar amistad con Rebeka Ubera: «Eso demuestra que está por encima de ideologías».

«Corrí una lilatón en París con Rebeka Ubera. El deporte está por encima de las ideologías»

Ahora, además de footing, hace spinning, zumba, TRX (musculación), body combat, deportes muy activos. Probó con el yoga y el pilates, pero se dio cuenta de que no van con su carácter. No obstante, su trabajo de parlamentaria en la Cámara de Vitoria no le permite acudir a su gimnasio tanto como quisiera. «Pero en cuanto puedo voy al centro On Bide, donde practico con entrenadores estupendos. Por eso no tengo clase fija, cambio de horarios y coincido con gente muy distinta», comenta.

Descubrir el deporte le ha ayudado a tomarse las cosas con más calma, a ser disciplinada, a rodearse de todo tipo de personas... Por todo eso, pregona a los cuatro vientos que el deporte es salud y alegría, una manera de vivir. Confiesa que su marido –el expresidente del PSE, Jesús Eguiguren– y ella llevan ritmos distintos. «A mí me gusta andar rápido y a él no. Somos el yin y el yan, aunque en otras cosas vamos muy acompasados», dice entre risas.

Andeka Larrea Podemos Euskadi «Soy de deporte en solitario, de tener un rato solo para mí»

Practica deporte con regularidad porque Andeka Larrea es un hombre organizado. Unos tres o cuatro días a la semana. Llegó a la política más tarde que el resto de compañeros con los que comparte página. Hace tres años. Y no le ha quedado más remedio que reordenar su vida. Según la estación del año, va a nadar o a andar en bicicleta. El secretario de Comunicación de Podemos Euskadi confiesa que en invierno prefiere la piscina: «Si llueve o hace frío voy a nadar. Con lluvia no me gusta salir en bici y Bilbao tampoco es la ciudad más cómoda para practicarla», asegura. Le agrada la sensación de después de hacer deporte, «la liberación de endorfinas, y esa percepción de encontrarte tan bien se agradece». A este filósofo y profesor de Bachillerato hasta que descubrió Podemos, salir en bici también le ayuda a desconectar. «Es algo curioso, porque ese rato, o cuando nado, me hace seguir conectado, pero de otra manera. Ves las cosas con otra perspectiva. Nietzsche defendía la cuestión del caminar para hacer filosofía. Yo soy de deporte en solitario, y de tener un rato para mí», reflexiona.

«La sensación de después de hacer deporte de sentirte bien siempre agrada»

Tres o cuatro días a la semana, Larrea se desplaza de Bilbao a Vitoria a trabajar en el Parlamento Vasco. Mete muchas horas «porque es trabajo pero además pasión», y eso le roba tiempo. «Antes tenía el instituto al lado de casa. Está claro que dificulta hacer otras cosas y afecta a la vida personal». Tiene pareja y un hijo de ocho años, que ahora juega a la pelota vasca. A él, de niño, le gustaba el atletismo, correr distancias cortas. Pero con 20 años, cuando fue a la universidad y le tocó trabajar para costearse los estudios, sí que iba mucho a nadar. «Lo necesitaba para desconectar. Viví en Madrid, en Peñíscola... y trabajé de camarero, repartí propaganda en Londres...», rememora. No obstante, Larrea no ve el deporte como necesidad, aunque reconoce que sí lo echa de menos si lo deja un tiempo.

Borja Sémper PP «El ejercicio es una droga buena y además barata»

El parlamentario y líder de los populares guipuzcoanos está «enganchado» al deporte. Reconoce que es como una metáfora de la política y de la vida: «Si te esfuerzas en esos momentos en que te vienes abajo y estás a punto de tirar la toalla, al final siempre hay resultados. Sé que suena cursi, pero es así». Borja Sémper asegura que en cuanto el tiempo se lo permite practica ejercicio. Antes le apasionaba salir a correr. Estaba enganchado, pero una lesión en la espalda le impide hacerlo tanto como quisiera. Ahora va al gimnasio para hacer body pump y spinning. «Hay una parte obvia de mantenerte en forma. Y luego hay otra fundamental, la psicológica: te proporciona momentos de evasión impagables. Correr o ir al gimnasio me ayuda a limpiar la mente». Y va más allá: «Es una verdadera terapia para echar porquería».

–¿Hace deporte a diario?

–Me gustaría, pero no puedo. La política, mis hijos y otro en camino... Intento ir dos o tres días a la semana. Mi trabajo de parlamentario no me permite dedicarle más horas.

«Correr o ir al gimnasio te proporciona momentos de evasión impagables y te ayuda a limpiar la mente»

En verano y acompañado de su hijo mayor, de 12 años, practica pádel surf. Y muchos fines de semana sale con su pareja, Bárbara Goenaga, y sus hijos a andar en bici en familia. «Nos encanta, cogemos las bicis, las sillas y toda la parafernalia...», confiesa. Pero la pasión por el deporte no es nueva, le viene de atrás. De niño jugó al tenis y al fútbol. «Hacer deporte es una droga buena y barata. Además, tú mismo te organizas».

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