El navarro Iñaki Elizalde recupera a los agotes en 'Baztan'

"La película habla del paso del tiempo, de lo que nace y muere y de lo que ha muerto y resucitamos", explica el director

EFESAN SEBASTIÁN
El navarro Iñaki Elizalde recupera a los agotes en 'Baztan'

El valle del Baztán, un increíble paraje natural enclavado en el norte de Navarra, y su gente, la de ahora y la que habitó sus montes en el siglo XIII, protagonizan la ópera prima de Iñaki Elizalde, una cinta que recupera y revive a los llamados "agotes", un pueblo que vivió allí discriminado y apartado.

"La película habla del paso del tiempo, de lo que nace y muere y de lo que ha muerto y resucitamos", explica el director, sentado junto a sus actores en el espacio recreado frente a la playa de la Concha con parte de los decorados usados en la película, que son réplicas de los auténticos.

Escoltado por Unax Ugalde y Kandido Uranga, protagonistas junto a Carmelo Gómez de la cinta, donde también aparece un buen puñado de actores no profesionales y vecinos del valle, Elizalde ha explicado que los agotes, pobladores de las áreas más apartadas de los valles navarros, llegaron en grupo y fueron recluidos "en un gueto donde han seguido viviendo a lo largo de los siglos", una discriminación que todavía se nota en el valle.

En la película, un equipo de rodaje viaja al Baztan para filmar una película sobre unos hechos que acontecieron siglos atrás y que hasta ahora, señala el director, no habían sido "motivo literario ni cinematográfico", a excepción, como puntualiza Ugalde, de unas cuantas referencias de Pío Baroja "que los describe físicamente".

"Eran gente de ojos claros, con diferentes lóbulos de las orejas, se habla también de que donde ellos pisaban no volvía a crecer la hierba, que si agarraban una manzana, se pudría... estas cosas del imaginario de la baja cultura de la gente, que tenía miedo a lo desconocido", añade el actor.

La particular estructura de la película, que probó nueve montajes diferentes, confiesa Elizalde, se ha hecho con "ganas de bucear en un lenguaje cinematográfico nuevo", pero también porque quería destacar "tanto el hecho histórico de la discriminación como el espacio físico que ha permitido que eso pueda seguir ocurriendo".

Por eso, explica, la cinta tiene dos niveles narrativos que van alternándose hasta el final: la historia que se está rodando, con sus personajes históricos, rudos y atormentados, y la del día a día del pueblo mientras se rueda.

También hay un "homenaje" al primer largometraje que tuvo al valle de protagonista, "Vacas", de Julio Medem, no solo por los comentarios de la gente del pueblo, que valoran la película, sino en el hecho de que parte de los actores de aquélla estén en esta.

"Estoy convenido de que, a no mucho tardar, esto será una parte del pasado, algo vinculado a los abuelos y tatarabuelos, que formará parte de la historia, pero dejará constancia como problema; hoy somos todos gente moderna, todos, habitantes del Baztan", sentencia Elizalde.

Para Unax Ugalde, la película "puede suponer un hecho conciliador para la gente del Baztan, hablar de algo de lo que nunca se ha hablado. Puede ser un paso adelante", considera.

Uranga puntualiza que "esto es ficción, una gran película, atípica, que se sirve de la excusa de la historia de los agotes. Hay que verla", anima el veterano actor guipuzcoano.

Con un destacable sentido del humor, en el que brilla Carmelo Gómez como inquisidor que se ríe de sí mismo, Elizalde asegura que el guionista Michel Gaztambide, y él mismo, han preferido "ser sanotes" para contar una historia tan terrible, que llegará a las pantallas españolas el próximo viernes, 5 de octubre.

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