La familia Antxustegi denuncia al Museo Marítimo de Bilbao por el abandono de su barco

Solicitan que el museo lleve a cabo su recuperación, una vez que se ha cerrado a las visitas por su mal estado

:: ALBERTO ECHALUCEEIBAR.

La familia Antxustegi, de Ondarroa, que cedió su antiguo barco a los fondos del Museo Marítimo Ría de Bilbao (MMRB), ha presentado una denuncia contra esta institución «por el abondono que sufre», alojada en la explanada exterior de este museo.

El 'Antxustegi' una bonitera de madera, prototípica de la pesca de bajura, diseñada y construida en 1958 en el astillero de ribera Arriola de Ondarroa por genuinos maestros artesanos a la medida del encargo de auténticos pescadores que depositaban en ella el modus vivendi de muchas familias, fue donado en 1998 al MMRB, a petición de esta entidad. «Pudimos haber elegido mandarlo al desguace para que generase materia prima para otros barcos o hundirlo para crear un arrecife en el fondo marino que a lo largo de los años generase tanta pesca como la que ella extrajo con anterioridad, pero la familia Antxustegi, al igual que alguien dona su cuerpo para la investigación médica, entendió que sería bueno hacer lo mismo con este barco pues así generaría una didáctica de la memoria y del patrimonio para la colectividad». No obstante, después de unas tareas de restauración para recobrar los aspectos fundamentales de su estructura y adecuación a su nuevo destino expositivo, financiadas por la Diputación Foral de Bizkaia, el barco quedó alojado como alternativa cultural a la costumbre de hundimientos por reestructuración de la flota pesquera.

Muy deteriorado

Diez años después de la apertura del MMRB, «asistimos al bochornoso espectáculo de la dejadez que está sufriendo este barco, el más deteriorado de los que comparten espacio a la intemperie en el dique seco, sin que el museo le preste la más mínima atención», según el escrito que han emitido sus antiguos propietarios

Según se puede comprobar con una visita a la explanada exterior, «la estructura del barco estará pronto cerca de un punto de no retorno si no se toman medidas inmediatas. De hecho hoy en día, por graves cuestiones de seguridad, las visitas didácticas que el museo contemplaba a la cubierta e interior de esta embarcación están suspendidas. Creemos que el MMRB, parapetado en las dificultades de la crisis, ha optado por otras apuestas más rentables y ha abandonado a su suerte, entre otros, al 'Antxustegi' tal y como lo hizo con anterioridad con la draga 'Titán' o la merlucera 'Beti Salada'» En esta dirección, en base a la denuncia presentada, se indica que «hoy tenemos al barco en estado terminal. Ni se cuida ni se entierra, ni permite ni honrarlo ni inhumarlo».

«Deber de conservar»

Por todo ello, la propiedad del barco considera que «el 'Antxustegi' es uno de los nuestros (familiar y socialmente entendido) que debe recibir honrosa sepultura en una de su doble acepción: preservado o hundido. Pero ambos, dignamente». Junto a ello, aprecian que «no estamos dispuestos a ver ultrajado el recuerdo y la memoria de nuestros padres, abuelos y antepasados tanto personales como colectivos, asistiendo al espectáculo de tener que ver diariamente en la mitad de la ciudad de Bilbao el despojo de una fisionomía reconocible y con nombre, el de una familia y un pueblo, que representa unas raíces y una forma de vida a través de generaciones», se recoge en la denuncia pública.

En la denuncia se indica que «un país que se desarrolla respetando su historia y sus gentes es un país capaz de proyectarse al futuro con cimientos sólidos que garantizarán su evolución como sociedad y nación. Atendiendo a las leyes de Protección Patrimonial, el MMRB tiene un deber ético que no ha cumplido y que está dejando destruir parte de nuestra historia patrimonial. Y según el Código de Derechos y Deberes en Conservación Patrimonial el MMRB ha tenido un comportamiento omisivo pues no ha evitado el resultado dañoso del patrimonio que custodia y por tanto tiene una responsabilidad por una acción omisiva».

Finalmente, en su informe, señalan también que «vemos con envidia a otras colectividades o países que incluso en la adversidad mantienen los mínimos de subsistencia y preservación del patrimonio para reactivarlos en época de bonanza. Aquí en cambio los abandonamos y hacemos inviable cualquier futuro».

En este sentido, en el escrito que se ha difundido muestran que con el comportamiento que se mantiene con el Antxustegi no se cumplen los objetivos del Museo de «conservar e investigar el patrimonio cultural acumulado por la actividad marítima vizcaína».

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