«El 2016 debe entusiasmarnos otra vez»

El equipo municipal que hará de 'engarce' con la capitalidad pide a los guipuzcoanos «implicarse a fondo». «Es una oportunidad histórica y hay que ponerse las pilas ya», dicen los integrantes de la comisión que coordina al Ayuntamiento con la Fundación Donostia 2016

MITXEL EZQUIAGASAN SEBASTIÁN.
Kepa Korta, Txuri Aranburu, Euken Sesé y Manu Narvaez, componentes de la comisión técnica. Falta Amaia Almirall, directora de Donostia Kultura. /
Usoz/
Kepa Korta, Txuri Aranburu, Euken Sesé y Manu Narvaez, componentes de la comisión técnica. Falta Amaia Almirall, directora de Donostia Kultura. / Usoz

Hablan de entusiasmo. De recuperar la ilusión que se generó en Donostia cuando se ganó la carrera hacia el 2016. Repiten que es una ocasión histórica para Gipuzkoa y todo el País Vasco «desde el punto de vista cultural, pero también turístico y económico». Aseguran que es el momento de «ponerse las pilas y hacer». Y subrayan que «queremos contagiar optimismo, activar a las instituciones y a los ciudadanos, recordar también a las empresas privadas que es momento de mejorar para aprovechar esta oportunidad».

¿Quiénes son estos personajes que se envuelven en la bandera del entusiasmo en momentos en que la capitalidad europea de Donostia parece generar escepticismos? Son los cinco integrantes de la comisión municipal creada por el Ayuntamiento de San Sebastián para coordinarse con el equipo de la Fundación Donostia 2016 «y engarzar los servicios e infraestructuras de la ciudad con la capitalidad».

La comisión de coordinación estaba prevista desde hace tiempo. En un principio se prevía un carácter más funcional y técnico, pero al final estará formado por cinco 'pesos pesados' de la administración local, «aunque detrás está todo el engranaje municipal». Algunos de ellos han vivido involucrados en el 'espíritu de la capitalidad' desde el principio. Reiteran que «respetamos al máximo el trabajo que realiza el equipo de la Fundación 2016, protagonista principal del proceso», pero se muestran dispuestos a «colaborar en lo práctico y movilizar a los ciudadanos».

Se declaran tan «pragmáticos» que incluso huyen de la denominación de «comisión» por su resonancia burocrática. Prefieren llamarse «equipo de trabajo». Lo preside Txuri Aranburu, funcionaria municipal que ya estuvo al frente el año pasado de la denominada «comisión técnica» encargada de los actos del bicentenario de la destrucción y reconstrucción en 1813. Y lo forman Kepa Korta, director de la Oficina Estratégica de San Sebastián; Manu Narvaez, director de Donostia Turismo; Euken Sesé, director de Fomento, y Amaia Almirall, directora de Donostia Kultura. El equipo fue creado hace apenas dos semanas pero está ya plenamente activo. Y todos ellos (salvo Amaia Almirall, en otro compromiso profesional) se reunieron esta semana con DV para explicar la filosofía y objetivos de su labor. Y su 'leit motiv': «entusiasmar, trabajar y mirar hacia adelante al margen de los debates políticos, porque se trata de un objetivo de ciudad, de territorio y de país».

Planes de formación

La principal responsable del equipo, Txuri Aranburu, recuerda que el modelo se basa en la comisión que coordinó los actos del bicentenario, y precisa que el objetivo básico es «que la ciudad esté en 2016 en las condiciones óptimas para acoger todos los eventos». Y eso incluye «desde el aspecto físico, como las infraestructuras, la limpieza, los aparcamientos disuasorios o los transportes», hasta cuestiones intangibles: «Que sea una ciudad amable para acoger a quienes nos visitan, en los comercios, en los hoteles o en los taxis. Tenemos ideas en esa línea y en el caso de los taxistas, por ejemplo, vamos a trabajar a fondo porque ellos son la primera imagen de la ciudad que reciben muchos visitantes». Los planes de formación para sectores estratégicos son uno de los contenidos previstos por la comisión.

Aunque el debate político y mediático se ha centrado hasta ahora sobre todo en el programa y contenidos de la capitalidad, «hay que recordar el peso económico de un evento de esta envergadura», añade Euken Sesé, gerente de Fomento y del área económica y de empleo del Ayuntamiento de San Sebastián. «El ejemplo de otras ciudades muestra que una capitalidad puede activar la economía de manera notable». Hace dos años el departamento de Sesé realizó un estudio que apuntaba que la capitalidad podría generar miles de empleos en Donostia, «aunque en nuestro caso los años previos al evento han coincidido con los peores momentos de la crisis».

Liverpool es citado como el modelo de ciudad que supo aprovechar el tirón de ser capital cultural. «Por un lado utilizó esta cita para una importante rehabilitación urbana y su paso de ciudad industrial a ciudad de servicios», explica Sesé. «Pero también tejió una red de industrias creativas y culturales que ha seguido funcionando después y queda como un legado activo de la capitalidad».

El número de turistas

Legado. Es la palabra clave en la que conciden todos. «Importa que 2016 resulte un éxito, pero más aún que no sea algo pasajero, sino que proyecte a la ciudad y establezca unas bases que perduren», argumenta Kepa Korta. «En San Sebastián partimos ya de una situación con enormes riquezas: disponemos de una importante red de centros de ciencia y tecnología, entidades que organizan muy bien congresos, una programación cultural notable con festivales de primer orden... Se trata de coordinar todos esos potenciales, como unos vasos comunicantes». En muchos casos el hecho de que San Sebastián sea en 2016 capital europea está sirviendo para que «congresos profesionales o sectoriales apuesten por Donostia».

Lo dice Manu Narvaez. «Ojalá el 2016 recibamos muchos visitantes, pero más importante que eso es que vuelvan: hay capitales culturales que crecieron durante su año de mandato pero luego entraron en crisis o bajaron a cifras inferiores a las que gozaban anteriormente. El reto es asentar bien ese crecimiento. Por eso digo desde ya que sería un error juzgar que Donostia 2016 haya sido un éxito o no en función de los datos turísticos. Aunque al final resulten excelentes, el baremo debe ser el largo plazo».

Trenes y aeropuertos

Donostia 2016 es uno de los ejes del plan de turismo de la ciudad. «Este año se trata de ir 'calentando' y el próximo seremos más ambiciosos en la venta de la capitalidad», explica Narvaez. Las estimaciones iniciales apuntaban que en 2016 San Sebastián podría alcanzar 1.400.000 pernoctaciones hoteleras. «Pero también importante es el turismo de día, gente que pueda venir a la ciudad desde Iparralde o las regiones vecinas, que en muchos casos no se miden en las estadísticas y suponen una buena llegada de recursos de los establecimientos de la ciudad».

Korta recuerda que «hay múltiples contactos en marcha para mejorar nuestras conexiones». Además del aeropuerto de Hondarribia y de las terminales de Loiu y Biarritz «hemos hecho gestiones con la posibilidad de que Foronda acoja vuelos de compañías de bajo coste». Asimismo, aunque la llegada de la alta velocidad ferroviaria está descartada para esa fecha, «hemos hablado con Renfe para mejorar transportes e incluso conectar mejor el tendido español con el francés en la muga de Hendaya». Porque Korta considera «esencial» el mercado de Iparralde «y la zona de Francia que llega hasta Burdeos o Toulouse». «Sus propios agentes turísticos han mostrado ya mucho interés en lo que puede suponer San Sebastián».

Txuri Aranburu considera que «el sector privado, desde el comercio hasta la hostelería o el turismo, debe ser consciente de que ahora es el momento de invertir en mejoras para estar en condiciones de sacar el máximo partido al 2016». Y no solo de Donostia, sino de toda Gipuzkoa.

Sesé insiste en la importancia de los contenidos culturales, tanto de cara al interior como al exterior, pero también en las infraestructuras y turismo. Tabakalera será el nuevo centro en funcionamiento ese año, así como la nueva sede de Musikene, «y sería deseable que se solucionen algunas cuestiones como el cierre de Chillida-Leku».

La cuenta atrás

«El otro día nos reunimos con todos los directores municipales para empezar la coordinación y la respuesta fue magnífica», agrega Aranburu. «Todo el mundo está con ganas de hacer y de colaborar. Quizás nos habíamos quedado adormilados en un proceso tan largo en el tiempo, pero es el momento de hacer: estamos en la cuenta atrás». Como dice Kepa Korta, «lo malo y bueno de este caso es que tenemos un horizonte temporal concreto: no puede pedirse un aplazamiento porque el 2016 hay que estar, sí o sí».

La también integrante de la conmisión Amaia Almirall, en declaraciones posteriores a DV, insiste también en la idea del legado. «El proyecto de 2016 abarca un territorio más amplio, pero desde Donostia Kultura reforzamos la tarea centrada en el día a día del municipio. Llevamos años de complicidad con el 2016, e irá en aumento para lograr el legado que ha de perdurar». Almirall se muestra ilusionada con el 'saber hacer' que Donostia Kultura puede aportar. «Complicidad, compromiso e ilusión definen la labor y los objetivos de la Comisión», dice.

La opinión pública ha podido desmovilizarse «pero el escepticismo se combate haciendo», en palabras de Korta. «Ya no es momento de especular, sino de hacer, mirando al futuro en positivo».

«Pienso que en pocos días habrá un momento de inflexión, cuando se dé a conocer el avance del programa cultural y la gente vea que esto va en serio», enfatiza Manu Narvaez. Es la próxima cita que espera en el largo calendario que conduce a Donostia 2016. De momento los componentes de esta comisión se conjuran para combatir el escepticismo «y apostar por el futuro».

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