La exposición 'Panpin begirada' estrena periplo en Kultur Etxea

:: M.GOÑATI.
Sorkunde Etxeberria con algunas de sus creaciones. ::                             MARIAN/
Sorkunde Etxeberria con algunas de sus creaciones. :: MARIAN

Entre patrones de papel y de pasta, dando vida a unos botes que se convierten en muñecas, Sorkunde Etxeberria ha desarrollado una afición, que por primera vez expone públicamente en Kultur Etxea.

Estrenarse en Oñati no ha sido circunstancial, esta plaentxiarra, que ahora vive en Berango, siempre ha estado ligada a Oñati, su abuela era txantxikuarra, y parte de su familia vive aquí. Así que ideó la muestra como un homenaje a las matriarcas de la familia, su abuela ( Juana Erle) y su madre (Edurne Arzuaga), y las dos primeras paradas de la exposición son Oñati y Soraluze en su honor.

La muestra, que permanecerá hasta el próximo 30 de marzo en Kultur Etxea, de 18.00 a 20.00 horas, permite disfrutar de 53 muñecas, todas ellas confeccionadas con materiales reciclados.

Cuenta la protagonista que dieciocho años dando manualidades en una escuela de primaria, le agudizaron el ingenio, la creatividad y la imaginación. Con estos ingredientes y la pasión de reutilizar las cosas que se desechan, ha desarrollado su trabajo. «Reciclar papel y cartón ha sido una constante en mis talleres. Un día viendo la botella de un refresco, pensé que podría hacer una muñeca, aprovechando sus formas, y así despegó 'Panpin begirada'» cuenta.

Las hay inspiradas en trajes tradicionales vascos y de otras culturas, e incluso con vestimenta de carnaval. «He reutilizado diferentes botes de plástico (de agua, de refrescos y de derivados lácteos) -explica Sorkunde-. Ellos son la base, el cuerpo. Los vestidos los hago con papel tintado a mano (técnica para la encuadernación en artesanía), y papel de regalo reciclado. También utilizo pasta de modelar, pinturas varias y moldes de plástico para sacar moldes de escayola para las diferentes caras». El resultado puede verse estos días en Kultur Etxea.