«En tres palabras: derecho a decidir»

J.O.IRUN.

Miren Lantz, joven integrante de Irungo Bilgune Feminista, compagina sus estudios con el trabajo. LAS PREGUNTAS 1 Como mujer, ¿cuál es el mayor reto al que se ha enfrentado?

2 ¿Qué le sugiere la palabra 'empoderamiento'? ¿Y 'conciliación?

3 Comparando la situación actual con la de décadas anteriores, ¿qué ha mejorado? ¿Qué falta por conseguir?

4 ¿Cómo ve a las adolescentes y mujeres jóvenes?

5 ¿Cree que la lucha de nuestras madres y abuelas se valora por parte de las jóvenes?

6 En lo que se refiere a la tiranía del físico, ¿hemos ido a peor?

7 El sentimiento de culpa por no llegar a todo, la autoexigencia... ¿Los ha sentido?

8 ¿Qué opina del anteproyecto de la ley del aborto propuesto por Gallardón? 1 Somos de una generación de patriarcado sutil, pero por supuesto, a nuestro alrededor hemos vivido situaciones duras como mujeres. Cuando agreden a una nos agreden a todas, y no es un simple eslogan. Que una chica de nuestra edad tenga miedo de ir a casa hace que todas lo tengamos. Y hay que luchar para que no sea así.

2 Respecto a la conciliación, la mujer siempre ha tenido la presión de cumplir las expectativas del patriacardo.

3 Más de una vez escuchamos que ya no hay diferencias entre hombres y mujeres, que antes todo era peor y que las situaciones más sangrantes se dan en otros países y culturas. Pero los datos lo contradicen: en una igualdad real no cobraríamos menos por el mismo trabajo, no tendríamos menos acceso a puestos de relevancia ni tendríamos que concentrarnos para denunciar agresiones. Se ha mejorado en muchos aspectos, pero algunas de las últimas decisiones del Gobierno del estado, como la ley Gallardón, o las injerencias desede el sector mas retrógrado de la iglesia católica están haciendo que volvamos a luchas que creíamos superadas. La situación económica también influye en las mujeres; la precariedad tiene rostro de mujer y los recortes están influyendo en los sectores más feminizados .

4 Siempre habrá chicas que luchen para no retroceder en derechos, pero es verdad que las nuevas tecnologías y los pasos gigantes del capitalismo salvaje, compañero inseparable del patriarcado, tienen una influencia mayor que antes. Los medios de comunicación, la publicidad... Son sectores con mucha influencia en las adolescentes. Tenemos que, entre todas, elaborar un sentido crítico respecto a las nuevas herramientas de las que disponemos.

5 Por supuesto que lo valoro, y no sólo en ámbitos feministas o luchas concretas. Si las cerilleras no hubieran luchado, si Clara Campoamor no hubiera luchado o los movimientos feministas no existieran, no tendríamos los derechos que hoy tenemos. No quiero olvidar a las mujeres que han luchado también desde el ámbito privado. En el trabajo de archivo que hicimos en Irungo Bilgune Feminista, del que sacamos los nombres que hoy van a llevar varias calles, hay mujeres luchadoras, profesoras... Lo importante es el reconocimiento y trasladarlas al imaginario colectivo.

6 No sé si respecto a los canones esteticos hemos ido a peor, pero como he mencionado antes, la sociedad de la imagen sí que se ha convertido en algo imperante, por lo tanto los cánones de belleza se han vuelto más poderosos.

7 La entrada de la mujer en el ámbito laboral productivo hizo que ésta tuviera que ser omnipresente. Obviamente fue un paso adelante, pero no supuso que en el ámbito reproductivo se diera una igualdad y, aunque en diferente escala, es el modelo que tenemos hoy en día. La mujer está sumergida en el sistema basado en la competitividad, convirtiendonos en Superwomans que tenemos que ser la mejor en todo.

8 En tres palabras: derecho a decidir.