La inundación más catastrófica se produjo el 30 de junio de 1834

K.O.ARRASATE.

La riada más antigua documentada en la cuenca del Deba se remonta a septiembre de 1593. Pero entre la sucesión de catástrofes ocasionadas por la crecida del Deba ninguna resultó tan catastrófica como la registrada el 30 de junio de 1834. Aquellas inundaciones de hace 180 años pasarían a la historia con el nombre de 'San Martzial Urak'.

Una gran tormenta, formada sobre la cuenca del río Deba, hizo que prácticamente todos los ríos del valle se desbordaran.

Donde más se dejó sentir el temporal fue en Antzuola, cuyo arroyo Descarga rebasó su caudal máximo, desbordándose y llegando sus aguas hasta los 4 metros y medio en la plaza del municipio.

Dentro de su jurisdicción, la corriente arrasó todo un barrio, arrancó 1.500 árboles y derribó diferentes casas, molinos, el pórtico de la parroquia y la escuela pública, entre otros daños.

Los pueblos más castigados fueron Leintz-Gatzaga, Eskoriatza, Aretxabaleta, Arrasate, Bergara, Antzuola, Soraluze y Elgoibar. En estos ocho municipios el agua se llevó 19 molinos, 22 puentes, 76 edificaciones y 3 iglesias. Además, la riada deterioró 15 molinos, 28 puentes, 6 ferrerías y 121 edificios. El número de víctimas personales se elevó hasta los 89.

Arantza Otaduy, en su blog 'Valle del Deba. Tierra de ideas', da cuenta de aquella trágica riada detallando la desaparición de molinos, casas y puentes en Bergara y Mondragón. La villa mahonera se llevó la peor parte: desaparecieron numerosas casas sin dejar vestigio. «Al menos 7 caseríos desaparecieron para siempre y junto a ellos 7 casas de San Antonio, 5 de Osintxu y 3 de Zubiaurre. Otras 14 quedaron medio en pie».

Ante la magnitud de la tromba, la «población se refugió en las iglesias, implorando la clemencia divina. Pero los templos no siempre fueron un refugio seguro. Desaparecieron las ermitas de San Antonio y de Osintxu. Y el agua alcanzó una altura de diez pies en la iglesia de santa Marina de Oxirondo».

En Antzuola el agua «arrastró un carro con sus mulas y varios bueyes. Pero también desaparecieron personas, 40 de ellas en Bergara, una mujer con sus hijos en Escoriaza, familias enteras en Elgoibar. Las Juntas Generales reunidas en Tolosa informaron que eran 39 las personas desaparecidas».

Sólo en la playa de Deba se recuperaron 76 cadáveres arrastrados por la corriente. Pero también se recogieron 4 cadáveres en Bergara.