El Mallorca impone su ley en Ipurua

El Eibar controla el partido pero se topa con un rival de mucha calidad, que gana por la mínima. El conjunto armero encaja su segunda derrota liguera en casa ante un adversario fuerte que defendió su renta con suficiencia

J.A.REMENTERIAEIBAR.
El Mallorca impone su ley en Ipurua

El Eibar encajó la segunda derrota de la temporada en Ipurua ante un Mallorca que se comportó con gran solidez. El cuadro bermellón no se dejó sorprender e impuso su ley bajo el mandato de su calidad. Trató de mantener la posesión del balón y aprovechó la ocasión que tuvo porque, realmente, ambos equipos apenas crearon oportunidades claras de gol, en contadas ocasiones. Hasta el gol de Alfaro en el minuto 61 el partido transcurrió con una dinámica muy equilibrada, ni uno ni otro arriesgaban.

Al descanso se llegaba con empate a cero, con la impresión de que ambos contendientes se analizaron. El Mallorca apenas inquietó a un Eibar que se mostraba tranquilo, que se apoyaba mucho y con una salida desde la defensa pausada, elaborando mucho. Los dos centrales Añibarro y Albentosa buscaban a Dani García, que era el referente. El ritmo durante los primeros cuarenta y cinco minutos no era nada alto, incluso el partido resultaba tedioso.

Llamaba la atención las galopadas de Yuri que entraba hasta la línea de fondo sin apenas oposición pero, luego, sus pases morían en el área. Es más, el técnico mallorquín José Luis Oltra insistía a Ximo que no dejara tanto espacio al rápido lateral izquierdo armero.

En todas las líneas hubo equilibrio, no había desequilibrio, el orden imperaba. En el centro del campo mallorquín hubo un hombre que resultó ser importante, se trataba de Thomas que, tanto en la primera como en la segunda, abarcó mucho terreno y todos los balones pasaban por sus pies. La ocasión que tuvo el Eibar fue un centro desde la banda izquierda de Gilvan que Eizmendi, de cabeza, remató fuera. Fue lo más llamativo en cuanto a oportunidades azulgranas.

A partir del gol, otro partido

Tras el descanso, el Mallorca adelantó un poco más sus líneas y en los primeros compases de la segunda mitad transmitía la sensación de que iba a ir a por el partido de manera abierta, pero no fue así. Un par de contras del Eibar hizo que el Mallorca no fuera tan alegre. El partido volvió a los derroteros de la primera mitad, con un cuadro armero quien no tenía prisa, salía con el balón jugado desde atrás a base de muchos toques y toques, incluso hasta llegar al minuto largo de posesión frente a un rival que le esperaba tranquilamente.

Eso sí, cada vez que recuperaba el esférico el Mallorca, sus llegadas comenzaban a ser más peligrosas. Thomas en el centro del campo y Alfaro, otra de las referencias del rival, eran una pesadilla para los azulgranas. Nsue, que aparecía y desaparecía, tenía también su peligrosidad. En un momento de cierta presión y mejor juego del Mallorca, una internada de Ximo para colocar el balón en el área llegaba el gol. La defensa azulgrana no pudo con el remate de cabeza de Alfaro que colocó el balón bien pegado a la cepa, nada pudo hacer Iruretagoiena, su estirada no sirvió para evitar el gol visitante.

Esto ocurría en el minuto 61, a partir de este minuto el partido adquirió otro cariz. Garitano retiró a Dani García, Eizmendi y Arruabarrena y apostó por Diego Rivas, Jota y Urko Vera. También varió la forma de jugar, no buscó la elaboración, ni salir tanto jugando, sino que se lanzaran balones largos a Urko Vera. Trataban que las acciones se produjeran a segunda jugada. Uno de los jugadores que resultaron claves en la presión armera fue Jota que, de media punta, con su habilidad realizó varias jugadas que llevaron peligro, incluso una en la que se internó en jugada personal para tirar cruzado y salir el balón cerca del palo largo de la portería de Miño.

En pleno empuje azulgrana, Añibarro, tras un córner que el balón fue recogido por Errasti para ponerlo nuevamente en el área, no pudo aprovecharlo. A la media vuelta quiso sorprender a Miño pero su golpeó con el pie resultó débil. Hasta el final, el Eibar empujó pero el Mallorca se defendió bien, con orden y sin agobios excesivos. El Eibar encajó una derrota ante un buen rival, con oficio. Los armeros dieron la cara y dieron la impresión de que si hubieran apretado un poco más, quizá el Mallorca hubiera sufrido un poco más. El Eibar no daba por malo el empate, pero se le escapó y sufrió un traspiés que rompe su excelente racha.