El nuevo Peñaflorida está listo

Ochocientos alumnos de la ESO estrenarán el próximo día 6 el instituto ubicado en Amara. Las 32 aulas están ya equipadas y los gremios daban ayer los últimos retoques a los patios, gimnasios y laboratorios con los que cuenta el edificio de cinco alturas

ÁLVARO VICENTESAN SEBASTIÁN.
El nuevo Peñaflorida está listo

No es un instituto cualquiera. Es el centro de educación secundaria más grande del País Vasco. El nuevo Peñaflorida está en capilla. Los gremios dan los últimos retoques. El trasiego es continuo en este edificio de amplios pasillos y grandes ventanales al que se accede por José María Salaberria. Después de 20 meses de obra, el Peñaflorida recibirá a los primeros alumnos el viernes día 6 cuando se celebre el acto de presentación. Tres días después arrancará el curso de forma oficial. Serán 800 alumnos de la ESO, repartidos en 32 aulas, los que acoja el nuevo inmueble ubicado en la misma parcela de Amara en la que estaba el antiguo edificio. No hay color entre uno y otro. El nuevo tiene un concepto arquitectónico completamente distinto que permite un mejor uso del espacio, y sobre todo, más metros cuadrados libres. Así nos lo mostraron ayer arquitectos del Gobierno Vasco y de la Delegación de Educación de Gipuzkoa (Rafa Elosegui y José Sobrino, respectivamente), la directora de obra (Andere Payo, de la ingeniería Nipsa) y el jefe de obra (Construcciones Moyua) con los que recorrimos las distintas dependencias. La satisfacción por el resultado es palpable. También en el Gobierno Vasco. El presupuesto supera los 7 millones de euros.

En el Peñaflorida faltan por equipar todavía algunas de las salas comunes (laboratorios, gimnasios y comedor, entre otros), pero los padres de los alumnos del Peñaflorida pueden respirar aliviados porque las clases arrancarán con «normalidad», según detalla el director de la ESO, Xabier Lizarraga. El Peñaflorida sigue teniendo tirón. No será posible acoger a todos los alumnos inscritos en el primer curso. Algunos quedarán fuera.

Por fin, «después de cuatro traslados en quince años», se puede decir que el Peñaflorida ha encontrado su sitio. La inauguración de este inmueble permitirá que los alumnos que hoy están repartidos en distintos inmuebles de Amara -Usandizaga, Escuela de Comercio y Politécnico de Easo- puedan estar agrupados. Así, los alumnos de la ESO se instalarán en este nuevo edificio y los de Bachillerato, en el de Usandizaga. El resultado es el I.E.S. Usandizaga-Peñaflorida Amara B.H.I, como así se denomina oficialmente.

Estos cambios permitirán completar el puzzle. La Escuela Oficial de Idiomas de San Sebastián abandonará las estrecheces de su actual ubicación, en la calle Zemoria, para trasladarse al edificio de la antigua Escuela de Comercio.

25 alumnos por clase

El Peñaflorida se compone de dos volúmenes diferenciados unidos por una torre de color negro en la que está situada la entrada principal. Llama la atención la zona destinada a los patios que queda a la espalda del nuevo ambulatorio de Amara. En este espacio se ha ganado una pista polideportiva cubierta de 1.000 m2 y dos descubiertas de 22x44 metros. A estas zonas deportivas se le suman los dos gimnasios cubiertos con los que cuenta el instituto.

Los alumnos, además del deporte que podrán hacer dentro de las instalaciones, tendrán la posibilidad de moverse en bicicleta porque se instalarán aparcabicis junto a la entrada principal. Se espera que un bidegorri nuevo pase por delante del instituto en los primeros meses del año que viene.

El edificio principal consta de cinco niveles que incluyen un sótano, planta baja y tres plantas. Hay escaleras en los dos extremos del edificio y una tercera en el centro del mismo a la que se accede desde el vestíbulo de entrada. Las escaleras cuentan con pasamanos a doble altura. Un ascensor salva las distintas alturas.

El recorrido desde el sótano a la azotea nos lleva a los almacenes y servicios para el edificio. En el sótano están los servidores, los cuadros de electricidad y almacenes. Pero es el gimnasio lo que destaca. Tiene una altura de 6,65 metros y está preparado para que sus paredes y techo absorban los ruidos.

En la planta de calle se sitúa el segundo gimnasio, también con sus correspondientes vestuarios, además de equipamientos como el comedor con salida directa a los patios, la biblioteca, los despachos del profesorado y la administración. El mobiliario es el mismo que existía en el antiguo Peñaflorida.

Las dos siguientes plantas están destinadas para aulas con el modelo habitual de pasillo con clases a los dos lados. Las 32 aulas, de 50 m2, tienen todas luz natural y están equipadas con pizarras digitales. Las persianas son motorizadas y se pueden controlar desde el puesto de administración. En cada aula estudiarán 25 alumnos.

En estas dos plantas hay servicios diferenciados por sexos -los azulejos de colores no dejan indiferente- y también servicios adaptados. Faltan todavía por colocar las taquillas en el pasillo central para que los alumnos puedan guardar el materiale escolar. En los extremos de los pasillos se ha optado por amplios ventanales que dan a la calle.

La cuarta y última planta está destinada a los usos complementarios como talleres, laboratorios, aulas de música con techos fono absorbentes y el área informática. Todas las puertas del edificio están equipadas con cerraduras inteligentes. En esta planta se han habilitado además distintas salas de apoyo y aulas especiales para alumnos con discapacidades.

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