«He estado viendo ballenas a dos millas de la costa de Jaizkibel»

Esta hondarribitarra conoce muy bien la riqueza marina que esconde nuestro litoral, donde hay una gran diversidad de cetáceos

JOEL IGLESIASHONDARRIBIA.
«He estado viendo ballenas a dos millas de la costa de Jaizkibel»

Apasionada de la biología y una luchadora por la conservación de la naturaleza. Así se define Enara Marcos Ipiña. Se licenció en Pamplona y, a pesar de que estudió la especialidad de Biología Ambiental y Agrícola, su trayectoria profesional ha estado ligada a los cetáceos. Esta hondarribitarra comenzó a trabajar con estos animales en Canarias y siguió en Tarifa, donde estuvo dos años. Hace una década fue una de las impulsoras de Euskal Izurde eta Balezaleen Elkartea-Asociación Vasca de Amigos de los Delfines y Ballenas y, desde entonces, han realizado numerosos estudios en nuestra costa. Se han llegado a encontrar con cerca de una veintena de especies de cetáceos en las primeras millas. Es más, en ocasiones «se pueden ver desde Jaizkibel grupos de delfines». A los especialistas no les sorprende porque hay una gran riqueza y diversidad marina, de ahí que esta bióloga, que está a punto de convertirse en doctora en cetología, insista en la importancia de la protección de este espacio.

- ¿De dónde le viene ese interés por los cetáceos?

&ndashSiempre he sido una apasionada de todos los animales. Me puedo quedar horas mirando un escarabajo pelotero o el vuelo de una gaviota. Pero los cetáceos son un grupo de animales muy especiales porque son una herramienta perfecta para la conservación de los espacios marinos.

- ¿Cuándo empezó a trabajar con estos mamíferos?

- En las primeras prácticas que hice en Canarias. Y después, en Tarifa. Estuve dos años en una organización que se dedicaba a su estudio e investigación. Y allí me encontré con la mitad de la flota de Hondarribia. Por entonces, bajaban a por el cimarrón. Y me dijeron que qué hacía estudiando los cetáceos allí cuando había un montón en nuestra costa.

- Algo que todavía hoy muchas personas desconocen.

- Sabía que aquí había delfines, pero poco más. Ellos me insistieron y me vine aquí con el que era mi pareja en aquel momento y montamos la asociación con gente que tenía una especial sensibilidad por la naturaleza. Unos cuantos chalados y románticos empezamos a investigar los cetáceos en la costa vasca.

- Y se llevaron una gran sorpresa.

- Sí, porque descubrimos una diversidad enorme. En el mundo hay identificadas 85 especies de cetáceos y en la costa vasca hemos encontrado 17 en las 20 primeras millas de costa. Hay especies residentes, pero la gran mayoría son especies que pasan.

- ¿Qué es lo más llamativo que ha visto en nuestra costa?

- Especies que no son comunes como los zifios, que dentro de los cetáceos son poco conocidos. Son animales de profundidades y son muy esquivos, pasan debajo del agua mucho tiempo. También hemos visto calderones tropicales que sólo estaban descritos en Canarias. Fuimos los primeros en hacerlo aquí.

- Lo que no es tan raro es encontrarse con cachalotes y delfines.

- A nada que sales con un barco tienes probabilidad de encontrarte con un montón de cetáceos. He estado viendo ballenas a dos millas de la costa de Jaizkibel. Y desde tierra, se pueden llegar a divisar delfines. Hay gente que dice que lleva saliendo al mar toda la vida y que no ha visto. Es porque no se han fijado. Que no los veamos no significa que no los haya.

- ¿Qué se siente cuando se encuentra cerca de un animal de estos?

- Es un subidón, una emoción indescriptible. Habré visto cientos de animales, miles&hellip pero siempre me sigo emocionando cuando los veo. Lo que más me ha impresionado es ver una familia de orcas cazando. Aquí no las he visto, aunque sí ha habido compañeros de la asociación que han localizado este animal aquí.

- ¿Y en qué consiste su trabajo con los cetáceos?

- Lo primero conseguir dinero para realizar los proyectos y salir al mar, que hoy en día es lo más difícil. Una vez logrado, se realizan salidas en las que se muestrea sistemáticamete toda la costa. Y cuando detectamos un grupo animal, trabajar con ellos y conseguir la máxima información posible sobre la especie. También estudiamos la genética y la dieta, para lo cual tenemos que sacar muestras de piel y grasa.

- Por lo tanto, tienen que acercarse a ellos. ¿Es fácil?

- Depende de la especie. Hay especies que huyen sistemáticamente como los zifios, un delfín listado no se acerca y el delfín mular depende del día que tenga. Cada especie es diferente y luego cada individuo se comporta de una forma. Hay algunos que se acercan mucho, que les encanta, y hay otros del mismo grupo que no se acercan para nada.

- Deduzco que es un lujo lo que tenemos en nuestras aguas.

- Cuando empezamos a trabajar en la zona no sabíamos realmente lo que nos íbamos a encontrar, pero hay una biodiversidad increíble. Tenemos una importante población de delfín mular, que es una de las especies más amenazadas, y estas aguas deberían estar protegidas.

- ¿A qué se debe esa presencia tan importante cetáceos?

- Aquí se nos olvida que la caza ballenera fue muy importante para nuestra economía. Las ballenas venían a criar a esta zona del Golfo de Bizkaia porque estas aguas siempre han sido ricas en peces, en alimento para estos animales. Nuestro mar y los cetáceos tienen históricamente mucha unión. Lo que pasa que esta asociación nos cuesta hacerla.

- Es decir, que no es casualidad.

- Tenemos una joya increíble y protegerla es nuestra responsabilidad. Porque todavía hay una riqueza y una diversidad de especies muy importante que está en un equilibro muy delicado. Nuestros estudios están enfocados a determinar áreas interesantes para los cetáceos porque por ley tienen que estar protegidos.

- ¿Por qué motivo?

- Los cetáceos son una &lsquoespecie paraguas&rsquo. Así que cuando proteges estas áreas, proteges también el resto de especies. Cuidas, por ejemplo, que la pesca sea totalmente sostenible. Son una herramienta muy eficaz para proteger el ecosistema marino.

- Y los ciudadanos, ¿somos conscientes de ello?

- Por mucho que se creen áreas protegidas, si la población no está concienciada, no se llega a proteger nada. Pero creo que cada vez hay más conciencia global en ese sentido. No podemos manipular la naturaleza a nuestro antojo, porque eso luego nos viene en contra.