La felicidad desfiló por Anoeta

El Estadio acogió la siempre sorprendente ceremonia de inauguración de la Donosti Cup. Varios miles de personas asistieron a un vistoso y multicultural evento en el que tomaron parte los casi 420 equipos y más de 8.000 participantes

BORJA ARRIETASAN SEBASTIÁN.
La felicidad desfiló por Anoeta

Es uno de los actos más esperados y queridos por todos los participantes en la Donosti Cup, y por algo se ha ganado este cariño. Aún y todo, la ceremonia de inauguración del ya veterano torneo de fútbol volvió a sorprender anoche a propios y extraños por su vistosidad y por mantener esa capacidad de unir, durante unas horas, a gentes de diferentes razas y culturas. Y es que por el verde de Anoeta desfilaron no solo los casi 420 equipos y más de 8.000 participantes, sino la felicidad personificada en cada uno de sus rostros.

De esta manera se dio el pistoletazo oficial de la edición número 22 de la Donosti Cup, cuyos partidos se empezaron a disputar ya desde la mañana. Unas 13.000 personas se dieron cita en el coliseo txuri urdin, un escenario de lujo si tenemos en cuenta que la próxima temporada acogerá partidos de la previa de la Champions, y una no menos importante cifra que pone de manifiesto que el 'mundialito' donostiarra sigue creciendo año tras año en popularidad. Un dato que se pudo comprobar en las caras de todas las personas responsables de que Donostia sea durante estos días la capital mundial del fútbol de las categorías participantes. Nervios, tensión, arreglos de última hora... demostraron que salir a las pistas de Anoeta no es algo que se pueda tomar a la ligera.

Los actos arrancaron con la actuación de gimnasia rítmica de las chicas del Club Donosti, en una ceremonia presentada por Carlos Bengoa e Irati Borda y que dio paso al momento más esperado de la noche: el tradicional desfile de los participantes.

Por Anoeta pasaron los 174 clubs, colegios o escuelas de fútbol que tienen representación en una Donosti Cup que en esta ocasión ha superado sus propios records, con un total de 416 equipos y más de 8.000 participantes de 22 países, llegados desde los cinco continentes. Al ser mayoría, el bloque correspondiente a los equipos vascos llegó acompañado por una actuación que corrió a cargo de los niños de la ikastola Zuhaizti.

Una experiencia irrepetible

En Anoeta se quiso destacar la multiculturalidad que definirá estos días de competición, y así, tras el desfile, llegaron los saludos de bienvenida. Los trece idiomas que se van a hablar en esta Donosti Cup -castellano, euskera, francés, inglés, portugués, italiano, finlandés, noruego, ucraniano, iraquí, árabe, sueco e hindi- se pudieron escuchar en el estadio, con mensajes en los que se quiso invitar a todos los deportistas a disfrutar de unos días de deporte y fraternidad.

Ninguno de estos jóvenes olvidará fácilmente, como se puede suponer, esta experiencia. Se trataba de una experiencia única, desfilar ante una grada repleta de espectadores que aplaudieron a rabiar cada uno de los momentos estelares de la noche, y que gracias a su implicación hacen cada año de la ceremonia de inauguración un acto tan especial.

La noche se cerró con una nueva coreografía a cargo de varios clubs de gimnasia rítmica de la capital guipuzcoana antes del espectáculo de fuegos artificiales de Astondoa, la casa pirotécnica vasca que participará en el Concurso Internacional de Fuegos Artificiales de la Semana Grande donostiarra.

A partir de este momento, el protagonismo absoluto vuelve a ser del balón. Durante seis días de competición y hasta las finales del sábado, en los que el fútbol servirá de nexo de unión entre diferentes, el color y los nervios se trasladarán a los campos de Gipuzkoa. Por unos días, todos ellos serán los protagonistas.