La lluvia provoca este año 26 deslizamientos de tierra

Peine del Viento, Urgull, y avenida de Satrústegui son los derrumbes más comprometidos

A.M.SAN SEBASTIÁN.

La incesante lluvia caída este invierno y primavera ha provocado una treintena larga de desprendimientos de tierra en 26 zonas de la ciudad. Los daños y el coste de las reparaciones de los derrumbes ocasionados en las últimas tres semanas aún no se han contabilizado.

El Ayuntamiento no da abasto para sujetar las laderas de la ciudad. Está siendo un año especialmente complicado. La tierra se empapa de agua y en laderas de mucha pendiente se producen movimientos de unas capas sobre otras que pueden provocar daños importantes. Los dos primeros avisos serios de lo que se avecinaba se produjeron el otoño pasado. Entre el 20 y 21 de septiembre la ladera de Puio volvió a meter el miedo en el cuerpo a una docena de familias de la calle Katalina Elizegi resquebrajando toda la casa. A finales de noviembre el Paseo Nuevo, un fijo en estas quinielas, avisaba lanzando un pedrusco de 8 m3 sobre la calzada. Era solo el comienzo de un largo invierno. Los días previos a San Sebastián cayó el diluvio universal y los montes empezaron a deslizar capas de tierra. El Peine del Viento tuvo que cerrarse, así como la calzada de la trasera del Tenis (avenida de Satrústegui). Igeldo (paseo de Igeldo, camino de Lasarmendi, camino de Murgil, Camino de Pilotegi, camino de Marabieta, vaguada de Lourdes Txiki) y Ulía (paseo de Ulía números 59 y 38, Jose Miguel Barandiaran, paseo de Arbola, y paseo de Guardaplata) veían como montañas de tierra y piedras bloqueaban caminos y carreteras.

Se han producido deslizamientos de pequeñas dimensiones en Belartza, en el Alto de Errondo, en el camino de Arriola, en el paseo Mendiola, en Morlans, y en la calle Autonomía. Pero también corrimientos de tierra más importantes como el ocurrido en el parque de Miramón, en la urbanización de Pagola (con afectación a la zona de juegos) o los acaecidos en mayo en Urgull y el tercer desprendimiento del Peine del Viento. Las intervenciones en estas dos últimas zonas mantienen en jaque al Ayuntamiento por su visibilidad y las consecuencias que pueden tener para el turismo. Mantener con el acceso cerrado el conjunto monumental diseñado por Chillida y Peña Ganchegui no es plato de bueno gusto para nadie. Los trabajos de momento se están centrando en los dos derrumbes ocurridos en enero, en la zona más próxima al Tenis. Pero el vallado se mantendrá en la zona de las esculturas hasta que se repare en tercer deslizamiento. Urgull también va a tener cerrados en verano buena parte de los caminos sobre la zona del Puerto.