«Nos ha costado mucho, pero habrá Clásica»

José Luis Arrieta, presidente de Organizaciones Ciclistas Euskadi, confirma la celebración de la prueba

BENITO URRABURU , DIARIOVASCO.COM
«Nos ha costado mucho, pero habrá Clásica»

«Ya podemos decir de forma oficial que habrá Clásica de San Sebastián este año. Será la 33 edición y se celebrará el 27 de julio. Nos ha costado mucho trabajo sacarla adelante, muchas reuniones, hasta que entre el lunes y ayer, martes, hemos conseguido las garantías económicas suficientes que nos permite confirmar la celebración de la carrera».

José Luis Arrieta, presidente de Organizaciones Ciclista Euskadi, ha podido respirar después de pasar junto al resto de sus compañeros de organización por muchas vicisitudes: «Hemos pasado por las mismas dificultades económicas que otras muchas organizaciones de distintos deportes y ha habido momentos en los que pensábamos que no podíamos sacarla adelante». Arrieta no busca culpables a la situación por la que han pasado: «Hemos tenido un patrocinador fiel durante 23 años que ha sido Kutxa, ahora Kutxabank, que también tiene sus propios problemas. Han estado con nosotros durante 23 años y lo cierto es que desde hace cuatro años, a pesar de su aportación, ya teníamos tensiones económicas», explica.

Ese cambio que se ha producido en la aportación del principal patrocinador lo justifica Arrieta: «Ha desaparecido la Obra Social de Kutxa y la desgravación fiscal que tenían también ha desaparecido con la fusión de las cajas vascas. Ahora son un banco, Kutxabank, con otras obligaciones fiscales y todo eso influye en los patrocinios. Es algo que hay que entender. En cualquier caso, continúan colaborando con nosotros».

Nuevo recorrido

El presupuesto de la Clásica de San Sebastián, única prueba de un día del calendario nacional que forma parte del World Tour, llega a los 400.000 euros, una cantidad de dinero importante.

«Tenemos la obligación de traer 19 equipos, a los que se unirán el Cofidis y el Caja Rural. Contamos con el apoyo de Gobierno Vasco, Diputación de Gipuzkoa, Ayuntamiento de Donostia, Kutxabank y EL DIARIO VASCO, además de otros pequeños patrocinadores, también importantes, como Eurovisión».

El apoyo de las instituciones ha vuelto a resultar importante: «Después de varias reuniones entre ellos, decidieron apoyarnos. Hemos tenido momentos muy malos. Las respuestas para tener la garantía de que se hacía la carrera se han dilatado mucho en el tiempo».

Han tocado muchas puertas, entre ellas las de varias entidades financieras. No encontraron una respuesta afirmativa en ninguna de ellas: «El mundo del patrocinio está complicado para todos». Y todo ello después de finalizar una Vuelta al País Vasco con éxito: «Ha sido la primera del nuevo equipo y creemos que ha resultado brillante. Después de recibir el Tambor de Oro habría resultado llamativo no poder hacer la Clásica».

Sobre la Vuelta al País Vasco, Arrieta no habla sólo del resultado deportivo, sino también del económico: «Nos quedan algunos flecos por cerrar, pero en general estamos contentos. Las audiencias también nos han ido bien. Hemos llegado a tener algunos días un 11% de share, lo que está muy bien. Con la situación de la Clásica llevamos incluso antes de que se pusiese en marcha la Vuelta al País Vasco».

Con el apartado económico solventado, donde sí pueden producirse novedades es en el recorrido: «Estoy intentando modificarlo. Además de las dos vueltas a Jaizkibel y Arkale, hay un proyecto de pasar por La Concha, subir a Igeldo, hasta el parque de Atracciones, bajar al Antiguo, llegar al puente del Kursaal y a meta. Son catorce kilómetros. Lo estamos hablando con la Policía Municipal y el Ayuntamiento».

Otro aspecto que se podría cambiar es el de subir Regil por Bidania, para bajar a Tolosa «y de esta forma pondríamos un poco más de dureza en la parte media de la carrera, lo que podría hacer una mayor selección. El recorrido, los perfiles y el rutómetro está hecho. Hace falta que le den el visto bueno. Queremos buscar una carrera más competitiva. Con ese posible nuevo trazado nos saldrían ocho kilómetros menos que ahora, por lo que nos quedaríamos en unos 220 kilómetros».

Con la carrera salvada, de momento, los organizadores pueden pensar en otras cuestiones que permitan presenciar una gran Clásica.