Un total de doce talleres son aptos para reconvertirse en locales de emprendedores

Los estudiantes de arquitectura han localizado 700 locales industriales vacíos, en diferente estado

ALBERTO ECHALUCEEIBAR.
Un total de doce talleres son aptos para reconvertirse en locales de emprendedores

Un total de doce talleres antiguos de Eibar reúnen las condiciones indispensables para ser objeto de remodelación, para su utilización por jóvenes emprendedores, dentro del proyecto Berreibar que es promovido por el Ayuntamiento con la empresa M-Etxea, grupo formado por profesorado y alumnado de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Donostia.

Este proyecto tiene como fin crear espacios de uso productivo en talleres vacíos y promover el valor del patrimonio industrial. En total, se han localizado hasta 700 dependencias o locales vacíos en Eibar, de los que un total de 12 talleres son aptos de reutilización, con unos 40 locales disponibles para activarlos para negocios, fijando las conversaciones con 12 propietarios.

Este proyecto quiere ayudar a la consecución de espacios, a precio razonable, para aquellas personas dispuestas a generar actividad y también a aquellos que tienen en su haber talleres que pese a su pasado industrial, a día de hoy carecen de actividad y han dejado de ser espacios rentables.

Un equipo formado por doce personas ha realizado un trabajo de campo sobre los talleres antiguos de nuestra ciudad, para generar un edificio piloto que sería remodelado, para poder activar una red futura.

Tres responsables de este grupo, Diego Grisaleña y María Elorriaga, ambos estudiantes de arquitectura en Donostia y Michela Lamedica, arquitecta de la Universidad de Roma, apuntaron que «queremos reutilizar y reactivar la identidad industrial. Eibar cuenta con un patriomonio amplio que la ciudadanía no se da cuenta muchas veces porque siempre estuvieron cerrados y vacíos. Muchos eibarreses se quedan muy sorprendidos del amplio número de estos locales vacíos que hay en este momento». No obstante, desde el plan Berreibar, «se pretende dar a estos locales una oportunidad y más en estos momentos de crisis».

Con este proyecto, se pretende conseguir que las personas usuarias consigan tener un espacio ajustado a sus necesidades, mientras que las personas propietarias, consigan que sus espacios en desuso pasen no sólo a dejar de ser un gasto, sino también a ser edificios con rentabilidad.

Así pues, el proyecto está dirigido a personas, grupos, asociaciones o colectivos, que generen actividades productivas, a corto o largo plazo, o incluso actividades puntuales, y a aquellas que sean propietarias de edificios industriales vacíos a día de hoy, pero que no descartan la opción de que sus edificios vuelvan a generar actividad.