El Eibar logra el pase en el minuto 89

Diego Jiménez, exjugador del Alcoyano, fue el verdugo perfecto al marcar el tanto decisivo. El cuadro alicantino se adelantó a trece minutos para el final, pero los de Garitano consiguieron el empate con épica

J.A.REMENTERIAEIBAR.
El Eibar logra el pase en el minuto 89

El Eibar pasó a la siguiente ronda del play off de ascenso tras un cuarto de hora final de infarto, a la épica. A falta de un minuto para el tiempo reglamentario perdía 0-1, pero allí surgió la figura de Diego Jimenez. ¡Qué ironías tiene el fútbol! Nunca mejor dicha esta frase. Lo digo porque Diego Jimenez en la temporada 2010/11 fue uno de los artífices del ascenso del Alcoyano a Segunda, pero también fue una de las piezas claves del equipo alcoyanista que eliminó al Eibar en Ipurua en aquella promoción. Y se da la circunstancia que es de Alcoy y que se hizo jugador en la cantera del Alcoyano. Ayer fue el héroe del Eibar, el autor del gol que puede ser el camino hacia el retorno a Segunda. Pero sería injusto no ensalzar la labor del resto del equipo que dio una lección de fe. Y más injusto sería obviar el apoyo incondicional de la afición que estuvo con el equipo hasta el final. Lo que se vivió ayer en Ipurua es para escribir una página aparte en la historia del club armero. Una lección para todos.

Ayer se pasó a la siguiente ronda que, a tenor de los resultados y rivales, no será fácil. El Eibar vino de Alcoy con un empate a dos goles esperanzador, pero era consciente de que el cuadro alicantino, capitaneado por el portero de Oiartzun, Unai Alba, sin duda el mejor con sus intervenciones, no se lo iba poner fácil. Y así fue. Hubo dos partes bien distintas, aunque en el balance general el cuadro azulgrana mereció pasar. Hubiera sido injusto quedarse apeado, pero bien cierto es que el fútbol no entiende de justicias. En los primeros cuarenta y cinco minutos, el Eibar estrelló un palo de un potente tiro de Dani García a pase de Guille Roldán y obligó a Unai Alba a realizar una gran intervención tras botar una falta Yuri.

Dos caras

El Alcoyano, aunque parezca sorprendente, no arriesgó mucho y eso que el resultado no le favorecía. El Eibar controló perfectamente el partido y al Alcoyano en especial al delantero David Torres, que ni se movía especialmente cuando le tocaba a la par el veterano Añibarro. Tal y como transcurría el partido todo hacía pensar que no se complicaría la tarde. El Alcoyano con un juego previsible no era capaz de sorprender al Eibar. Al descanso se llegó con empate a cero, pero en este tipo de citas la sorpresa siempre está presente.

Si en la primera mitad el partido fue del Eibar, en la segunda no fue así. El Alcoyano mostró a los pocos minutos de iniciarse el segundo período que lo iba a intentar y claro que lo intentó, buscó el gol y lo encontró en un momento especial.

En el minuto 77 David Torres y Alvaro, éste último autor del gol, entraron por el mismo corazón de la defensa azulgrana, inexplicáblemente por el mismo centro de la zaga, lo que supuso un jarro de agua fría y la antesala de lo que podía haber sido un drama y una gran decepción. Ya antes del gol, el Alcoyano dio varios avisos, acercándose peligrosamente, controlaba el esférico y se le veía con ganas, aunque antes del gol de Alvaro, el mediapunta armero Abaroa estrelló el balón en el larguero cuando su intención era centrar y Capa obligaba a Unai Alba a realizar otra gran intervención.

Un momento clave

El partido seguía sus derroteros, pero a medida que pasaban los minutos se estaba rompiendo y el Alcoyano daba signos de impotencia que no fueron aprovechados por el Eibar a quien se veía más fuerte. Garitano un minuto antes del gol, en el 76, sacó a Jito en sustitución de Dani García. Justo en ese interín de tiempo, el Alcoyano marcó un gol que hizo temblar Ipurua. Corría el minuto 77. Dos minutos después Garitano hizo los cambios retirando a Arruabarrena y Abaroa y colocando a Mainz y Diego Jimenez. Unos cambios que buscaban frescura y revulsión. Efectivamente, los tres relevos fueron claves. Pero lo más importante fue que el equipo no se rindió, que transmitió serenidad y confianza suficiente. Los últimos diez minutos fueron de auténtica tensión. Hubo una jugada en la que el portero Iruretagoina se enredó con el balón que a poco el Alcoyano da otro disgusto (menos mal que el cancerbero armero sacó el balón a trancas y barrancas ante la presión de Alvaro).

Ipurua

El Eibar apeló a la épica, jugó con tres centrales en la recta final en busca del gol del empate. No arrojó la toalla y arrolló al Alcoyano que se vío muy superado. La comunión equipo/afición fue clave, impresionante y de la mano apearon al Alcoyano. Fue tal la presión que metió el Eibar que en el minuto 89 el tiro desde el borde del área de Diego Jimenez se coló en la red. Ipurua retumbó y veía que la segunda eliminatoria iba a ser una realidad.

Fueron claves los cambios. Tanto Jito, Diego Jimenez como Mainz exhibieron una visión diferente, aunque las subidas de Bóveda, Yuri y el trabajo incansable de Capa no pasaron desapercibidos en ese tramo decisivo. de todos modos, hubo un hombre que a lo largo de todo el partido se le vío con ganas y desequilibrante: Guille Roldán que fue una pesadilla para su ex-equipo.

Los jugadores del Alcoyano no se podían creer que a falta de un minuto para el final del tiempo reglamentario se les había escapado la eliminatoria ante un Eibar que demostró convencimiento.

El Eibar cayó la pasada temporada en la primera ronda, pero esta vez ha pasado a la siguiente como lo hizo en la 2009/10 donde tras eliminar precisamente al Alcoyano, se las vío con el Ontinyent que le apeó en la segunda ronda. El camino hacia el ascenso no será nada fácil, pero se confía en las fuerzas de un Eibar que debe intentar ser férreo porque en un play off la fortaleza es vital. El desgaste pasa factura y hay que saber dosificar bien porque a medida que pasan las semanas el esfuerzo de toda la temporada va pasando factura.

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