GoCardio, rastreo remoto del corazón

Desarrollan tecnología para hacer un seguimiento portátil a pacientes en rehabilitación cardiaca. En el proyecto, que se prevé sea una realidad en 2015, participan los centros de investigación CEIT, Biodonostia y Vicomtech

ANE URDANGARINSAN SEBASTIÁN.
GoCardio, rastreo remoto del corazón

Hacer una prueba de esfuerzo sin pasar por ningún centro médico, o conocer cómo responde el corazón a la actividad física que se está realizando en ese momento estará dentro de no mucho al alcance de la mano. Literalmente. Porque un móvil permitirá al paciente saber de manera sencilla cómo va su actividad cardiológica, si se está esforzando demasiado o, por el contrario, ha de apretar algo más, al mismo tiempo que su cardiólogo recibe en su ordenador todos los parámetros médicos precisos. GoCardio es un proyecto que, financiado por el Gobierno Vasco, aspira a convertirse en realidad en 2015 en forma de una especie de cómoda banda de electrodos que, acoplada al contorno del pecho, y con un puntero hardware detrás, permitirá realizar un seguimiento portátil de pacientes en rehabilitación cardíaca.

El proyecto, que introduce innovaciones tecnológicas tanto en el hardware como en el software respecto a otros dispositivos, está liderado por Bilbomática. El centro de investigación CEIT-Ik4, con sede en Miramón, se está encargando de desarrollar el hardware para la adquisición remota de señales de electrocardiografía y de actividad física junto con la obtención de parámetros de interés médico, trabajo en el que participan las empresas STT e Incide. Paralelamente, Vicomtech-IK4 se encarga de la plataforma y el procesamiento en 'la nube' de los parámetros enviados remotamente, para dar asistencia al servicio médico y a los pacientes, mientras que Biodonostia participa en la orientación y validación del sistema.

Todo un trabajo en red de centros vascos involucrados en un proyecto pensado inicialmente para pacientes que se están rehabilitando tras sufrir un evento cardíaco y que tiene como principal objetivo «obtener una solución móvil en el que se busca lograr información electrofisiológica así como de la actividad física que se realiza, incluso su localización, para emular las actuales pruebas de esfuerzo que se realizan en centros médicos y poder hacerlas de manera portátil», explica Javier Díaz, profesor e investigador del área de electrónica y comunicaciones del CEIT.

Rodeado de un modelo anatómico de esqueleto, una bicicleta estática, una camilla y un ordenador por el que discurren electrocardiogramas, el laboratorio en el que Díaz y el investigador Iker Mesa trabajan en este proyecto parece la consulta de un médico. Aquí afinan el prototipo de una especie de banda de electrodos, «que será fácil de usar por el paciente y cómodo desde el punto de vista ergonómico, para que se la ponga y la quite él mismo». También desarrollan el hardware que irá detectando la actividad electrofisiológica, que se irá enviando a través de un teléfono móvil. Esa información se almacenará en la 'nube'. Pero no solo se guardarán en un servidor remoto todos esos datos, sino que también se procesarán mediante algoritmos, «de tal forma que se obtendrá información de interés tanto para el médico como el paciente», explica Díaz.

Así, el médico podrá consultar desde su ordenador una serie de parámetros muy concretos. El cardiólogo del Biodonostia José Antonio Alarcón está orientando acerca de la información que interesa obtener para realizar un seguimiento remoto a los pacientes. Son datos que el público general no entiende pero que, sin embargo, les puede interesar «si se los comunicamos de otra forma más sencilla y asequible».

'Feedback' que motiva

De tal forma que 'GoCardio' permitirá procesar esa información y trasladarla al paciente, para que, por ejemplo, sepa cómo adaptar los ejercicios de rehabilitación que está haciendo, si se puede exigir más o menos... «Se le puede dar mucha información al paciente. El tener ese 'feedback' o retorno anima y motiva, porque pueden ir comprobando cómo ese ejercicio está teniendo un efecto positivo en su salud». Y siempre con la seguridad que da saber que uno está siendo monitorizado a distancia y que las cosas están yendo bien. Y, en caso contrario, se recibiría una alarma para reducir la actividad o una cita con el médico. «Creemos que va a dar mucho juego tanto a los cardiólogos como a los pacientes».

Los investigadores están incidiendo especialmente en la parte de la adquisición de la señal electrofisiológica, y es la compañía STT la que se encarga de la detección de actividad física. El objetivo es contar con un sensor que permitirá medir las velocidades, aceleraciones, posicionamiento... cuando el paciente haga ejercicio. «Se puede aprovechar la tecnología móvil, que incorpora GPS, para saber por dónde se mueve la persona. Con todo esto, creemos que vamos a ser capaces de correlacionar muy bien la actividad física con un parámetro (llamado MET) que miden los médicos durante las pruebas de esfuerzo. Es interesante relacionar la actividad eléctrica del corazón con ese parámetro, para poder hacerse cargo de cómo el corazón está respondiendo desde el punto de vista electrofisiológico a la demanda física que se le está imponiendo en ese momento». Está previsto que GoCardio comience a latir a inicios de 2015.