«Serebryakov y quien nos lo recomendó han mentido porque los informes sobre el corredor eran buenos»

«La responsabilidad de la falta de resultados corresponde a los corredores; esperaba más de alguno de ellos»

BENITO URRABURUZAMUDIO.
«Serebryakov y quien nos lo recomendó han mentido porque los informes sobre el corredor eran buenos»

No son buenos tiempos para Euskaltel-Euskadi. Tampoco para Igor González de Galdeano (Vitoria, 1 de noviembre de 1973), máximo responsable deportivo del nuevo proyecto, que intenta mantener la calma en unos momentos difíciles para él, para los corredores y para la empresa que financia todo el entramado naranja. El positivo de Serebryakov les ha complicado mucho más las cosas.

-¿Cómo se encuentra el máximo responsable deportivo de Euskaltel-Euskadi, un equipo al que le sigue costando ganar y que además ha tenido un positivo con EPO la semana pasada?

-Es el momento más crítico para mí desde que estoy en Euskaltel. Confluyen dos situaciones complicadas: una, que no funciona el equipo, y la otra, que el positivo de Serebryakov es un mazazo terrible. Ese positivo nos llega cuando se había apostado por un ciclismo diferente, por una fisiología del entrenamiento mucho más racionalizada. Dejamos las cosas muy claras a los ciclistas, a todos, pero parece que alguno no entendió nada.

-Usted ha enumerado dos puntos. El primero es el apartado deportivo. ¿Por qué no ganan carreras?

-Ya dijimos en su momento que íbamos a apostar por un cambio en la preparación. Por eso fichamos a Iñigo Mujika, un referente en el mundo de la preparación. Ese cambio requiere tiempo, no se hace en un mes. Hemos cambiado de funcionamiento, de personal. Son métodos diferentes.

-Esperaba más del equipo a nivel deportivo, pero no llegan los resultados

-Sí, esperaba más. Hemos comenzado tarde la preparación, con un inicio complicado, con cambio de sociedades. La atención al ciclista ha llegado tarde. Son muchas cosas. Espero que los resultados terminen por llegar.

-¿Quiere hablar de nombres propios?

-En la Vuelta al País Vasco esperaba más de Igor Anton. También de los hermanos Izagirre, a pesar de que son jóvenes. Esperaba más en lo que se refiere a resultados, no de su comportamiento. Antes de la ronda vasca también esperaba más de Mikel Nieve, pero no han llegado los triunfos. No han estado al nivel que yo esperaba.

-¿Y de quién es la responsabilidad?

-Del ciclista. Hay que saber dónde estamos. Para conseguir resultados hay que pagar un precio.

-¿A qué se refiere con pagar un precio?

-A sacrificarse más en determinadas épocas del año, a entrenarse, como hacen otros ciclistas, a estar con el peso adecuado.

-En cualquier caso, al ciclista vasco le cuesta ganar, al menos desde hace unos años. ¿Le da que pensar esa cuestión?

-Es una realidad. Basta con ver el número de victorias que obtienen los ciclistas vascos. No hay ganadores. La media general de corredores es buena. No hay relevo, corredores que remplacen a otros que nos han dado mucho.

-¿Significa ese argumento que podría cambiar la filosofía de Euskaltel-Euskadi?

-En mi opinión, sí. Se va a un ciclismo en el que sólo van a estar delante los que consigan resultados. Los que no lo hagan, estarán en otra división. Hay que cambiar de mentalidad de forma radical. Hay un caso llamativo, Omar Fraile, un buen ciclista, con un buen futuro, al que se le está sobrevalorando. Y eso, a la larga, puede perjudicarle en su carrera.

-¿Habla de cambiar el modelo?

-La situación actual no lan ha provocado ni la empresa ni Igor. Ha cambiado el modelo. O vamos a por él, a por el que hay, o no vamos. De momento, el camino que hemos emprendido es el de ir. El primer objetivo, tener la licencia para cuatro años, está cumplido.

-¿Qué futuro ve a su equipo?

-Sólo nos queda la internacionalización del proyecto o quedarnos en un equipo Continental Profesional. Estaríamos encantados de tener sólo ciclistas vascos, pero los corredores tienen que dar un paso hacia delante. Ya han existido equipos vascos que no tenían sólo corredores vascos en sus plantillas.

-¿Y eso qué significa?

-Internacionalizar significa que habría que fichar a corredores con el nivel suficiente para mantenernos en el WorldTour, en un proyecto que seguiría contando con corredores vascos pero también con ganadores que permitan crecer a nuestros corredores y hagan viable el equipo. Digo que existiera la posibilidad de fichar a un Contador, a un Purito Rodríguez o a otros, a un Rui Costa por ejemplo. Eso nos permitiría dar un salto de calidad. Si eso no se hace, podemos vernos abocados a bajar a la categoría Continental Profesional, con los patrocinios más complicados a todos los niveles.

-¿Cree usted en este proyecto?

-Llevo ocho años en Euskaltel-Euskadi y soy de los que cree en este proyecto.

-Hablando de dinero, ¿en qué cifras se mueve un equipo Continental Profesional?

-Dieciséis o dieciocho ciclistas y dos directores serían suficientes, con muchos menos auxiliares. Si el equipo cuesta ahora ocho o nueve millones de euros, estaríamos hablando de tres millones. Por supuesto, dependeríamos de las invitaciones para ir a las grandes carreras.

-¿Ustedes apostaron por el WorldTour con todas las consecuencias?

-Si queremos estar donde estamos, hay que adaptarse a lo que hay, pagar un precio. No se puede pretender mantener el modelo anterior. Las normas son diferentes ahora. Antes había otras.

-¿Cómo ve Euskaltel esos planteamientos?

-Soy la cara del proyecto. Sabíamos que el cambio que íbamos a dar era complicado. Hay que asumirlo. Se ha dado un paso y la decisión de lo que hagamos es nuestra. No soy el propietario del equipo, como lo pueden ser Bjarne Rijs o Eusebio Unzue. Digamos que soy el director general de un proyecto. Las decisiones que se toman no son sólo de Igor. Se me ha respaldado y he tirado para adelante con un proyecto de cuatro años. Me han respaldado en todo lo que he hecho. Vamos a ser WorldTour cuatro temporadas. Somos y queremos ser WolrdTour

-¿Puede Euskaltel empresa hacer frente en solitario a este proyecto?

-Solo, no. Las instituciones, por razones obvias, no aportan nada a nivel económico, por lo que se necesita un segundo patrocinador.

-¿De cuánto dinero hablamos?

-De cuatro millones de euros. Sabemos que está complicado. El ciclismo es un soporte atractivo y no ha evolucionado como puede evolucionar. El ciclismo sigue siendo un gran escaparate publicitario a pesar de los golpes que recibe. Estoy convencido de que un cambio de modelo va a ser más rentable que lo que tenemos ahora. Se está trabajando a tope para conseguir una empresa que nos ayude con el proyecto, pero está complicado. No es fácil.

-¿Qué piensa del positivo de Serebryakov?

-No sé qué pensar. Viene de un equipo, el Type 1, que es americano y hace mucho calendario en ese país y en Canadá. Es uno de los equipos que más incide en la lucha contra el dopaje. Tienen corredores diabéticos. También fichamos de ese equipo a Jure Kocjan. Los controles que pasó con nosotros no arrojaron ningún tipo de problema.

-¿Fichar corredores con puntos de equipos a los que no se tiene controlados supone un problema?

-Teníamos informes de todos los ciclistas que hemos fichado, a todos los niveles. Miramos sus pasaportes biológicos, su trayectoria, todo. Sabíamos que podíamos correr riesgos. Por eso controlamos todo lo que pudimos a los corredores que fichamos.

-¿Qué ha podido pasar?

-Que alguien nos ha engañado o que el corredor ha actuado por su cuenta. En los corredores que están en el WorldTour, la localización es más fácil. La transparencia es total. Muchas formaciones Continentales Profesionales corren por todo el mundo y la localización es más complicada. Los controles sorpresas son más difíciles. Serebryakov fue profesional el año pasado. Sólo llevaba un año de profesional. La cultura del ciclismo ha cambiado mucho y algunos no se han enterado

-¿Cuántos controles puede pasar Euskaltel al cabo del año?

-Cada corredor se somete a unos veinte controles sorpresa, de sangre y de orina, más los que les toquen en competición. Igual pasamos quinientos controles al año. En el equipo hay corredores que llevan tiempo conmigo, tengo confianza en ellos y saben que en el tema del dopaje la tolerancia es cero. La UCI tiene muy controlados a los corredores. Está haciendo un buen trabajo en ese sentido. He hablado con la UCI. Nosotros no hemos tenido ningún problema en el apartado ético. Golpes como el de Serebryakov afectan mucho a un equipo, a su credibilidad a todos los niveles.

-¿Un equipo Continental Profesional tiene las mismas exigencias de nivel de control que un conjunto WorldTour?

-Las exigencias en el WorldTour y los requisitos que te piden son mayores que en otras categorías. Hay corredores que llevan mucho tiempo con el pasaporte biológico y eso da garantías. Están muy controlados a todos los niveles.

-¿Ha hablado con los corredores?

-Con algunos. Este tipo de errores no pueden asumirse. Un asunto como éste es fatal para un proyecto de cuatro años. Hay ciclistas que creen que primero son ellos y luego el proyecto. Y no es así.

-La pregunta es recurrente. ¿Se podría estar en el WorldTour fichando a todos los corredores vascos que hay en otras formaciones?

-No.

-No me negará que ciclistas como Haimar Zubeldia, Beñat Intxausti o Castroviejo le aportarían puntos y más calidad, sin olvidar a otros ciclistas vascos.

-Esos tres nos aportarían unos cien puntos. El resto de corredores que hay en el WorldTour y en Continentales Profesionales no nos aportaría ninguno, por lo que estaríamos igual. Eso nos lleva a lo que hemos hablado antes. Seguimos el camino que hemos iniciado y vamos introduciendo cambios o lo tendremos muy complicado. Estamos en un ciclismo muy diferente al que había hace unos años.

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