Especialista en hazañas invisibles

Julen Mitxelena (Eki Sport-Gipuzkoa) fue tercero en la Klasika Aiztondo tras atacar desde lejos, tal y como lo hiciera el año pasado

GAIZKA LASASAN SEBASTIÁN.
Especialista en hazañas invisibles

No ha copado grandes titulares en negrita, pero Julen Mitxelena (Oiartzun, 1989) ha protagonizado exhibiciones que quedan dentro de la carrera. Pequeñas historias que no han llegado al resultadista lector de clasificaciones pero han impresionado a quienes las han presenciado in situ. No superará la criba que distingue al que gana del que no, pero sí esa otra que hace la selección entre el que anda y el que no.

En la Klasika Aiztondo del domingo, una de esas proezas que siempre nacen y mueren en los kilómetros invisibles para las cámaras del campo amateur, ancladas en la meta, a punto estuvo de traducirse en campanada mediática.

El anónimo ciclista guipuzcoano fue tercero en la prueba de la Copa de España tras dos corredores con experiencia en el campo profesional -Vicente García de Mateos corrió en 2009 en el Andorra-Grandvalira y Alberto Gallego fue elegido por la selección española para disputar la Vuelta a Asturias en 2011-, y el modo de conseguir el podio respondió a su especialidad: las hazañas invisibles.

Como lo hiciera en la última edición de la carrera -fue séptimo en 2012 cubriendo media clásica escapado- volvió a recurrir a la aventura. «Ya me dice el director que a veces tengo que correr más tranquilo, que gasto mucho», reconoce Mitxelena, tímido y moderado antes y después de subirse al sillín. Durante, la fogosa afición que le brota de dentro derrite el hielo exterior. «Me pongo muy nervioso en competición», confiesa.

Con dieciocho corredores por delante, a diez kilómetros de iniciar la ascensión de Alkiza, punto caliente del día, a cuarenta kilómetros de meta, arrancó en solitario del gran grupo subiendo el alto de Aduna y emprendió otra de esas gestas internas de cada prueba, de las que se ganan el respeto de los compañeros de fatigas.

En su huida hacia delante, atrapó a su compañero Beñat Txoperena, quien le ayudó hasta el inicio del puerto. En la ascensión, alcanzó la cabeza de carrera y marcó el ritmo hasta la llegada de los seis hombres más fuertes del pelotón. Los que esperaron al proceder clásico para jugar sus bazas. Aguantó su frescura y neutralizó su calidad hasta arriba. Relevó como el que más en el grupo de gallos que se jugaría la carrera y despertó del sueño cuando el ácido láctico se le rebeló, a trescientos metros de coronar el mismo repecho donde había atacado minutos antes, en Aduna.

«Válido para un Euskaltel»

Los dos primeros se le fueron, pero dominó la situación del grupo trasero, del que se destacó en la subida final hacia Zizurkil para ser tercero. Lo invisible se hizo visible en el podio final. «Para mí, los dos primeros compiten en otro ciclismo», decía Jon Odriozola, director del Eki Sport-Gipuzkoa. «Ya no sé qué tienen que hacer los chavales de aquí para merecer una oportunidad en profesionales», reivindicaba a su pupilo, orgulloso de su actuación. Odriozola concluye que «Mitxelena es perfectamente válido para un equipo como Euskaltel y con más progresión que muchos. Es completo y un gran corredor de equipo».

El oiartzuarra ha notado un salto cualitativo respecto al año pasado en las carreras que ha corrido hasta ahora. «Siempre he pasado los puertos sufriendo y ahora me veo capaz incluso de arrancar», señala confiado. Los test de campo que hizo la semana pasada en el centro de tecnificación de Tolosa le han dado moral. «Veo que tengo mejor relación peso-potencia y que doy mejores valores», sostiene a pesar de empezar la temporada con dos kilos más que el año pasado (62 kilos para 1,74 metros).

Se proclama ídolo incondicional de Jan Ulrich, cuyo estilo simula con un rodar elegante y estático, y admira a su compañero Juanma Garate, con quien compartió el año pasado concentración en Sierra Nevada y con quien guarda un pasado común en el club ciclista irunés. Por primer año, se dedica exclusivamente al ciclismo, lo que quiere hacer valer para dejar de ser invisible.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos