El Oria se sale de su cauce en varios puntos pero no causa estragos

El agua anegó huertas, cortó carreteras y alcanzó garajes y bajos. El caudal del Oria y de muchos de sus afluentes y la altura del agua alcanzaron cotas muy poco habituales

N. AZURMENDISAN SEBASTIÁN.
Orio. Ayer la corriente a la que hicieron frente los barcos en el puerto de Orio fue a la del río. ::                             LOBO AL                            TUNA/
Orio. Ayer la corriente a la que hicieron frente los barcos en el puerto de Orio fue a la del río. :: LOBO AL TUNA

El Oria era ayer, junto con el Urumea, el río guipuzcoano al que la Dirección General de Protección Civil había atribuido un riesgo más alto de desbordamiento, y cumplió con las previsiones. Se salió de su cauce en muchos puntos de su cuenca pero, a juzgar por los primeros balances, no causó grandes estragos. La impresión, no obstante, era anterior a una noche que se presagiaba complicada.

Si bien el caudal y la altura del río eran muy considerables desde primera hora de la mañana -en la estación de aforos de Lasarte-Oria el nivel era de casi tres metros a las siete de la mañana, cuando a la misma hora hace cinco días apenas superaba el medio metro-, la alerta roja no se alcanzó hasta después del mediodía en el punto de control de Alegia. También superó la alerta naranja a primera hora de la tarde el Agaun-tza, un afluente que, al igual que el Leitzaran y los restantes cursos que alimentan el cauce del Oria y en más de una ocasión causaron sus propios problemas, aportó ingentes cantidades de agua al río a lo largo de toda la jornada. Sin llegar a los extremos que se alcanzaron en las inundaciones de noviembre de 2011, los registros de ayer fueron también muy dignos de consideración.

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