El aforismo, o «las salidas que la inteligencia busca y encuentra»

El escritor navarro Ramón Eder publica el libro 'El Cuaderno francés' basado en este género literario

ENRIQUE MINGOSAN SEBASTIÁN.
El escritor Ramón Eder. ::
                             LUSA/
El escritor Ramón Eder. :: LUSA

Comenta el escritor Ramón Eder (Lumbier -Navarra-, 1952) en el epílogo de su último libro, 'El cuaderno francés', «que cuando es bueno, el aforismo es una frase feliz, filosofía cristalizada, una flecha que da en el blanco, la gracia de la brevedad, la inteligencia buscando una salida y encontrándola». Todo esto, y algo más, «como una visión un tanto irónica» del mundo, es lo que Eder ha tratado de reflejar en los casi 500 aforismos que componen su obra.

Se trata de «un género híbrido, en el que se da una mezcla de reflexión, filosófica a veces, y también tiene que ver con la poesía en cuanto a la libertad del lenguaje que te ofrece», señala el escritor navarro -que reside actualmente en Pasai Donibane- a la vez que subraya que, en su caso, le da una importacia «relevante» a la carga irónica y al humor. «No llegar al chiste, pero sí darle la vuelta a las cosas, a las frases hechas, a los tópicos, a esas rutinas mentales y decir de alguna manera lo inesperado».

El escritor, que este año ha publicado dos libros basados en este género ('El cuaderno francés' y 'La vida ondulante'), asegura que en Francia -residió en París durante varios años-, el género del aforismo está muy vivo, «es bastante habitual y a mí me gustaba». Por ese motivo, aunque también ha escrito poesía y relato corto, asegura que se está dedicando «casi exclusivamente» a este género.

Eder comenta que «cualquier cosa cotidiana» te da pie a escribir un aforismo. «Leer un periódico o un libro, ver una película, charlas con los amigos... cualquier cosa te puede inspirar o estimular para escribir dos o tres aforismos al día». De esta manera, con la constancia y el hábito de llevar una libreta y un bolígrafo a mano, «hace que esto se normalice y cualquier estímulo te haga escribir», asegura.

Selección y corrección

Señala el autor de 'El cuaderno francés' (publicado por Huacano), que una vez que se encuentra con un número importante de aforismos en su libreta llega el momento de «seleccionar, corregir y eliminar» muchos de ellos -en este libro, que contiene alrededor de 500, eliminó casi otros tantos-, o realizar «versiones de ellos», hasta decidir que ya está listo para publicar.

No tiene Eder costumbre de realizar un orden concreto en su lista de aforismos. Ni temático, ni cronológico. «En esas correcciones se van efectuando cambios y eso ya crea una especie de orden. Luego tan solo miro de forma más cuidadosa los primeros y los últimos aforismos del libro, o distanciar los que puedan mostrar una idea parecida. Pero nada más». asegura el escritor.

Dentro de 'El cuaderno francés' destaca Eder ese que dice que 'La vida es una ficción basada en hechos reales' ya que «es una idea curiosa que da que pensar» o el que pone punto y final al libro: 'Algunos asuntos nos salen bien porque alguien no ha cumplido con exactitud nuestras intrucciones'.

El escritor, que reconoce a grandes aforistas españoles «como José Bergamín o Baltasar Gracián», destaca la obra de autores como el francés La Rochefoucauld, el alemán Lichtenberg o el británico Óscar Wilde, y opina que en este género se da una particular forma de mirar el mundo siendo un espejo que muestra al autor. «Ahí queda retratada su manera de ser», afirma.

Eder se siente «cómodo en este tipo de escritura breve» y ya prepara otro libro de aforismos, aunque dice no tener prisa por publicar.

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