El ajedrez también tiene tirón en la comarca del Bidasoa

El club Marlaxka de Hondarribia cuenta con casi 50 integrantes. Julio García imparte los viernes clases en Ventas a los interesados en aprender a jugar

JOEL IGLESIASIRUN.
Una de las sesiones del club Marlaxka, que se realizan todos los lunes y jueves en el Kasino Zaharra./
Una de las sesiones del club Marlaxka, que se realizan todos los lunes y jueves en el Kasino Zaharra.

«El ajedrez sí es un deporte de masas en el sentido de que hay mucha gente que sabe jugar, pero luego les cuesta acudir a los clubes», asegura Goio Uriarte, presidente del Marlaxka de Hondarribia. Por ello, uno de los objetivos principales que siempre se han fijado, más allá de la participación en torneos, es servir de punto de encuentro para los aficionados y fomentar la práctica de este deporte en la comarca del Bidasoa.

El club Marlaxka se fundó hace varias décadas y no hace mucho llegó a ser uno de los más importantes de Euskadi, con varios títulos consecutivos a nivel autonómico. En la actualidad cuenta con cerca de medio centenar de integrantes, aunque «luego hay gente que se acerca puntualmente», precisa Uriarte. En el club se pueden encontrar chavales que van desde los siete a los dieciséis años, además de gente adulta.

Entre los más jóvenes está Martín, de apenas nueve años, que empezó a jugar hacer un par de años. Solo el ver su cara durante las explicaciones que recibe en una de las sesiones evidencia que disfruta mucho con el ajedrez. Cuenta que «mi padre fue el que me empezó a enseñar y me dijo que había un club. Así fue como vine y me gusta porque es un juego que te hace pensar mucho».

Aprendizaje

Desde hace un par de años se les puede encontrar las tardes de los lunes y jueves en la última planta del Kasino Zaharra. Por circunstancias se tuvieron que trasladar a esta ubicación y están encantados. No solo por el espacio del que disponen, sino también porque «hemos conseguido que los jóvenes jueguen con gente jubilada, incluso alguno se anima a venir a torneos con nosotros, y hay una dinámica intergeneracional muy bonita», explica el presidente del Marlaxka.

Una de los integrantes del club, Julio García, está al frente de una escuela de ajedrez en Irun. Todos los viernes, en la biblioteca de la Asociación de Vecinos de Landetxa, transmite sus conocimientos a los jóvenes interesados en aprender. Uriarte explica que «tiene una mano increíble para los niños. Cuando viene aquí un chaval, que quiere hacer algo más que jugar, le recomendamos que vaya a estos cursos específicos y cuando han adquirido unos conocimiento vienen a Hondarribia a las sesiones de tecnificación».

Ese es precisamente el camino que ha seguido Daniel. Empezó hace varios años en la escuela de Ventas y le gustó la experiencia. Probó, al igual que Martín, animado por su padre. Ahora tiene 16 años y destaca que «es un juego en el que siempre hay algo nuevo. Hay posiciones tácticas de una gran belleza, y es uno de los atractivos del ajedrez».

Competiciones

El presidente del Marlaxka subraya que «siempre aspiramos a hacerlo lo mejor posible en las competiciones, aunque la prioridad del club no es generar jugadores de primer nivel».

Participan en las todas las divisiones de la Liga Guipuzcoana porque ahora no tienen equipo en Liga Vasca, pero sí que hay jugadores que a título individual están en la lista mundial y que recientemente han participado en campeonatos absolutos de Euskadi.

Uriarte retoma la idea inicial para terminar. «Estaría bien que más gente se animara a venir al club. Al final, nosotros organizamos muchas actividades enfocadas a la población, ilusionados con que más gente practique el ajedrez. Hacemos torneos, acudimos a los barrios o vamos al mercado medieval, y no descartamos organizar cursos en un futuro cercano», concluye Uriarte.