Galeusca pide más presencia de la literatura en las escuelas

Escritores en euskera, catalán y gallego se han reunido en Donostia. Han debatido sobre la relación entre lo escrito y la oralidad en la literatura, las artes escénicas y los medios de comunicación

DVSAN SEBAS TIÁN.
Vascos, catalanes y gallegos. Algunos de los participantes en la jornada de trabajo del sábado, junto al Museo San Telmo. ::                             LUSA/
Vascos, catalanes y gallegos. Algunos de los participantes en la jornada de trabajo del sábado, junto al Museo San Telmo. :: LUSA

Más presencia de la literatura y de la oralidad en el sistema educativo; mayor presencia también de la literatura en los medios de comunicación; y un mayor esfuerzo de las instituciones públicas en la recuperación de la memoria colectiva. Estas son algunas de las exigencias expresadas por la asamblea de Galeusca celebrada este fin de semana en San Sebastián.

En el encuentro anual de la Federación Galeusca, las escritoras y escritores catalanes, gallegos y vascos ha trabajado en torno al tema de 'La oralidad, lo que se escribe para decir'. Al término de la reunión, han elaborado un manifiesto en el que, para empezar, dicen que «la literatura debe tener una presencia más intensa en todos los niveles del sistema educativo teniendo en cuenta que el marco normativo, y en especial las últimas reformas que pretenden una recentralización regresiva, obvian la existencia de las literaturas minorizadas del Estado». La misma exigencia es extensiva a la oralidad que, «lejos de ser entendida solo en su dimensión tradicional, persiste como realidad actual con capacidad de adaptarse a las nuevas tecnologías desde las experiencias más vanguardistas. En ese aspecto, resaltamos la oportunidad de desarrollar muy en especial las retóricas orales en el ámbito de la formación y la comunicación».

Además, los escritores en estas tres lenguas periféricas denuncian que «los medios de comunicación estatales, como reflejo de la política activa de las estructuras gubernamentales, niegan e invisibilizan todas aquellas manifestaciones literarias y culturales que se producen en nuestras naciones».

El manifiesto incluye también la solicitud a las instituciones públicas de «un esfuerzo añadido en la recuperación de la memoria colectiva, muy en especial las experiencias asociadas a las clases populares, que tienen escaso acceso al espacio público. Asimismo, convocamos a toda la sociedad a que se implique en esta labor».

Otro de los puntos del manifiesto critica «los contenidos banales y evasivos generados por las industrias y medios de comunicación de masas», y aboga por «la incorporación y potenciación de experiencias culturales arraigadas, comprometidas y críticas».

Las ponencias en torno a la oralidad de la jornada de trabajo del sábado fueron presentadas por los vascos Juan Kruz Igerabide, Arantxa Iturbe y Aizpea Goenaga; los catalanes Laia Martinez Lopez, Rafa Xambó i Olmos y Lluís Arcarazo Martínez; y los gallegos Antonio Reigosa, Xurxo Manuel Souto Eiroa y Vanesa Sotelo. Se reflexionó sobre la relación entre lo escrito y la oralidad tanto en el campo de la literatura como en los de los medios de comunicación y las artes escénicas.