Osinbiribil se queda como está

La Junta de Gobierno renuncia a contratar la redacción del proyecto del parque urbano por falta de presupuesto

MARÍA JOSÉ ATIENZAIRUN.
Espacio verde. Una mujer pasea con su perro por un camino del parque de Osinbiribil. ::
                             F. DE LA HERA/
Espacio verde. Una mujer pasea con su perro por un camino del parque de Osinbiribil. :: F. DE LA HERA

La Junta de Gobierno local acordó ayer renunciar «a la celebración del contrato para la redacción del proyecto de ejecución de la urbanización del Parque Urbano de Osinbiribil». El motivo es la falta de presupuesto para abordar una actuación que, en este momento, se considera excesivamente cara.

La renuncia temporal a este proyecto supone que la zona de Osinbiribil se quedará como está, es decir, como espacio verde acondicionado para el uso público. «Estamos en un momento en el que debemos racionalizar y aprovechar al máximo los recursos que tenemos», señalaba ayer la delegada de Obras, Cristina Laborda. «No podemos afrontar un gasto de ese nivel. Además, después del acondicionamiento de la zona como espacio abierto al público, Osinbiribil ha tenido una acogida muy satisfactoria por parte de la ciudadanía».

El proyecto para ese espacio de 100.000 metros cuadrados, que estaba llamado a convertirse en el mayor parque urbano de Irun, tendrá que esperar tiempos mejores. Pero la espera va unida a cualquier actuación que se haya planeado sobre Osinbiribil. Es un terreno incluido en el Plan Territorial Sectorial de Ordenación del Litoral y en el Plan Especial de Txingudi, en este segundo caso, con dos calificaciones: Zona de Protección Especial, para los primeros 20 metros de ribera y Zona de Protección Común, para el resto de la superficie que albergaría el parque.

Segundo descarte

La decisión adoptada el miércoles por la Junta de Gobierno local es el segundo descarte realizado sobre los planes previstos para Osinbiribil. El primero se produjo en diciembre de 2005, cuando la consejería de Medio Ambiente del Gobierno vasco emitió un informe desfavorable al proyecto del canal de aguas bravas, por motivos de incompatibilidad con el Plan Especial de Protección de la Bahía de Txingudi. El Ayuntamiento recurrió a los tribunales de Justicia, pero no consiguió un pronunciamiento a su favor.

Una vez descartada la instalación deportiva, se planteó el proyecto del Parque Urbano. El 30 de diciembre de 2008 el Ayuntamiento dio el visto bueno para la contratación de los trabajos de redacción del proyecto, con un presupuesto máximo de 130.000 euros. Se debía contemplar la ordenación del tráfico rodado, el tratamiento del río Bidasoa y la ordenación interna del parque, teniendo en cuenta criterios de accesibilidad, medioambientales y de mantenimiento y conservación. Por otro lado, se valorarían los servicios e infraestructuras que debían discurrir por la zona y la conexión con las calles perimetrales, así como los criterios paisajísticos y de jardinería y la integración del parque en el cercano canal de Artía.

El 26 de noviembre de 2009 se aprobó la selección de los candidatos, que fueron invitados para la presentación de sus respectivos trabajos. «Los Estudios Previos que se presentaron, representaban costes muy elevados, que variaban entre los 6 y los 15 millones de euros», señalaba Cristina Laborda.

En paralelo a la tramitación del proyecto, el Ayuntamiento aprobó la adjudicación del contrato relativo a la ejecución de las obras de eliminación y limpieza de las huertas de Osinbiribil. También el proceso de expropiación de huertas resultó muy complicado y llegó a pasar por los tribunales de Justicia. Finalmente, en 2011, las obras de acondicionamiento del terreno, presupuestadas en 335.000 euros, se llevaron a cabo y Osinbiribil se transformó en el espacio verde de uso público, del que se puede disfrutar, por el momento.