Javier Krahe, de vuelta al escenario

El Festival de San Sebastián recupera una de las «películas malditas del cine Español», 'Ésta no es la vida privada de Javier Krahe', filmada en 2004 y editada en 2006

:: MARÍA JOSÉ LÓPEZ
Antón Reixa se muestra cariñoso con el cantautor Javier Krahe. ::                         JOSE MARI LÓPEZ/
Antón Reixa se muestra cariñoso con el cantautor Javier Krahe. :: JOSE MARI LÓPEZ

El mítico Javier Krahe presentó en el marco del Zinemaldia el documental 'Ésta no es la vida privada de Javier Krahe', una pieza de no ficción que versa sobre las vicisitudes de su trayectoria artística. La cinta fue filmada en 2004 y editada en 2006 pero se topó con ciertas dificultades. «Alguien se empeñó en ocultarla con un tupido velo», expuso ayer su codirector, Joaquín Trincado, puesto que es un trabajo «valiente y arriesgado». De tal manera que era prácticamente una obligación recuperarla con todos los honores en San Sebastián. «No se puede dejar en el tintero una obra que pone el acento en la importancia de la creación», subrayó Trincado, que considera que «cualquier momento es apropiado para celebrar la actitud vital de su protagonista».

El filme dedicado al madrileño es un canto a la vida, en el que «Javier se expresa como quiere y esto lo convierte en un personaje políticamente incorrecto», comentó Ana Murugarren, la otra cineasta implicada, ya que este peculiar cantautor «siempre dice lo que piensa». Y es que el músico, con su letras corrosivas y su grito de libertad, nunca ha tenido piedad con las instituciones opresivas. «Esta actitud rebelde la ha sabido orientar desde un humor burlón y sutil», abundó Murugarren. Por su parte, Krahe aseguró sin cortapisas que le indigna la profunda inutilidad de los actos políticos. «Mi relación con la política es mala. Yo soy muy escéptico, todos los días termino cabreado después de leer el periódico», recalcó.

Talante punk

El artista ha cultivado a lo largo de toda una vida un talante punk, libre de los corsés de la fama mediática, así como un carácter observador que lo ha llevado a radiografiar la sociedad de su época. Este espíritu incansable y luchador, su antimilitarismo y su rotunda oposición a la entrada de España en la OTAN son algunos de los lugares comunes de las imágenes que pueblan el largometraje, así como los innumerables conciertos que ha ofrecido a lo largo y ancho del planeta. Es también un retrato de la fuerza desbordante que entrega a sus seguidores en sus directos. El perfil de Krahe es el de un cantautor de culto. En 1986, TVE censura su canción 'Cuervo ingenuo'( una sátira sobre la ambigüedad ideológica del PSOE), que iba a emitirse como parte de un concierto de Joaquín Sabina.

'Ésta no es la vida privada de Javier Krahe' pone también en primer plano, con la intención de mostrar mejor a la persona, tanto a sus amigos como a sus enemigos. Aunque hay más lugar para los allegados, caso Joaquín Sabina, con el que publicó el álbum 'La mandrágora', Rosendo, Albert Plá, El Gran Wyoming, Pablo Carbonell, Fernando Savater o Pilar Bardem. Algunos de estos momentos amistosos están filmados por el propio Krahe en super 8. Durante su intervención en rueda de prensa recordó entre risas lo difícil que era montar una película en la que constantemente «se rompían los fotogramas».

La libertad de expresión es una de las máximas de la nueva gerencia de la SGAE. Con este propósito, el presidente de la institución, Antón Reixa, lanzó muestras de cariño hacia una película que debe ocupar el lugar que se merece. «Javier es un ejemplo de autoría, honestidad e independencia que casa con las ideas actuales de la sociedad», subrayó Reixa, que matizó que, tanto la Fundación de Autores como la SGAE, apuestan por los espacios de exhibición cinematográficos alternativos frente a los circuitos comerciales. Por esta razón, ambas instituciones han colaborado y participado en la reivindicación del valor del documental en el contexto del Festival de San Sebastián, que consideran «muy moderno». En cuanto al plano formal, «la pieza es de gran calidad», apuntó Antonio Onetti, presidente de la Fundación Autor, al que le consta que el artista «cuenta con un público incondicional, también entre los compañeros del sector».

Fuera de la industria

En resumen, la cinta describe la singularidad de un maestro librepensador por el que, en cierta medida, no pasa el tiempo. Vive libre de ataduras a la industria y ejecuta más de sesenta actuaciones al año. Además, dibuja un particular mapa de una España en la que cuenta con un público fiel que le espera año tras año. Es la potencia del Krahe en directo, con una relación especial con la audiencia. Su manera de ser se ajusta al conversador sabio y elocuente, de tertulia sosegada e incisiva.

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