Berpiztu pone en marcha un banco de alimentos en La Herrera Sur

Un centenar de familias de Pasaia y Errenteria recibe en la actualidad ayuda de esta asociación, que trabaja en colaboración con Servicios Sociales

ELENA VIÑASPASAIA.
Almacén. Alimentos perecederos y no perecederos aguardan el reparto quincenal. ::                             FOTOS: VIÑAS/
Almacén. Alimentos perecederos y no perecederos aguardan el reparto quincenal. :: FOTOS: VIÑAS

Puede parecer toda una paradoja. Trintxerpe, la en otro tiempo 'ciudad del dólar', sede de negocios florecientes nacidos al amparo de las más que desahogadas economías familiares, acaba de ver abrir un 'banco de alimentos'. Se trata de un punto de reparto que se sitúa en uno de los pabellones industriales hoy en desuso como consecuencia de la crisis y que es ya la esperanza de una población cada vez más creciente que ha perdido su trabajo y con él, también toda forma de sustento.

Berpiztu, la asociación nacida en el barrio donostiarra de Altza en 1986, es la artífice de un proyecto que en la actualidad da de comer a un centenar de familias, formadas por una media de cuatro personas, residentes en Pasaia y Errenteria. Según explica su coordinador, Ángel González, «a nuestro local nos empezaron a venir en 2008 vecinos de la bahía solicitando ayuda. Su número fue creciendo de tal forma que decidimos desdoblarnos para tener unas instalaciones en la zona».

La Autoridad Portuaria les ha cedido un espacio de 50 metros cuadrados en La Herrera Sur, en la calle Consignatarios. En él atienden a cuantos llegan derivados desde el departamento de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Pasaia, con el que tienen un convenio, pero también a quienes recurren a ellos directamente buscando ayuda procedentes distintos puntos de este municipio y de la vecina Errenteria.

«Les entregamos productos perecederos, como fruta, verdura, lácteos y carne congelada; junto a pasta, legumbres, arroz, galletas... Son cosas que nos ceden distintas entidades privadas, el Banco de Alimentos de Gipuzkoa y excedentes de la Unión Europea», señala Ángel González, quien subraya «lo duro» que es para muchos de sus usuarios pedir ayuda. «Antes, una familia venía a pedir comida y a los tres meses dejaban de necesitarla. Ahora pueden estar seis o prolongarse indefinidamente. El perfil también ha cambiado con la crisis», señala.

Berpiztu se dedica a la educación en el ocio y tiempo libre, a la cooperación internacional con Guinea Ecuatorial y al reparto de alimentos. Aunque su objetivo prioritario era el barrio de Altza, en los últimos años ha abierto instalaciones en Lasarte-Oria, Loiola y pronto también lo hará en Irun. El número de familias a las que presta su ayuda supera las 900. Quienes deseen ponerse en contacto con esta asociación pueden llamar al 943 39 96 95.

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