Gallardón asegura que la malformación del feto no será un supuesto para abortar

El ministro afirma que esta posibilidad contemplada en la ley actual es «éticamente inconcebible»

AGENCIASMADRID.
El ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, durante el pleno del Congreso de los Diputados el pasado viernes. ::                             EFE/
El ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, durante el pleno del Congreso de los Diputados el pasado viernes. :: EFE

El ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, asegura que la malformación del feto no será un supuesto para abortar contemplado en la ley, puesto que entiende que se trata de una propuesta «éticamente inconcebible». En una entrevista a 'La Razón', Ruiz Galardón explica que el objetivo de su ministerio es que la legislación respecto al aborto vuelva a «un sistema de supuestos» anterior a la actual ley de plazos, si bien revisando «algunos aspectos» que ya estaban vigentes en años anteriores.

Entre ellos, el ministro destaca el caso de «desprotección al concebido» por el hecho de que tenga algún tipo de minusvalía o malformación. «Me parece éticamente inconcebible que hayamos estado conviviendo tanto tiempo con esa legislación. Creo que el mismo nivel de protección que se da a un concebido sin ningún tipo de minusvalía o malformación debe darse a aquel del que se constate que carece de algunas de las capacidades que tienen el resto de los concebidos», señala en la entrevista.

Así, el ministro apunta que la legislación volverá a un sistema de supuestos pero que «no será exactamente» el que estaba vigente con anterioridad a la ley de plazos, puesto que «la experiencia demuestra» que algunos de esos aspectos deben ser revisados.

La actual regulación de la interrupción del embarazo establece el aborto libre hasta la semana 14 y hasta la 22 en caso de riesgo de la vida o la salud de la mujer o graves anomalías en el feto, y sitúa en 16 años la mayoría de edad para adoptar la decisión.

«Clandestinidad»

Las declaraciones de Gallardón provocaron una cascada de reacciones a favor y en contra. Entre estas últimas se sitúan las de los socialistas. En su opinión, la propuesta del ministro supone la «amenaza de una penalización total, que retrotrae a la clandestinidad y la inseguridad sanitaria y jurídica. Señor ministro: ¿quiere volver a la hipócrita España de los 70?», le preguntó la vicesecretaria general socialista, Elena Valenciano, en alusión a las mujeres que viajaban a Londres para abortar y a las que tenían que hacerlo en España «en condiciones inseguras o directamente peligrosas» por falta de recursos.

A su vez, la secretaria socialista de Igualdad, Purificación Causapié, cree que el Gobierno «busca el aplauso ultraconservador atacando a las mujeres y actuando contra lo que piensa la mayoría de los ciudadanos».

El diputado de IU Gaspar Llamazares considera que las declaraciones de Ruiz- Gallardón son una muestra de «populismo penal» con la que se convierte en «el ariete del fundamentalismo religioso. Primero fue el aborto en las menores, luego dijeron que sólo por indicación médica, y ahora ni la malformación del feto. ¡Todas a la cárcel!», afirma.

La presidenta de la Fundación Mujeres, Marisa Soleto, estima que la intención del ministro de Justicia «es una gran tragedia en relación al derecho a la mujer a decidir» y crea «inseguridad» jurídica y sanitaria. «Encender el debate social (sobre el aborto) que ya estaba resuelto y en el que hay poco margen de acuerdo, es muy peligroso y confunde a la gente».

«Ampliación de derechos»

Por el contrario, el PP interpreta como una «defensa de los más débiles» y una «ampliación de derechos» que la malformación del feto vaya a dejar de ser un supuesto para abortar. «No hay ninguna normativa internacional que defienda la existencia de vidas de primera y de segunda», al contrario que la ley vigente de aborto -aprobada por el PSOE-, afirmó ayer la secretaria de Educación e Igualdad del PP, Sandra Moneo.

El Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad asegura que, desde hace años, el aborto «eugenésico» por razón de discapacidad es contrario a los derechos humanos, ya que parte de la premisa de que la vida de las personas con esta característica es menos valiosa que la del resto. En opinión de esta entidad, en cuestiones de interrupción del embarazo, la discapacidad «no ha de ser un elemento relevante», y recuerda que la ONU recomendó a España en 2011 que derogase cualquier supuesto discriminatorio por motivos de discapacidad en relación con la regulación del aborto.

Derecho a Vivir considera un «progreso histórico» en la protección de la dignidad humana que la malformación del feto vaya a dejar de ser un supuesto para abortar. La portavoz de esta organización, la doctora Gádor Joya, pide también la supresión del «coladero» que, a su juicio, supone que el riesgo para la salud mental de la madre se considere supuesto de aborto, además de animar al Gobierno a presentar ya la reforma de la ley vigente, «antes de agosto».

Además, el grupo Ginecólogos por el Derecho a Vivir, formado por más de 500 especialistas, apoya de manera «unánime» la abolición del aborto «eugenésico».