Polémica por las banderas árabes en la plaza de la Bastilla

La extrema derecha y la derecha populista critican las enseñas extranjeras exhibidas por seguidores de Hollande

F. ITURRIBARRÍAPARÍS.
Polémica por las banderas árabes en la plaza de la Bastilla

Extrema derecha y derecha populista encontraron ayer un primer punto de convergencia política tras el regreso de la izquierda al poder en Francia: la presencia de banderas entranjeras, en su mayoría de países árabes, en la celebración de la victoria de François Hollande el domingo en la parisiense plaza de la Bastilla. Se vieron sobre todo enseñas argelinas, marroquíes, tunecinas y sirias pero también algunas griegas, portuguesas y europeas, además de rojas y socialistas sin olvidar las tricolores francesas.

La polémica, que cobró auge en Internet y las redes sociales, fue desatada por Louis Aliot, vicepresidente del Frente Nacional y pareja de la presidenta, Marine Le Pen. «Vi muchas banderas argelinas, lo que prueba que la comunitarización de la sociedad francesa no es una utopía ni una imaginación sino una realidad», declaró el responsable ultraderechista, quien recordó que las mismas enseñas fueron enarboladas en las victorias de Jacques Chirac en 2002 y de Nicolas Sarkozy en 2007.

«Doble pertenencia»

Por su parte, Nadine Morano, ministra de Aprendizaje, manifestó haber sentido una «extraña sensación» al ver «muy pocas» banderas francesas, «muchas» rojas y «muchas» extranjeras. «Me dije que esta es la Francia que van a a construirnos con el derecho de voto para los extranjeros», señaló esta representante de la franja populista de la UMP gobernante.

El socialista Manuel Valls, portavoz de Hollande, alegó que «existe un sentimiento de doble pertenencia». «La Marsellesa fue entonada por decenas de miles de ciudadanos, entre ellos los jóvenes de las barriadas», observó en alusión a las nuevas generaciones con raíces magrebíes. «Noté en ellos el orgullo de ser francés», subrayó antes de recordar que en 1981, año del triunfo de François Mitterrand, él no pudo votar porque, nacido en Barcelona, todavía no se había nacionalizado.