Intxausti olvida su pasado y recupera en Asturias la senda de los ganadores

Ion Izagirre sufrió una aparatosa caída tras sufrir un pinchazo en la bajada de El Cordal y tuvo que abandonar

BENITO URRABURUSAN SEBASTIÁN.
Emocionado. Intxausti dedicó su triunfo en Asturias a Tondo. ::
                             EFE/
Emocionado. Intxausti dedicó su triunfo en Asturias a Tondo. :: EFE

Beñat Intxausti (Amorebieta, 26 años) es uno de esos ciclistas de los que se espera una carrera profesional prometedora, brillante, y del que siempre se ha dicho que iba a tener un buen futuro por delante.

Paralelo, o por encima de esas ilusiones, se encuentra el infortunio que ha padecido y que le está impidiendo tener una cierta continuidad en el equipo Movistar, con el que cumple su segunda temporada, tras pasar por el Nicolás Mateos, Saunier Duval y Euskaltel-Euskadi.

El año pasado más que perder la temporada, lo que se tambaleó fue su carrera. La muerte de Xavi Tondo en sus brazos en un garaje de Sierra Nevada le dejó tocado, muy tocado. Arrastró mucho tiempo en su cabeza las imágenes de su compañero. Son esas situaciones que nunca acaban de olvidarse.

Cuando parecía recuperado sufrió una caída muy peligrosa en la Vuelta a Burgos. Con la espalda dolorida corrió la Vuelta a España. Fue segundo en la etapa de Ponferrada. Pasó el invierno sin percances.

Una gripe le costó quince días de antibióticos y le dejó maltrecho y sin Vuelta al País Vasco este año, donde era el líder de un Movistar que acudió descabezado. Recuperado el tono se metió 20 días en altitud, en Navacerrada, entrenando solo, para llegar bien a la Vuelta a Asturias, primero, y al Giro de Italia, después.

Ha ganado en Asturias, donde no se pudo enfrentase a Ion Izagirre (Euskaltel-Euskadi), que sufrió una caída bajando el puerto de El Cordal. Quedó magullado, le montaron en la ambulancia, pero se bajó y se metió en el coche del equipo. No tenía nada grave.

«Creo que me lo merecía después de tantas intentonas y tantas desgracias. A mí mismo me estaba exigiendo ya ganar algo importante y hoy ha sido el día. Lo necesitaba, por mí para volver a ganar y por poder dedicárselo a Xavi (Tondo). Es algo que he deseado durante mucho tiempo», explicaba Intxausti.

«He entrado en meta muy emocionado, acordándome de él. Esta victoria va en su honor. Y para mí abuelo, que falleció el año pasado y era mi primer fan». La prueba asturiana le va estupendamente: «Asturias es talismán para mí, aquí he conseguido mis dos victorias y por recorrido, fechas, climatología. es una carrera que siempre me ha gustado. La caída de Izagirre nos ha beneficiado».

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