Esait cree que la sentencia del TC «tiene un alcance muy limitado»

El Constitucional avaló la presencia de la selección vasca en competiciones donde no haya federación española

DVBILBAO.

Esait considera que la resolución del Tribunal Constitucional que desestima el recurso presentado por el Gobierno de José María Aznar sobre el artículo 16.6 de la Ley Vasca de Deporte aprobada por el Parlamento Vasco en 1998 y que permite a las selecciones vascas competir internacionalmente en deportes donde no hay federación española tiene «un alcance muy limitado», es «interpretativa, uniformizadora y jacobina» porque, pese a que rechaza la impugnación, entiende que la ley vasca aborda cuestiones competenciales del Estado. Para Esait, el TC señala el concepto de «proyección internacional» sin decir «en base a qué título competencial quiere arrogar esa proyección internacional al Estado y no a la comunidad autónoma».

Esait considera que es «una afirmación gratuita, ideológica y, más que otra cosa, de intenciones. Dice que la proyección internacional se debe vehiculizar a través de los organismos del Estado o de la federación estatal», debido «a un miedo a un reconocimiento de un estado plurinacional que no quieren hacer».

Los responsables de Esait resaltan «la normalidad» con la que «se acepta la participación internacional de naciones sin estado» en otros lugares y aseguraron que «el problema en el Estado español es de falta de cultura democrática» y que «no hay ninguna excusa para que entre todos los agentes que estemos a favor de la oficialidad podamos llegar a un acuerdo basado en unos mínimos». «Ha llegado la hora de mirar hacia Europa», defienden.

Consideran que «el Gobierno de España no es nadie para decidir» sobre la entrada de federaciones vascas en las federaciones internacionales, sino que, en su opinión, el organismo competente es el TAS (Tribunal de Arbitraje Deportivo) ya que las federaciones son «entidades privadas» y, en consecuencia, tanto la «inclusión» y la «exclusión por baja» en la federación española es «voluntaria». «Hablamos de entidades privadas y, una vez sean aceptadas, no puede decir nada el TC».

En su opinión, la decisión del TC no supone «un obstáculo en nuestra carrera» hacia la oficialidad de las selecciones deportivas.