Jóvenes músicos rumbo a Colombia

La orquesta de los conservatorios de grado medio prepara su gira al país americano. La formación compuesta por ochenta músicos de 14 a 18 años se concentra en Eibar

FÉLIX MORQUECHOEIBAR.
Ensayos. Los violinistas prestan atención a lo que les indica el director en uno de los ensayos de la EIO en Eibar. ::                             MORQUECHO/
Ensayos. Los violinistas prestan atención a lo que les indica el director en uno de los ensayos de la EIO en Eibar. :: MORQUECHO

No hay más que ver los patios vacíos de colegios e institutos para darse cuenta de que la mayoría de los jóvenes apuran estos días sus vacaciones de Semana Santa. Sin embargo, hay otros que viven jornadas de máxima concentración. Son los 80 componentes de la EIO, Euskadiko ikasleen orkestra-Orquesta del alumnado de Euskadi. La agrupación se puso en marcha hace siete años para ofrecer a los estudiantes de conservatorios de grado medio la posibilidad de trabajar en un repertorio sinfónico. Y este año llega con una cita especial, ya que el próximo día 28 la expedición partirá hacia Colombia.

El Complejo Educativo de Eibar se ha convertido en cuartel general de la orquesta desde el pasado martes hasta mañana sábado. Los dormitorios, los comedores y las salas de ensayo respiran música con la preparación de los conciertos que ofrecerán primero en Colombia, y también después en Euskadi.

El director Iker Sánchez (Irun 1976) es el encargado de conducir la nave de la EIO. «Hicimos una primera lectura hace quince días en el conservatorio de Bilbao y diría que este es el año que mejor trabajadas han traído las partituras. La primera lectura fue impresionante, me quedé alucinado por cómo se encajó a la primera» destaca. «Normalmente cuesta un poco más y parece que este año vienen con muchísimas ganas. Yo creo que estamos sacando fruto de estos años atrás, de esta educación orquestal».

La orquesta cuenta ya con una trayectoria entre los estudiantes de música de 14 a 18 años. Eso hace que muchos repitan y año a año se vaya notando un progreso. Sin embargo, la selección se hace con nuevas pruebas en cada edición y la renovación se mueve entre un 20% y un 40% de la orquesta.

Los ensayos que se suceden estos días están cargados de intensidad. De un día a otro se aprecia la evolución y el programa debe quedar impoluto en una concentración de cinco días. «Hace falta muchísima energía pero ellos también me dan muchísima a mí» reconoce el director. Acostumbrado a trabajar con orquestas profesionales, el músico opina que su labor no es tan diferente aquí. «Tienes que gestionar las energías, tienes que gestionar la motivación y el porqué estamos haciendo esto. Lo maravilloso aquí es la libertad que tengo para experimentar y de explorar».

El objetivo final no es otro que ofrecer música al mejor nivel posible. Lo que esta iniciativa ofrece a los jóvenes es la posibilidad de tocar integrados en una orquesta, algo muy diferente a las horas de ensayo individual delante de las partituras. «Este es el porqué de tanto estudio personal, el conjunto, conocer gente nueva gente que está en el conservatorio de Irun, de Donostia o de Bilbo, que no se conocían y se encuentran aquí. Es una experiencia tremenda, al margen de la música tan maravillosa que hacemos», señala Sánchez.

Con jóvenes colombianos

En un descanso previo a uno de los ensayos de ayer los pasaportes de los músicos iban pasando lista. La EIO partirá el día 28 hacia Colombia para hacer una gira de 10 días, en colaboración con la Fundación Batuta y la Orquesta juvenil de Bogotá. «Los dos conciertos que hacemos en los auditorios los haremos en conjunto con sus orquestas jóvenes. Ellos están trabajando el mismo repertorio que nosotros y nos juntaremos todos. Imagínate, casi 200 chavales sonando va a ser algo especial», anuncia el director.

La experiencia de cruzar el Atlántico será nueva para buena parte de los jóvenes músicos, pero no así para la orquesta. Hace dos años, la EIO viajó a Venezuela donde pudo conocer el Sistema nacional de orquestas juveniles. «Nos llevan muchísima ventaja en cuanto a orquestas jóvenes. Aquí estamos empezando, ellos llevan casi 30 años y tienen un sistema de cultura orquestal muy enraizado», recuerda Sánchez. «Empiezan desde los cinco o seis años a dar palmadas dentro de la orquesta, con un director. La educación empieza desde bien chavales. Cuando vas allí y ves aquello coges muchas ideas y las intentas trasladar a la realidad que tenemos aquí. Nos gustaría incluso empezar a trabajar en orquesta con esos chavales de 8 o 9 años que empiezan con un instrumento. Espero que se pueda cumplir en un futuro próximo».

Sin auditorio en Donostia

Los escenarios colombianos no serán los únicos en recibir a la EOI esta temporada. A su regreso, la agrupación que promueve el departamento de Educación del Gobierno Vasco ofrecerá tres conciertos. El 12 y 13 de mayo estarán en Bilbao y Vitoria, mientras que el día 20 del mismo mes actuarán en el Teatro Leidor de Tolosa. «En el conservatorio de Donosti están todavía sin auditorio y no tienen los medios para acoger conciertos de estas características», explica Iker Sánchez. Actuaciones similares se han ofrecido en ocasiones anteriores en el Kursaal o en localidades como Irun. En esta ocasión, Tolosa acogerá el concierto guipuzcoano aunque es el conservatorio donostiarra el que se encarga de su organización.

El trabajo de la EIO no se conforma con estos jóvenes, ya que desde el pasado curso se puso también en marcha la EIO Gazte, que acoge a estudiantes de los centros musicales vascos. «Terminamos hace quince días con este proyecto, que incluye alumnos de 10 a 14 años». Iker Sánchez se encargó también de la dirección musical de esa formación y señala su importancia en la idea de «crear un poco de cantera y que con el tiempo pasen a esta orquesta con una idea y una educación orquestal, que es algo importante».