Sarkozy se reconcilia con la población musulmana

El presidente y candidato a la reelección cierra heridas con el 9% del electorado en la gran mezquita de París

FERNANDO ITURRIBARRIA CORRESPONSALPARÍS.
Nicolas Sarkozy saluda a los asistentes a la ceremonia en el principal templo islámico del país. ::
                             AFP/
Nicolas Sarkozy saluda a los asistentes a la ceremonia en el principal templo islámico del país. :: AFP

A 39 días de las presidenciales en las que aspira a la reelección, Nicolas Sarkozy se reconcilió ayer con los musulmanes de Francia, que con cerca de cuatro millones de inscritos representan el 9% del censo electoral. El presidente-candidato visitó la gran mezquita de París, el principal templo islámico del país, en una especie de acto de desagravio a una comunidad que se ha sentido herida por sus comentarios en la polémica sobre la carne 'halal' (sacrificio ritual coránico).

Nada libre del pecado de islamofobia, Marine Le Pen fue la primera en tirar hace un mes la piedra contra el rito alimentario musulmán con el pretexto de la defensa de los consumidores. La presidenta del ultraderechista Frente Nacional anunció su intención de querellarse contra las firmas de gran distribución de la región metropolitana de París por vender carne 'halal' sin identificarla.

Claude Guéant, el ministro del Interior, recogió el guante lepenista fiel a su misión de rebañar sufragios en la extrema derecha para Sarkozy. Proclamó su hostilidad a conceder el derecho de voto a los extranjeros extracomunitarios en las elecciones municipales por entender que favorecería el comunitarismo, el veto al uso mixto de las piscinas y la obligación de ofrecer carne 'halal' en los comedores escolares.

De 'tolerado' a 'estimado'

François Fillon, el primer ministro, echó leña al fuego de la hoguera inquisitorial al tildar el rito 'halal' y el 'kosher' judío de tradiciones ancestrales vinculadas a problemas higiénicos ya superados. El propio Sarkozy remató la faena cuando preconizó un etiquetaje obligatorio de la carne 'halal' y 'kosher'.

Acompañado de Guéant en su calidad de ministro de cultos, el presidente de la laica república inauguró a mediodía en la mezquita parisiense una estela en memoria de los soldados musulmanes caídos por Francia en la Primera Guerra Mundial. «Les he pedido a nuestros compatriotas musulmanes que no se sientan heridos en este período electoral por polémicas que no tienen razón de ser», declaró tras el homenaje insistiendo en su voluntad de construir un «islam de Francia y no un islam en Francia».

Dalil Boubakeur, rector del centro religioso, saludó un «gesto simbólico que va derecho al corazón de los musulmanes y muestra que, tras haber sido tolerado y luego aceptado, el islam hoy es estimado». Por su parte Salah Bellooti, presidente de la asociación de excombatientes franceses musulmanes, subrayó que los mahometanos estaban «hartos de ser estigmatizados y considerados chivos expiatorios» en cada campaña electoral o cuando la extrema derecha lanza un debate que los coloca en el disparadero. «Hay que estar vigilantes», remachó.