Del olvido al recuerdo, de un director bohemio

La muestra y el ciclo de proyecciones paralelo a la misma pretenden recuperar la figura del cineasta irunés, fallecido en el año 1985. La exposición 'José María Zabalza: un irunés apasionado por el cine' abrió sus puertas el viernes

JOANA OCHOTECOIRUN.
Locos por el cine. Numerosos irundarras se acercaron a la inauguración de la muestra sobre Jose María Zabalza y disfrutaron de una visita guiada, con Gurutz Albisu. ::                             F. DE LA HERA/
Locos por el cine. Numerosos irundarras se acercaron a la inauguración de la muestra sobre Jose María Zabalza y disfrutaron de una visita guiada, con Gurutz Albisu. :: F. DE LA HERA

La vida de José María Zabalza (Irun, 1928 - Madrid, 1985) recuerda al mito del artista bohemio: tras haberse dedicado en cuerpo y alma a su pasión, en este caso el cine, y haber dirigido una veintena de films, murió «prácticamente en la indigencia y absolutamente olvidado por el mundo del cine».

Son palabras de Gurutz Albisu, comisario de la exposición que abrió sus puertas el viernes en el Amaia: 'José María Zabalza, un irunés apasionado por el cine' pretende recuperar la figura del cineasta. Gurutz Albisu es consciente, no obstante, de que la muestra supondrá para muchos «el descubrimiento de este director irunés. A pesar de haber firmado mas de una veintena de largometrajes y, por lo tanto, ser uno de los directores vascos más prolíficos, su obra se ha sumido en un profundo olvido».

Director, productor, actor...

Pero vayamos al principio: la incursión de José María Zabalza en el mundo del cine se produce «tras finalizar la carrera de Ciencias Económicas, cuando se diploma en el Instituto de Investigaciones y Experiencias Cinematográficos», explica Albisu. Sin embargo, «los allí titulados carecen de carnet sindical, por lo que no tenían acceso a la industria del cine».

Es por ello que Zabalza, quien destacaba por «su enorme dinamismo y perpetuo empuje, que le hacían adentrarse en todo tipo de propuestas», opta por crear su propia productora. Con ella firmó sus dos primeras películas: 'También hay cielo sobre el mar' (1955) y 'Entierro de un funcionario en primavera' (1957). Como curiosidad, en la primera actuó Txantxillo, el popular personaje de la vida donostiarra. En la exposición del Amaia pueden verse varias fotografías suyas durante el rodaje del film. 'Entierro de un funcionario en primavera', por otra parte, «abrió el camino del cine de humor negro en España. El propio Berlanga afirmó que se trata de una de sus películas favoritas de aquella época», asegura Gurutz Albisu.

Pero surgen las dificultades para Zabalza: «el duro dictamen de la censura le aleja de las subvenciones, lo que hace que la productora quiebre y él se arruine. Los problemas económicos le perseguirán». A pesar de firmar en los próximos años películas como 'Yo no soy un asesino', «con un marcado acento personal», finalmente el irundarra «desiste de continuar con un cine de mayor calidad artística y reconduce su carrera, optando por propuestas con objetivos abiertamente comerciales». Los siguientes films de Zabalza se adscriben al subgénero que estuviese de moda en aquel momento: spaguetti western, musical castizo, terror fantástico, cine negro, destape...

En muchas ocasiones, el director asumía otras tareas durante los rodajes, «encargándose de todo lo que fuera necesario para sacar adelante sus proyectos: producción, guión...». Incluso participó como actor en algunos de los films.

Chicago estuvo en Irun

Un total de 21 largometrajes forman parte del legado artístico de Zabalza; muchos de ellos, rodados en Irun y sus alrededores: «'Julieta engaña a Romeo' tiene un montón de localizaciones de Irun y supuso el comienzo de la productora Uranzu Films, fundada junto al irunés Carlos Serrano. 'Yo no soy un asesino' fue rodada casi íntegramente en Hondarribia. 'Camerino sin biombo' está ambientada en Donostia e Irun...», enumera Gurutz Albisu. Pero filmar en la comarca también tiene sus limitaciones. Otra de las películas de Zabalza, 'Homicidios en Chicago', fue rodada en Irun pero pretendía estar ambientada en el Chicago de la Ley Seca. ¿El resultado? «Un despropósito», resume Albisu. Algo más que probable si nos ceñimos a criterios técnicos, pero sin duda puede resultar curioso y entrañable para los irundarras ver el paseo Colón de los 60 pretendiendo ser el Chicago de los años 30.

En sus películas, Zabalza contó con la participación de actores como José Luis López Vázquez, Tony Le Blanc, Gracita Morales... Lo que ocasionó que muchos de ellos rodasen en Irun. Por ejemplo, en la exposición del Amaia es posible ver una fotografía de Lina Morgan interpretando una escena en el parque Sargía.

José María Zabalza obtuvo el único premio de su carrera por un documental «muy interesante». El mismo tiene como tema el Aberri eguna del año 1978, el primero legalizado tras la muerte de Franco. El irunés rodó este documental junto a Juan Antonio Bazo, Mikel Aldalur, Iñaki Aizpuru y Rafael Eguiguren.

Las dos últimas películas de Zabalza datan de 1983: «'Al oeste del río grande', una revisitacion del género western; y 'La de Troya en el palmar', una visión en clave bufonesca de los sucesos acaecidos en el sevillano palmar de Troya». Dos años después, el cineasta fallece en Madrid. Arruinado y olvidado, como el punto a final a una tragedia bohemia que ahora suma un epílogo de recuerdo en forma de exposición. 'José María Zabalza: un irunés apasionado por el cine' podrá visitarse hasta el 22 de abril.

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