«Llevo cuatro años mendigando para la carrera»

Jaime Ugarte. Presidente de O. Ciclistas Euskadi

BENITO URRABURUSAN SEBASTIÁN.
Jaime Ugarte, con una bicicleta de hierba en la terraza de su casa. ::                             MICHELENA/
Jaime Ugarte, con una bicicleta de hierba en la terraza de su casa. :: MICHELENA

La cabeza visible de Organizaciones Ciclistas Euskadi, Jaime Ugarte, cumplirá 75 años el próximo mes de agosto y le gustaría poder celebrarlo diciendo que la Vuelta al País Vasco y la Clásica de San Sebastián han sido un éxito. Pero a día de hoy, lo único que puede decir se aleja mucho de esa situación idílica.

- ¿Qué sensación le embarga en este momento?

- De frustración después de tantos años luchando por mantener nuestras pruebas en lo más alto del ciclismo internacional. Sería un mazazo terminar así, sin carreras. Una decepción, pero hay que aceptarlo porque sabemos como está el tema económico. Hemos luchado para conseguir 'sponsors', pero no hay. Desde hace cuatro años, los 'sponsors' han dejado de existir.

- ¿Y el dinero público, de las instituciones?

- Es el único que ha llegado al mundo del ciclismo, principalmente, y como no hay otro, las instituciones tienen que pensar y decidir si es positivo y rentable patrocinar pruebas que venden país. Si consideran que es positivo ayudarán a hacer las carreras y si no, se dejarán de hacer.

- Usted dice que no piden una subvención, ¿qué solicitan exactamente?

- Nunca pedimos una subvención. Ofrecemos un patrocinio publicitario que permite estar en Euskal Telebista, Televisión Española y Eurovisión. Estás vendiendo Euskadi, Gipuzkoa, San Sebastián, en la Clásica. Son las instituciones las que tienen que ver si es positivo o no. Nosotros hablamos de patrocinios.

- ¿Por qué han desaparecido las aportaciones de las empresas privadas?

- Los que siguen patrocinando han reducido sus aportaciones o han desaparecido y no hemos sido capaces de incorporar a otros. No somos la única prueba a la que le ha pasado esto. A otras les ha sucedido lo mismo. No hay dinero.

- ¿Qué solución ve a la situación actual?

- La única que veo es que alguien aporte la cantidad que hace falta para cubrir el presupuesto. Sin que eso suceda no podemos asumir bajo ningún concepto el poner en marcha las pruebas.

- ¿Por qué?

- Porque Organizaciones Ciclistas Euskadi es un grupo sin ánimo de lucro, en el que nadie cobra. Cuando se formó se recogía en sus estatutos que nos teníamos que responsabilizar a nivel personal de las posibles pérdidas.

- ¿Y si hubiese habido ganancias?

- ¿Ganancias? Eso no lo contemplamos nunca porque era impensable. Lo que no podemos hacer por jugar a hacer ciclismo es poner en peligro nuestros patrimonios particulares. Por eso digo que está en mano de las instituciones el resolverlo o no. Si nos dicen que no, no nos quedará más remedio que aceptarlo porque sabemos como están las cosas.

- ¿El el futuro de la carrera, cómo lo ve?

- ¡El futuro! Si no tenemos presente, cómo vamos a tener futuro. Sí puedo decir que la Vuelta de 2013 está perfilada, pero si no sacamos adelante esta eso no sirve para nada. Si conseguimos arrancar esta edición hay tiempo por delante para intentar hacer las cosas con más calma. Si no lo logramos disolveríamos la sociedad. Si no se hace este año yo veo imposible poder retomar las pruebas para la próxima temporada. Si perdemos la licencia World Tour no habrá posibilidades de nada. La licencia que hay que pedir ahora sería desde 2013 hasta 2016.

- ¿Cuál es el presupuesto de la carrera?

- Un millón cincuenta mil euros la Vuelta y 425.000 euros la Clásica, que en proporción es mucha más cara que la Vuelta que son seis días de carrera. Los costos en una prueba de un día son muy altos.

- ¿Y dónde se va ese dinero?

- Para empezar hay que pagar 700.000 euros a la UCI por la licencia del UCI World Tour y por estar en el calendario. También hay que dar el 15% de los premios para los controles antidopaje, que son otros 30.000 euros más. A la Federación Española le pagamos 24.000 euros en tasas y por controles de dopaje, además del 10% de los premios, que son otros 10.000 euros.

- ¿No es mucho dinero?

- Si quieres estar en la máxima categoría del ciclismo mundial es lo que cuesta. También la repercusión que tienes es mayor. Estás dentro de un grupo muy reducido de carreras. De todas formas hay más gastos.

- ¿Cuáles?

- Hay que darle 7.500 euros a cada equipo del World Tour que viene a la carrera, más los alojamientos para todo el grupo, que son cerca de 11.000 euros por formación. Si lo multiplicas por 18 equipos salen 198.000 euros. El coste de los alojamientos se va a los 250.000 euros. Hemos bajado el presupuesto en 250.000 euros. La gente se va a casa si las llegadas y salidas están cerca.

- Contar con un grupo profesional para organizarlas podría ser una solución

- Con un gerente, con más gente en nómina, lo único que harías es incrementar el gasto.

- Usted dice que no cobra nadie, ¿eso es real?

- No cobra el grupo organizador, pero tampoco los que hacen la montaña, las metas volantes, los conductores. La gente lo hace por amistad, por afición. Hay gente que lleva conmigo desde que estábamos en la Federación Guipuzcoana hace treinta años. A los únicos que se les pega es a las motos de enlace, para que estén asegurados, y a los grupos que hacen salidas, llegadas y señalización, que cobran a través de una ETT.

- ¿Es complicado organizar una prueba ciclista hoy en día?

- El esquema organizativo lo tenemos controlado. Son muchos años haciendo carreras. Hoy en día es imposible hacer pruebas ciclistas, al menos aquí. Ni sé las gestiones que se han realizado. En algunos sitios te dicen que no antes de comenzar a hablar. ¡Ni sé las puertas que he tocado! Salvo que sea alguna empresa con participación industrial es imposible conseguir dinero.

- ¿Se acuerda de lo que costó organizar la primera Vuelta al País Vasco en la que estuvo, la de 1980?

- Alrededor de 300.000 pesetas que ahora son 1.800 euros. Cuando nosotros entramos llevaba Unipublic la carrera. Les falló un patrocinio y comenzamos con déficit. El segundo año les dijimos que necesitábamos 600.000 pesetas (3.500 euros) y nos dijeron que si estábamos locos. Fue cuando buscamos un soporte publicitario con la ayuda de EL DIARIO VASCO.

- ¿En la situación actual, qué margen de maniobra les queda?

- Como mucho, una semana. El día 1 de marzo hay que enviarles a los equipos toda la documentación. Muchos tienen ya cogidos los billetes de avión. No les hemos podido mandar nada y tampoco sabemos si lo vamos a poder hacer.

- ¿Y si finalmente no se hacen las carreras, qué decisión van a tomar?

- Nos reuniremos las ocho personas que conformamos Organizaciones Ciclistas Euskadi y decidiremos los pasos a dar. Haremos una rueda de prensa y daremos a conocer la decisión que tomamos, además de mandar cartas explicando la situación a todas las partes implicadas. De momento los gastos que hemos realizado para perfilar los recorridos y a los proveedores se perderán si no se hacen las pruebas.

- ¿Que piensa de lo que les está sucediendo?

- Durante muchos años hemos disfrutado de lo que nos ha gustado y de lo que ha gustado a mucha gente en Euskadi, pero los últimos cuatro año han sido de no quererlos para nadie. Me he pasado todo ese tiempo mendigando de puerta en puerta, y no para mí. Al final termina resintiéndose hasta la salud.

- ¿Cree que eso pasa en otras categorías del ciclismo?

- Sucede lo mismo. Hay muchas personas que mendigan ayudas para poder hacer su carreras, hasta que se cansan de tocar en todos los sitios. Es una situación que a unos les afecta más que a otros pero que te termina pasando factura.

- De verdad, ¿se imagina un escenario sin carreras?

- Desde hace mes y medio me despierto a las 4 de la mañana y me tengo que levantar de la cama porque ya no puedo dormir y cuando me despierto a esas horas sí me imagino un escenario sin carreras. Ahora sí me lo imagino.

- ¿Por qué en otros lugares si son capaces de organizar sus pruebas?

- Problemas hay en todos los sitios, pero muchas de las pruebas que están en el World Tour tienen el respaldo de sus países, con contratos televisivos muy fuertes y con organizaciones que tienen muchas carreras, lo que hace posible que se mantengan.

- Ustedes organizaron una salida del Tour y un Mundial, ¿sería eso posible hoy en día?

- Desde luego nosotros no tenemos ninguna intención de hacerlo. En la situación en la que estamos, sin poder salvar lo nuestro, es impensable el poder pensar en otras cosas, pero creo que ahora mismo en Gipuzkoa es imposible hacer nada.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos