«No objetaríamos una independencia consensuada de Escocia», dice García-Margallo

En el actual debate escocés sobre la celebración de un referéndum, previsto para el otoño de 2014, medios británicos han especulado sobre una posible negativa española a reconocer una Escocia

ÍÑIGO GURRUCHAGA CORRESPONSALLONDRES.

El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, afirmó ayer en Londres que España no plantearía ninguna objeción al reconocimiento por la Unión Europea de una Escocia independiente si es el resultado de un acuerdo en Reino Unido y reiteró que la Constitución española no permite la autodeterminación de ninguna de las partes de su territorio.

En el actual debate escocés sobre la celebración de un referéndum, previsto para el otoño de 2014, medios británicos han especulado sobre una posible negativa española a reconocer una Escocia independiente amparándose en el precedente del no reconocimiento de Kosovo.

García-Margallo afirmó que «si en Reino Unido las dos partes se ponen de acuerdo en que eso es acorde con su ordenamiento constitucional, escrito o no escrito, España no tendría nada que decir, simplemente constataríamos que no nos afecta». Y subrayó que la independencia de Kosovo fue el resultado de una «decisión unilateral» y que la posición española sería distinta si fuese consecuencia de un acuerdo Belgrado-Pristina.

El ministro señaló después que «el ordenamiento británico es uno y el español es otro, y es asunto suyo si desean separarse» y recordó su propio papel, como diputado de la Unión del Centro Democrático, en la modificación del artículo 2 del borrador constitucional. García-Margallo presentó dos enmiendas a título personal y la redacción final dice: «La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas».

García-Margallo aprovechó su asistencia a la conferencia internacional sobre Somalia para adelantar a William Hague la nueva posición española sobre Gibraltar, basada en la creación de un Foro Cuatripartito para la colaboración local y la reserva de la discusión sobre soberanía para España y Reino Unido.