«¿El fútbol profesional? Lo que sale en la tele no es la realidad, esto puede reventar algún día»

Joseba del Olmo Jugador del Eibar y economista

JON TRUEBA
Vivencias. Joseba del Olmo, el día de su presentación como jugador armero. ::
                             FÉLIX MORQUECHO/
Vivencias. Joseba del Olmo, el día de su presentación como jugador armero. :: FÉLIX MORQUECHO

Ha conocido las dos caras del fútbol. Su gran campaña en el Eibar fue el trampolín para que Caparrós le fichara para el Athletic. De allí se fue al Hércules donde le pasó de todo. Ahora ha regresado al Eibar... y quiere disfrutar del fútbol. Hizo Económicas con 22 años... y le faltan cinco asignaturas para concluir la de Ingeniero técnico mecánico. Acostumbrados como estamos a futbolistas de papel, uno se quita el sombrero ante él.

- Llega al Eibar en la 2007/08. Su fútbol llama la atención, ficha por el Athletic y deja 300.000 euros en las arcas del Eibar.

- Cuando se habló del interés del Athletic no me lo creía. Incluso les decía a mis amigos, 'son cosas de la prensa, no os lo creáis'. Había hecho un año muy bueno en el Eibar, pero me parecía imposible que me fichara el Athletic.

- (...)

- Firmé por una temporada. Me propuse disfrutar de ese año. Jugué once partidos. En el primer partido que jugué como titular marqué un gol. Disfruté. Lo que me dolió fue que me rompí el brazo en febrero y me tiré dos meses y medio...

- No le renovaron en San Mamés.

- Acabo en el Hércules. Fue un verano largo. Tenía ofertas pero me decido por el Hércules por volver a Primera. Jugué 26 partidos. Llegamos a cuartos de final de la Copa... y ascendimos a Primera.

- (...)

- Todo va bien..., hasta que llega el verano y el dueño del club (Enrique Ortiz) empieza a hacer fichajes estratosféricos: Trezeguet, Valdés... Yo formaba parte de la plantilla pero llega el 31 de agosto y me dicen que han fichado a Drenthe, cedido del Madrid, que uno tiene que salir y que me toca a mí...

- Un revés.

- Me tuve que ir a la Ponferradina, que había subido a Segunda. Vivíuna temporda interesante en lo personal (coincidió con Vega y De Paula). Jugué un montón de partidos, pero la Ponferradina descendió.

- Regresa a Alicante.

- Vuelvo de la cesión al Hércules. El entrenador me dice que no cuenta conmigo y me reciben con la amenaza del ERE. Llega un momento en el que nos apartan, no nos dejan entrenar con el equipo, no nos dan balones... Denunciamos la situación ante el Ministerio de Trabajo y vamos a juicio.

- ¿Ha cobrado?

- 20 días por año trabajado más los meses que he estado allí.

- ¿Qué le ha enseñado esta otra cara del fútbol?

- Que lo que sale en la tele no es la realidad. Se nos vende una película todos los mediodías en las televisiones para 20 'guapos' y en fútbol, sólo en Segunda, hay 25 jugadores por equipo, que mutiplicado por 22 equipos dan 540 jugadores. No tienes más que repasar la cantidad de clubes de Primera y Segunda que han estado o están acogidos a la Ley Concursal (añado yo: Hércules, Zaragoza, Rayo, Betis, Albacete, Cádiz, Granada, Mallorca, Recre, Xerez, Córdoba, Levante, Las Palmas, Levante, Sporting, Málaga, Celta, Racing...). Por no referirme a la Segunda B, con un montón de equipos con el agua al cuello.

- (...)

-La realidad te da en la cara y a mí me la dio. Esto puede reventar por algún lado. Lo hablamos en Ponferrada con el siguiente razonamiento: la Ponferradina es un club modesto, pero cumplidor. Ofrece, por ejemplo, 10.000 euros al mes a un jugador y viene otro equipo de Segunda y le ofrece 150.000... Al tecer día no le paga, pero ellos se salvan porque han fichado a los buenos y no sólo eso, las deudas millonarias de esos que no pagan las tienen que pagar entre todos, por ejemplo clubes que no deben nada como la Ponferradina.

- Con 30 años vuelve al Eibar. ¿Por qué?

- Quiero seguir jugando al fútbol. Quiero disfrutar. Manix y el Eibar confían en mí y pelearé para que el Eibar entre en el play off. Es el plazo más largo que me planteo. En el plano personal me gustaría acabar la carrera de Ingeniero técnico. Me faltan cinco asignaturas.

- Chapeau.